No iba a ser una tarde sencilla para los jugadores y el nuevo entrenador de Real Madrid, y no lo fue: se presentaban en el estadio Santiago Bernabéu luego de dos golpes fuertes, la derrota ante Barcelona en la final de la Supercopa española, en Arabia Saudita, y la eliminación de la Copa del Rey, en Albacete. En el debut en LaLiga de Álvaro Arbeloa como técnico, el equipo blanco venció 2-0 al Levante, este sábado en la vigésima jornada, ante una afición que manifestó su descontento con una sonora silbatina a sus jugadores al inicio del partido.
Kylian Mbappé (58′) adelantó a los locales con un gol de penal que el propio atacante francés provocó tras ser derribado por el central del Levante Adrián de la Fuente y Raúl Asencio (65′) sentenció con un tanto de cabeza tras un córner.
El choque comenzó con una sonora silbatina dedicada principalmente al brasileño Vinícius y al inglés Jude Bellingham cada vez que tocaban la pelota. También fueron silbados otros jugadores, como el uruguayo Fede Valverde y Dean Huijsen.
Vinicius, quebrado
El presidente blanco Florentino Pérez tampoco salió indemne del malestar. La afición coreó “Florentino dimisión” por el enojo que supuso perder dos títulos -Supercopa y Copa del Rey- en unos días y, entre tanto, cambiar a Xabi Alonso por Arbeloa en el banco.
Con esta victoria, el Real Madrid mete presión al líder FC Barcelona, que tiene 49 puntos y le saca ahora solo uno de ventaja, antes de medirse el domingo a la Real Sociedad en Anoeta.
Silbidos a Vinicius
En una semana muy negativa, el cuadro madridista sucumbió el pasado domingo ante su eterno rival, FC Barcelona, en la final de la Supercopa (3-2). Al día siguiente, destituyó a Xabi Alonso por Arbeloa. Y, el miércoles, cayó eliminado de la Copa ante un equipo de Segunda ivisión, el Albacete, también por 3-2.
Este sábado los hombres de Arbeloa dominaron claramente la posesión en la primera mitad, tratando de buscar un resquicio ante la ordenada zaga del Levante. Los blancos movían el balón sin ritmo y sólo gozaron de una ocasión de Mbappé, que disparó desviado, y un cabezazo de Gonzalo, que atrapó el portero levantino.
El conjunto rival dispuso de una falta de Pablo Martínez que rozó el palo del arquero belga Thibaut Courtois.
Mientras los jugadores se dirigían al vestuario al término de la primera parte, los hinchas volvieron a expresar su malestar por la trayectoria de su equipo con otra pitada, más cánticos contra el presidente y una pañolada en la grada.
Tras el descanso, Arda Gúler y el argentino Franco Mastantuono entaron como revulsivos. A continuación Mbappé controló un balón e intentó marcharse de su defensor, pero este lo tiró al suelo, un penal que el árbitro sancionó. El delantero francés, que volvía a la titularidad después de recuperarse de un esguince de rodilla, engañó con mucha templanza al portero australiano Mathew Ryan para abrir el marcador.
En el 2-0 Asencio enganchó de cabeza un balón de saque de esquina para batir al cancerbero levantino, obligado a esmerarse para evitar un triunfo merengue más abultado.
“Era un día muy importante. Todo el mundo quería dar la vuelta a la situación. Lo de Albacete no debería haber pasado. Nos sentíamos culpables y queríamos revertirlo. Queríamos dar una buena imagen y este es el camino”, afirmó Asencio a Movistar+.
“Hablamos en el vestuario y llegamos a una reflexión común. Es importante hablar las cosas, escuchar al entrenador y tener confianza”, agregó el juvenil. “Sabíamos de dónde veníamos, de una semana nada fácil, que no era fácil de digerir. Lo importante que eran los tres puntos. Hemos ganado delante de nuestro publico”, dijo Arbeloa.



