Mientras la cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 avanza y Lionel Scaloni empieza a recuperar futbolistas importantes, hay un nombre que todavía mantiene en alerta al cuerpo técnico de la selección argentina: Nicolás Paz. No porque su lesión sea la más grave del plantel ni porque hoy aparezca descartado para la Copa del Mundo, sino porque su evolución no viene siendo tan favorable como se esperaba hace apenas unos días.
El volante arrastra un golpe en la rodilla izquierda que le sigue generando dolor y, en un escenario así, lo que siente el jugador pasa a ser clave: solo el futbolista sabe realmente cómo responde la zona afectada. Por eso, en la selección decidieron manejar la situación con cautela y tomarse algunos días más antes de definir los pasos a seguir. En principio, seguirá entrenándose al margen de sus compañeros y buscarán que se sume al grupo luego del amistoso del sábado ante Honduras, en Texas. Si no responde bien, entonces, el entrenador evaluará seriamente la posibilidad de realizar cambios en la lista.
Paralelamente a esta situación, Nico Paz intentó llevar tranquilidad con un posteo en sus redes sociales: “Últimos días de recuperación. Con muchas ganas de arrancar”, escribió. Un mensaje también dirigido puertas adentro, como señal de que quiere estar y de que confía en volver a sumar minutos en el corto plazo.
Por el momento, en el búnker argentino en Kansas City prefieren ser cautos y pensar en positivo. Si bien Lionel Scaloni dejó en claro que no le va a temblar el pulso en caso de tener que cortar jugadores, el técnico estirará los plazos antes de tomar una decisión. Paz es un futbolista por el que Scaloni siente una debilidad especial: por su clase, su frescura y su juventud, en el cuerpo técnico lo consideran una pieza de enorme presente, pero también con un futuro largo dentro de la selección. Y no quieren perderñp ahora, después de una muy buena temporada en Como y en medio del interés de Real Madrid por repescarlo.
Para Scaloni sería doloroso tener que dejarlo afuera, aunque tampoco puede permitirse afrontar el torneo con un futbolista menos en un contexto en el que, creen, puede haber más bajas: ya sea por jugadores que arrastran molestias, por el desgaste físico, el calor o incluso por una eventual rotación en el tercer partido si Argentina llega clasificada al cruce frente a Jordania, en Dallas.
Por ahora, Paz -que se perdió los últimos dos partidos de la Serie A- realizó trabajos muy livianos y apenas tomó contacto con la pelota. En las imágenes que publicó la AFA en sus redes sociales apenas se lo ve saliendo del hotel rumbo al entrenamiento: no hay fotos con botines, ni participando de ejercicios tácticos. La lesión se produjo el 10 de mayo, en un partido entre Como y Hellas Verona. En una disputa, el argentino Nicolás Valentini fue abajo al cruce, se arrojó casi como un jugador de rugby y terminó impactando con la cabeza sobre la rodilla izquierda de Paz, provocándole una leve fisura en el platillo tibial.
Desde entonces, Paz inició la recuperación junto al cuerpo médico de su club, siempre monitoreado por los médicos de la selección. Incluso, aunque la intención de Como era utilizarlo en la última fecha del campeonato, desde el cuerpo técnico argentino sugirieron no arriesgarlo. Aun así, las molestias persisten y, por ahora, su presencia en el debut -y también en lo que viene- sigue envuelta en una incógnita.
Frente a una eventual baja, la selección ya tiene algunos nombres en reserva en caso de que algún futbolista quede afuera por lesión. Para ocupar el lugar de Paz, los jugadores que Scaloni mantiene a disposición ante una emergencia son Emiliano Buendía, figura y compañero de Emiliano Martínez en Aston Villa, y Franco Mastantuono, quien fue muy tenido en cuenta durante gran parte de 2025 pero perdió terreno en la consideración del entrenador por la falta de continuidad que tuvo en Real Madrid.
A su vez, la selección también tomó recaudos en otros puestos. Por los desgarros de Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, Nicolás Capaldo y Agustín Giay viajaron junto a la delegación. Y si Cristian Romero sufriera algún contratiempo durante la recuperación del esguince en la rodilla derecha, Marcos Senesi ya está preparado para incorporarse de inmediato a la concentración. Además, el cuerpo técnico mantiene a mano a otros futbolistas que podrían ser convocados en caso de emergencia, como Máximo Perrone y Matías Soulé.
Más allá de su consideración por Paz, Scaloni ya demostró en Qatar que no suele tener demasiadas contemplaciones con los futbolistas que no llegan al 100% desde lo físico. Y, al mismo tiempo, que quienes quedan afuera de la lista definitiva pueden incorporarse hasta último momento: en los días previos al debut frente a Arabia Saudita, el entrenador resolvió desafectar a Nicolás González y Joaquín Correa, ambos con molestias físicas, y convocó en sus lugares a Thiago Almada y Ángel Correa.
Esa decisión marcó una línea de conducción: aunque la idea inicial es no modificar la lista, hay un plazo límite y, llegado ese caso, no hay lugar para concesiones. Sobre todo porque quienes se incorporen a último momento también necesitan acumular entrenamientos con sus compañeros, adaptarse a la dinámica del grupo y enfocarse de lleno en el Mundial.
Con 21 años y nueve meses, y apenas ocho partidos en la selección, Paz se ganó un lugar entre los 26 convocados al Mundial y buscará sostener ese privilegio impensado para la mayoría de los futbolistas de su edad. Sin embargo, para mantenerse deberá estar en plenitud física. Scaloni lo cuenta como una de las principales variantes de tres cuartos de cancha hacia adelante e incluso una opción con chances de meterse entre los titulares si más adelante decide rotar el equipo.
Hay un dato más. Cerca del cuerpo técnico creen que el caso de Paz podría guardar cierto paralelismo con el de Enzo Fernández en Qatar: un futbolista joven que llegó sin demasiado protagonismo y terminó ganándose un espacio con el correr de los partidos. Por eso lo quieren entero, sin limitaciones físicas y con la cabeza puesta exclusivamente en ganarse un lugar dentro de la cancha.




