La preocupación que se instaló el domingo en la Bombonera se confirmó este martes: Leandro Paredes no estará disponible para el partido ante Racing y tampoco podrá participar del compromiso por Copa Argentina frente a Gimnasia de Chivilcoy. El mediocampista sufre un esguince en el tobillo derecho y, ante la escasez de días de recuperación, el cuerpo técnico optó por preservarlo para evitar una complicación mayor. La ausencia representa un golpe significativo para Boca, especialmente luego del flojo empate ante Platense como local.
El capitán había dejado el campo a los 37 minutos del segundo tiempo frente al calamar, con visibles gestos de dolor y al grito de “no puedo más” en el banco de suplentes. Durante el partido ya se lo había visto bastante parado y sin mucha movilidad, anticipando que algo andaba mal. Se retiró con hielo en la zona afectada y con dificultad para caminar. La molestia no era nueva. El volante convive con esa dolencia desde fines del año pasado y el cuadro se agravó en las últimas semanas. Incluso frente a Estudiantes, Newell’s y Vélez mostró señales físicas que impactaron en su rendimiento.
“Vengo arrastrando una molestia, pero es parte del fútbol. Cada vez que me toque estar, trataré de hacer lo mejor posible, tratando de dar el máximo”, explicó tras el empate sin goles del domingo, aunque no hubo parte médico. En aquel partido, tocó apenas 69 veces la pelota, muy por debajo de su promedio durante 2025, y su influencia en el juego resultó menor a la habitual. El esguince terminó por impedirle completar los 90 minutos.
En Boca evaluaron la situación durante el inicio de la semana y concluyeron que no era prudente exigirlo. Con apenas cinco días entre un compromiso y otro, y con la seguidilla que incluye el duelo por Copa Argentina en Salta, el riesgo de agravar la lesión pesó más que la urgencia competitiva. La decisión apunta a una recuperación completa que le permita volver sin secuelas.
La baja llega en un contexto deportivo complejo. El encuentro ante Racing no solo es un clásico, sino que adquiere relevancia por el momento del equipo y por la necesidad de obtener un resultado que alivie el clima interno. El entrenador Claudio Úbeda pierde a su principal referencia futbolística y anímica, en un plantel que ya arrastra varias ausencias por problemas físicos.
En principio, Milton Delgado aparece como el reemplazante natural en la posición central del mediocampo. El juvenil ingresó en lugar de Paredes ante Platense y cuenta con la consideración del cuerpo técnico. Otra alternativa es Tomás Belmonte, aunque la decisión final dependerá de lo que observe el entrenador en los entrenamientos previos al clásico.
La determinación también contempla el calendario inmediato. Después de Racing, Boca afrontará el cruce por Copa Argentina y luego otro compromiso por el torneo local. Forzar al capitán en este tramo podía derivar en una inactividad más prolongada, un escenario que el club busca evitar.
Mientras tanto, Paredes iniciará un tratamiento específico para desinflamar la zona y fortalecer el tobillo derecho. La prioridad es que retorne en plenitud física, en un equipo que necesita recuperar regularidad y liderazgo dentro del campo. Su ausencia frente a Racing y en Salta obligará a Boca a encontrar respuestas colectivas en un momento que exige reacción inmediata.



