Tobías Andrada, categoría 2007, levantó su primer título con la sexta división de Vélez el 16 de noviembre de 2024. Tuvo un plus, ya que lo hizo como capitán de ese equipo. También era el capitán de la 5° división en mayo de 2025, cuando firmó su primer contrato profesional, hasta el 31 de diciembre de 2028. Y tomó la cinta hace poco, cuando fue convocado por Diego Placente para la selección Sub 20 que disputó un amistoso con Estados Unidos. En el medio, la “explosión” vivida en la primera división del Fortín, de la mano de Guillermo Barros Schelotto. Sin embargo, su primera decisión de “liderazgo” fue a los nueve años.
Andrada, de chiquito, siempre acompañaba a sus padres a la costa, entre enero y febrero, para ayudarlos en la venta ambulante en las playas. Pero cuando fichó para su primer año en los torneos de AFA, habló con ellos para pedirles quedarse en la casa de la abuela. ¿El motivo? No perderse ningún entrenamiento con las infantiles de Vélez. “Desde muy joven demostró un profesionalismo admirable. No faltaba nunca, mostraba unas ganas y dedicación absolutas”, cuentan entrenadores que lo vieron nacer como futbolista.
“Personalidad y carácter”, son las primeras palabras que mencionan en Vélez, antes de meterse en lo futbolístico, quienes estuvieron cerca de Andrada en su etapa formativa. Hoy lleva la camiseta 50 y es uno de los más mimados por Guillermo Barros Schelotto. Es mediocampista, pero está desarrollando también alma de delantero. Suele jugar como doble 5 en el esquema 4-2-3-1 de los Mellizos, pero también lo han puesto como interior (si jugaban 4-3-3), extremo derecho o como mediapunta, detrás del 9.
Andrada arribó al Fortín cuando tenía 7 años, proveniente de Villa Luzuriaga, partido de La Matanza. Ya sea como volante interno o bien jugando por la banda, ya mostraba habilidad y determinación para jugar. Como ahora, que como titular afianzado pisa la pelota, encara, lo frenan con topetazos o foules pero él se levanta y, con una guapeza admirable, sigue atacando, como sucedió en la última fecha ante Central Córdoba, sin necesidad de ir muy lejos. “Pisando el área”, como le piden desde el cuerpo técnico y los compañeros. Así le anotó por duplicado a Deportivo Armenio, en la victoria por 4-1 por Copa Argentina, en la cancha de Arsenal. Su primer gol había sido ante Instituto, en Córdoba, en lo que significó una victoria agónica.
Debutó en la primera en la victoria 2-0 ante Estudiantes de La Plata, por la Supercopa Internacional disputada el 8 de julio de 2025 en Avellaneda. “Es una felicidad muy grande porque este club les da oportunidades a los chicos y poder representarlos fue un orgullo muy grande”, dijo esa noche que terminó con una Copa en las vitrinas de Liniers: “Mi familia fue clave, me acompañaban a todos lados, en la reserva, en inferiores, trayéndome a entrenar, viéndome. Incluso cuando no me tocaba jugar, también me acompañaban. Se ponen contentos por mí, hicieron un sacrificio muy grande. Es un sueño cumplido debutar en la primera de Vélez y esto es de ellos también”, dijo esa jornada histórica en las redes sociales del club.
Hace unos días le preguntaron a Guillermo por las comparaciones internas que hacen en Vélez, ya que dicen por Liniers que a Tobías Andrada lo ven con características parecidas a las del uruguayo Federico Valverde, capitán de Real Madrid: “¿Vos decís que Vélez tiene a Valverde? No, el otro es un jugador que hace 8 años está en el Madrid. El nuestro hace ocho meses estaba en la cuarta división, en la quinta… no sé dónde estaba”.
Pero el entrenador agregó, reconociendo la evolución de Tobías Andrada: “Me tocó verlo a mí porque estaba en ese momento, pero resaltaba enseguida. Cualquier entrenador que hubiera estado en mi lugar lo hubiera tenido en la consideración. Vimos que es un jugador físicamente notable, con un futuro europeo por su desgaste, por la entrega, por el despliegue, por lo que da. No sé si ya cumplió 19 años. Tiene un ida y vuelta increíble, de área a área. Y cuando llega al área rival no se nubla. Es opción o es pase, tiene las dos cosas. Entiende el juego, se entiende muy bien con Baeza, con Aliendro. Hoy está brillando. Es un jugador muy joven y todavía tiene que aprender cuándo debe salir jugando y arriesgar, o cuándo jugar simple. Recorre tanto que, a veces, cuando entrega mal no se nota tanto porque la vuelve a recuperar él… Pero si él entregara mejor cada pelota que pasa, llegaría a tener más posibilidades de gol como lo hizo en los últimos partidos. A medida que sume experiencia le va a dar mucha más capacidad como jugador”.
