Santiago Gómez Cora, el entrenador de los Pumas 7s, fue elocuente y tajante al referirse al nivel de Santiago Álvarez Fourcade. El entrenador remarcó que a los 32 años el bahiense está atravesando la mejor temporada de su carrera, en la que asumió un rol más protagónico en la conducción del juego: en un año en el que debutaron siete jugadores, su función en el manejo de los tiempos en la cancha tomó mayor preponderancia en la selección argentina de rugby reducido, que se ilusiona con ganar el SVNS Championship: este fin de semana, en Burdeos, intentará coronarse campeona del Circuito Mundial de Seven.
Álvarez Fourcade siempre es medido en su tono. Debutó en los Pumas 7s en el 2014 y es el más longevo de un plantel que transcurrió la inevitable transición y nuevamente está en condiciones de competir a la par contra los mejores. “Escuché a Santi [Gómez Cora] y le agradecí por las palabras. Yo me siento bien; claramente ésta es una de las temporadas que más estoy disfrutando. Siempre me tocó sumar bastantes minutos y jugar mucho. Antes mi rol en la cancha era más de ordenar, y no era un rol que se viera mucho… Este año cambió un poco y pasé a tener más protagonismo”, explica para LA NACION el hombre surgido de CASI, en una videollamada desde el hotel en que la delegación está alojada en Burdeos, suroeste de Francia.
“Yo trabajo igual que siempre. Lo que trato de hacer en la cancha es lo mejor para el equipo: si es algo que no llame la atención, lo haré, y si es algo que se ve un poco más, también lo haré. Lo más importante es que estoy disfrutando un montón de estar acá, con muchos chicos nuevos. Este año fue hermoso en ese sentido, con chicos que trajeron cosas nuevas. Fue empezar un proceso juntos e ir creciendo”, añade.
Luego de culminar sexta en la rueda regular de la temporada, Argentina terminó en el podio en los dos primeros torneos del SVNS Championship, la porción decisiva del tour. Segunda en Hong Kong y tercera en Valladolid, se ubica segunda en el ranking, con 34 puntos, detrás de los 38 de Sudáfrica. En el Seven de Burdeos, que empezará este viernes y en el que compartirán el grupo con Nueva Zelanda, Francia y Alemania, los Pumas 7s necesitan finalizar tres puestos arriba de los Blitzboks, o bien dos lugares delante y superarlos en diferencia de tantos (Sudáfrica acumula +84, y Argentina, +53).
–¿Qué balance hicieron en frío del torneo de Valladolid?
–El pantallazo general fue positivo. Fue un gran fin de semana del equipo. No sé si uno de los mejores de la temporada en cuanto al juego… Nosotros no hacemos tanto foco en los resultados, sino en las acciones. Pudimos llevar muchas cosas que veníamos practicando, pero lo que más me quedó es el grupo de chicos que empezaron esta temporada y están con mucha confianza, tanto desde el principio del partido como entrando desde el banco. Eso fue lo más importante del fin de semana.
–¿Quedó la espina de la semifinal, frente a Sudáfrica [7-19]?
–Contra Sudáfrica, si bien jugamos mucho mejor que las últimas veces que nos habíamos enfrentado, cometimos errores en los puntos de encuentro, y ellos juegan a eso y lo hacen muy bien. Sudáfrica es el mejor del año. Lo mostró en los primeros torneos y está ratificándolo en el Championship. Tiene una mezcla de intensidad con mucha lectura de juego. Lo analizamos un montón. Tiene jugadores muy fuertes que molestan en el breakdown y lo trabajan muy bien. Al mismo tiempo, cuenta con jugadores muy inteligentes y rápidos que juegan bien los duelos y también buenas opciones con el pie: en la final de Hong Kong patearon todas las pelotas, lo habían leído bien. Mantener esa conexión es difícil; sostener esa regularidad en el seven es lo más complicado. Nosotros en algún momento de las últimas temporadas lo hemos conseguido. Ojalá logremos achicar esa brecha y sacarle algún partido.
–En una temporada de mucha renovación en el plantel nacional, están ante la chance de ser campeones del circuito. ¿Cómo manejan ese escenario?
–Tratamos de no pensar mucho en eso, pero es inevitable. El lunes viajamos de Valladolid a Burdeos durante ocho horas en colectivo y se hablaba mucho de eso, de que tiene que pasar… Si nosotros salimos primeros, ¿cómo tiene que terminar Sudáfrica? O cómo pueden llegar a ser los cruces… Son cosas de las que hablamos cuando todavía estamos lejos del torneo, pero el gran aprendizaje de este equipo cuando entra a la cancha es no pensar qué nos jugamos o si es una semifinal. Hasta a veces tratamos de olvidarnos de a quiénes tenemos enfrente. Siempre decimos que somos nosotros nuestro rival. El objetivo es seguir creciendo como equipo en acciones; no queremos volvernos locos con resultados.
–¿Cómo viste la evolución de los jugadores más chicos durante la temporada?
–Los nuevos fueron tomando confianza, conociendo este mundo del seven, que, si bien es rugby, es diferente. Cada una o dos horas se vuelve a jugar, y la intensidad con que se juega es tremenda. El sistema de juego lleva tiempo de adaptación; unos tardan más, y otros, menos. Ellos fueron tomando confianza y levantaron la mano. Fue una buena inyección de sangre joven. Ayudaron a que el equipo creciera, a que las energías fueran otras.
–¿Cómo están físicamente con miras al último certamen de la temporada?
–Hay varios golpeados, pero ninguno grave. Matteo Graziano se abrió una ceja, y Santi Vera Feld, la frente. Marcos Moneta tiene un golpe en un ojo que se hinchó, pero no parece nada grave. Estamos todos aptos para jugar. A veces lo pasamos por alto, pero este año tomamos el compromiso de estar aptos físicamente. Después, podemos tener lesiones, como las de Joaco Pellandini [hombro] y Toto Mare [rodilla], pero estamos muy bien en la preparación.
Los Pumas 7s acumulan 42 partidos en la temporada. Marcos Moneta y el propio Álvarez Fourcade son los únicos que tienen presencia perfecta en las ocho etapas transcurridas. “Estoy contento con eso. En el momento de mi carrera en el que estoy, estar disfrutando y que no se me haga cuesta arriba me ponen muy orgulloso y me dan confianza para seguir por ese camino”, celebra quien puede convertirse en el primer rugbyer en afrontar cuatro citas olímpicas: participó en Río de Janeiro 2016, Tokio 2020 y París 2024 y se mantiene como uno de los referentes del plantel para Los Ángeles 2028. “Lo tengo en la cabeza, es un objetivo. Pero estoy yendo año por año. Me convertí en padre hace poco, y no sabía cómo iba a estar del lado del juego, pero estoy sintiéndome bien. Mi objetivo final es esos Juegos Olímpicos, que serían los cuartos para mí. Sé lo que implica prepararse para un evento como ése, pero no quiero volverme loco, y sí disfrutar el camino y vivir a fondo el último tramo de mi carrera como jugador”.
Al finalizar la etapa de Burdeos, Álvarez Fourcade viajará a India para protagonizar un torneo que reunirá varias figuras internacionales. Antes, liderará a la Argentina en una etapa en la que los consagrados y los muchos nuevos intentarán agigantar la historia de la selección de seven.




