“A veces las lágrimas son de tristeza y otras, de emoción”.
El posteo, publicado el 27 de noviembre de 2022, aún permanece visible en la cuenta de Instagram de Giovani Lo Celso. El día anterior, en medio de la euforia por el gol de Lionel Messi ante México, en Lusail, Magui Alcacer, su mujer, rompió bolsa y, horas después, dio a luz a la primera hija de la pareja. En aquel momento, el volante acababa de perderse la Copa del Mundo por un desprendimiento en el bíceps femoral de la pierna derecha sufrido en Betis, a menos de dos meses del debut, poco antes de definirse la lista, y cuando tenía prácticamente asegurado un lugar entre los once. La vida lo compensó con la llegada de Emilia, aunque al rosarino le quedó la marca de no haber podido vivir el Mundial desde adentro.
Cuatro años después, uno de los nombres fuertes del ciclo de Lionel Scaloni vuelve a quedar bajo la lupa en la antesala de otra Copa del Mundo. Este jueves, justo el día de su cumpleaños número 30, y luego de 77 días de inactividad, volvió a entrenarse en su equipo tras recuperarse de un desgarro en el recto anterior del muslo derecho y, en caso de reaparecer este fin de semana, tendrá apenas ocho partidos para convencer al técnico de que le de una nueva oportunidad.
Así, el mediocampista inició una carrera contrarreloj para alcanzar su mejor versión en la recta final rumbo al Mundial, en el cierre de una temporada en la que no logró regularidad y volvió a sufrir lesiones que lo limitaron en el equipo. De hecho, Manuel Pellegrini lo dejó fuera de la lista de buena fe de la Europa League, por lo que Lo Celso no podrá disputar la revancha frente a Sporting de Braga, por los cuartos de final, ni tampoco eventuales instancias siguientes, ya que el reglamento no permite realizar nuevos cambios.
Buscando acelerar los plazos, Lo Celso se propuso llegar en forma al partido de este domingo ante Osasuna, en Pamplona, encuentro al que arribará prácticamente sin ritmo pero que igual tiene posibilidades de jugar debido a que el técnico chileno preservará a algunos titulares pensando en el desquite frente al conjunto portugués, entre ellos Pablo Fornals, quien hoy ocupa su lugar.
El último partido de Lo Celso fue el 22 de enero, en la caída de Betis 2 a 0 frente a PAOK Salónica, por la etapa de grupos de la Europa League. Aun así, había empezado el año alternando, y ese mismo partido comenzó en el banco: ingresó a los 23 minutos del segundo tiempo y dejó la cancha a los 29.
En un principio, Lo Celso apuntó a ponerse a punto para la Finalissima contra España, aunque, una vez suspendido ese partido, optó por recuperarse de a poco y reducir riesgos de una posible recaída. No fue citado por Scaloni para la fecha FIFA ante Mauritania y Zambia, en la que el técnico adelantó en conferencia que, salvo excepciones, la lista de 26 futbolistas para el Mundial saldría de los 30 convocados en esa ventana.
“Esta temporada ha sido un poco complicada para Lo Celso, porque prácticamente en ningún momento ha podido tener continuidad, sobre todo por las lesiones -explica Otávio Lauriondo, periodista del sitio Mundo Betis-. Este año casi no ha jugado. Cuando no estuvo disponible, sobre todo en el inicio de la competencia, tampoco tuvo demasiado protagonismo, porque Pellegrini probó otros perfiles: apostó por extremos más definidos y por Pablo Fornals como volante interno. Por eso perdió lugar en el equipo”.
Lo Celso, que tampoco sumó minutos en Rusia 2018 -integró el banco ante Islandia, Croacia, Nigeria y Francia-, fue suplente en la Copa América 2024 y, tras el título, tuvo escasa participación en las eliminatorias rumbo a 2026, en las que heredó el número 11 de Ángel Di María: disputó cinco partidos, apenas uno como titular -frente a Venezuela, en Maturín-; ingresó desde el banco en tres y se perdió otros cinco por lesión, incluidos los clásicos contra Uruguay y Brasil. Luego, tuvo participación en los amistosos contra Venezuela, Puerto Rico y Angola -los tres como titular-, pero no pudo estar en los dos últimos ensayos previos al cierre de la lista.
En Sevilla hay expectativa por el posible regreso del 20. Betis marcha quinto en la liga española, en zona de clasificación a la Europa League, pero acumula seis partidos sin victorias en el campeonato -cuatro empates y dos derrotas- y mostró una preocupante falta de creatividad en los metros finales. En ese contexto, el argentino, que suele actuar como enganche, empieza a perfilarse como una alternativa, pese a que su rendimiento hasta el momento no fue regular ni convincente.
“En un Betis que necesita soluciones, Lo Celso es un jugador que aporta algo distinto: pase corto, remate desde fuera del área, buen golpeo y, cuando ha jugado, en muchos momentos ha tenido muy buena asociación con Pablo Fornals. Eso, sumado a que Isco aún no regresó de su lesión, aumenta las chances de que tenga participación en las fechas que restan”, agrega Lauriondo.
El exCentral, parte de la mesa chica de la selección junto a Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Rodrigo de Paul y Leandro Paredes, contará con una serie de partidos para intentar convencer a Scaloni: Osasuna, Girona, Real Madrid, Real Oviedo, Real Sociedad, Elche, Barcelona y Levante. La última fecha de LaLiga se jugará el 24 de mayo, seis días antes del plazo límite para presentar la lista ante la FIFA y ocho antes del amistoso frente a Honduras, ya con el plantel instalado en Estados Unidos.
Cada vez que estuvo a disposición, Scaloni lo citó. Pero, a tan poco del Mundial, la continuidad y el nivel de cada futbolista en su club pasan a ser factores determinantes a la hora de definir la nómina. En ese contexto, Lo Celso y Franco Mastantuono son considerados, pero aún no tienen su lugar asegurado.
En 2018, el sueño de jugar un Mundial se frustró por decisión de Jorge Sampaoli, que prefirió otros nombres. En 2022, por un problema físico. Esta vez, la ilusión sigue latente, aunque el margen se reduce, y para Lo Celso se suma el desafío de rendir bajo presión.