Desde diciembre de 2025 que lo vienen siguiendo de Europa a Tobías Andrada: primero fue Nantes de Francia, luego Bayern Múnich, de Alemania. Todo se potenció tras su participación en el Mundial Sub 20 en donde el equipo de Diego Placente fue subcampeón.
Fue Fabián Berlanga, presidente de Vélez, quien hizo pública la comparación en una reflexión hecha en Radio La Red: “Acá en Vélez tengo a Valverde, nosotros decimos que (Tobías) Andrada es la proyección de Valverde. Incluso está en una posición donde no se siente más cómodo porque es más interno y los Mellizos lo convencieron de que puede hacer la banda, está haciendo un gran sacrificio y estamos muy contentos con él”.
Cuando le preguntaron a Tobías por el comentario del presidente del club, dijo: “Son opiniones. La veo un poco lejos esa comparación. Valverde es un jugador de elite, de Real Madrid. A mí me falta mucho, pero estoy contento con todo lo que estoy viviendo. Y suelo mirar fútbol. De los volantes de afuera me gusta mucho Pedri, de Barcelona”.
Desactivó el contador de Likes en su cuenta de Instagram, (otra muestra de madurez) y su mamá fue viral cuando se emocionó con la camiseta 18 de la selección puesta luego de la final perdida ante Marruecos. A la salida del estadio, en declaraciones a ESPN, destacó el esfuerzo de su hijo, asegurando que el verdadero regalo no era el trofeo, sino su dedicación y el camino recorrido: “Los quiero felicitar a todos los chicos y a mi hijo en particular. Me había dicho antes del partido que, si Dios quería, me iba a dar el mejor regalo del día de la madre. Lo dejó todo, yo lo sé, y estoy súper orgullosa de él. No hace falta un trofeo para estar orgullosa de mi hijo. Yo sé lo que le costó llegar hasta acá”.
En algún momento le tocó ser suplente en edades tempranas, pero aun así se veía que tenía condiciones para destacarse y llegar a la Primera. “Una fiera”, explican de Andrada, quien en la última victoria sobre Central Córdoba, en Liniers, tocó 88 pelotas, dio 60 pases (con un 80% de aciertos) remató 5 veces -2 de ellas en dirección al arco- generó 3 ocasiones de gol y completó 8 recuperaciones. Si se toman las estadísticas globales de Opta Stats Perform en todo el torneo Apertura, entrega los siguientes datos: 13 partidos (todos como titular), 1169 minutos jugados, 575 pases (468 buenos) 14 despejes, 19 faltas cometidas -cuatro tarjetas amarillas- y 27 faltas recibidas, 13 remates -4 de ellos al arco-, 86,1% de éxito en los intentos de la recuperación de la pelota.
Como se ve, está llegando más al remate en los últimos partidos, desde el pedido de Guillermo y la insistencia con los entrenamientos. Es un jugador “agresivo” (en el buen sentido de la palabra) en los duelos individuales, combativo, determinante y optimista para presionar y recuperar, para intentar jugar también. Pisa la pelota, no se esconde. Toca y pasa, se mezcla con naturalidad en un medio campo con futbolistas experimentados que alterna los nombres de Aliendro, Baeza, Lanzini, Robertone, Valdes y Pellegrini.
Sobre el momento que está viviendo, Andrada remarca la importancia de su contención más cercana: “Lo llevo tranquilo. Gracias a mi familia que me ayuda a mantener los pies sobre la tierra y me contiene mucho. Desde el juego, me estoy soltando más. Guillermo (Barros Schelotto) me pide que pise las dos áreas, que sea intenso en la presión tras la pérdida de la pelota y, una vez que la recuperemos, atacar rápido”. Y deja un mensaje, para no dejar de sorprender, en cuanto lo que está enfocado en potenciar, incluso yendo en línea con lo que le marca el entrenador: “Todavía tengo muchas cosas para mejorar. La efectividad de los pases la tengo que mejorar un poco, además de seguir pateando cuando estoy en posición de finalizar”.
Andrada: 19 años, 1m79 y todo el futuro por adelante: está enfocado en seguir creciendo sin marearse por los elogios conseguidos. Tuvo una gran aparición y una evolución impresionante en el poco tiempo que lleva en primera. Y encima cuenta con un gran cuerpo técnico y los “protectores”, esos padres que siempre le mantuvieron los pies sobre la tierra. Lo pueden comparar con Valverde, él puede seguir más a Pedri, pero sigue siendo Tobías: el que da gusto verlo jugar.




