La selección de Senegal se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones. Le ganó por 1 a 0 en tiempo suplementario al anfitrión Marruecos, en una final en la que se vivió una situación increíble en el final de los 90 minutos regulares, con dos acciones controversiales en las que los senegaleses se vieron perjudicados. Primero, tuvieron un gol anulado por una supuesta infracción, y luego un penal en contra, advertido por el VAR. En ese contexto la selección visitante quiso abandonar el partido, pero regresó a la cancha, y cuando Marruecos tuvo la posibilidad de convertir la pena máxima lo falló de forma insólita. En el primer tiempo suplementario llegó el único tanto y de ese modo Los leones de la Teranga lograron el título por segunda vez en su historia.
Lo sucedido durante 90 minutos en el estadio Príncipe Moulay Abdellah no dejaron mucho para rescatar. En el tiempo añadido llegaron las emociones. A los 47 de la segunda etapa, tras un córner desde la derecha para Senegal, Abdoulaye Seck forcejeó con Achraf Hakimi, pero ganó de cabeza. La pelota se estrelló en el palo y Ismaïla Sarr convirtió en el rebote. Era el 1 a 0 para Senegal. Sin embargo, Jean Jacques Ndala, árbitro del partido, había cobrado infracción sobre el futbolista de PSG antes de que se conviertiera el tanto.
Por ese motivo se anuló la acción, que fue muy protestada por todo Senegal. El pedido era que no fue a ver la acción al VAR, interpretando que no hubo falta previa. De todos modos, al haber hecho sonar su silbato antes, esto no hubiera sido posible.
El partido continuó en los instantes finales, y cuando parecía que terminaba el tiempo regular y todo seguía en el alargue, llegó la jugada que generó la polémica máxima en la noche de Rabat. En el minuto 51 y tras un córner desde la izquierda, Malick Diouf tomó del cuello a Brahim Díaz y lo derribó. La acción siguió, pero el árbitro Ndala fue advertido por el VAR por esa supuesta infracción, por lo tanto fue a ver la jugada. Tras la revisión, cobró penal para Marruecos.
Inmediatamente, el enojo desbordó a todos los integrantes de Senegal y su entrenador Pape Thiaw, que tomó una decisión determinante: agitando el brazo, les ordenó a sus jugadores ¡que abandonen el partido! Tras algunos idas y vueltas y protestas, muchos de ellos se dirigieron al vestuario, mientras todo era incertidumbre.
El único de los futbolistas senegaleses que no quería que se tome esa decisión era Sadio Mané, un referente. El exLiverpool, visiblemente enojado se fue rápidamente a pedirle a sus compañeros que regresen al partido. Todos volvieron y se acomodaron para continuar el partido, que estuvo detenido durante 15 minutos y al que sólo le quedaba la ejecución del penal. Quien agarró la pelota y se hizo cargo del remate que podía darle el histórico título a Marruecos fue Brahim Díaz, pero el jugador de Real Madrid tomó una decisión increíble: ¡la picó! El remate, un tiro débil y anunciado, fue muy fácil para el arquero Edouard Mendy, que se quedó parado en el medio y embolsó la pelota.
Todo el estadio se quedó en silencio y los jugadores de Senegal festejaban. Mientas tanto, el entrenador de Marruecos, Walid Regragui, se acercó a Díaz y se dirigió a él de manera poco amigable, debido a la manera en la que ejecutó la pena máxima que podía haberle dado la copa.
El tiempo regular llegó a su fin y todo debía definirse en el alargue. A los cuatro minutos, otro baldazo de agua fría recibió Marruecos. En un contraataque excelente, incluido un taco en el círculo central, Pape Gueye trasladó la pelota varios metros hacia adelante, y antes de llegar al borde del área, le pegó de derecha y la clavó en el ángulo para marcar el 1 a 0. Un verdadero golazo del futbolista de Villarreal, que fue elegido como el MVP de la final.
Mientras transcurría el tiempo suplementario, los anfitriones tuvieron la chance de llegar al empate, pero el travesaño les negó la posibilidad. Senegal también tuvo la posibilidad de liquidar el partido, pero Cherif Ndiaye falló una chance inmejorable, con el arco vacío, tras un rebote del arquero Bono.
Los minutos pasaron y el sueño de toda una nación se diluía. Todo lo contrario con la selección de Senegal. Sus futbolistas, de a poco se iban dando cuenta que estaban por consagrarse campeones. Cuando el juez pitó el final, todos corrieron para abrazarse. Otros se emocionaron y se dejaron caer en el piso sabiendo que habían hecho historia. Por parte de los marroquíes, todo se convirtió en desazón y tristeza para los jugadores y los miles de espectadores.
Senegal le ganó 1 a 0 a Marruecos y se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones. Lo logró por segunda vez en cuatro años. Su primera y última vez había sido en 2021, en el certamen que se jugó en Camerún. Además, Sadio Mané volvió a ser la figura -recibió el premio al MVP del campeonato- y máximo referente de la selección senegalesa.



