Luego de un cierre de año marcado por las dudas y la falta de definiciones, con Claudio Ubeda confirmado como técnico a pocos días del inicio de la pretemporada, Boca volvió este viernes al trabajo de la misma forma en que se despidió en 2025: con el mismo entrenador, con casi los mismos jugadores y con la obligación de siempre de pelear la Copa Libertadores, luego de dos ediciones sin disputarla. En ese marco, el primer día de tareas en Ezeiza dejó un dato curioso: por primera vez en 30 años, Boca inicia un semestre sin un futbolista en su plantel con pasado como campeón de América, una señal que refuerza la necesidad de sumar refuerzos para competir en el máximo torneo sudamericano.
La buena noticia para el DT es que no sufrió bajas de peso respecto del equipo que cayó en las semifinales del Clausura frente a Racing, ya que solo se produjeron salidas de futbolistas que no eran tenidos en cuenta. Frank Fabra se fue libre tras diez temporadas en el club; Cristian Lema no sumaba minutos desde octubre de 2024; e Ignacio Miramón, que tuvo sus últimos ingresos en el tramo final del ciclo de Fernando Gago, regresó al Lille al vencerse el préstamo -la opción era de 3.000.000 por el 80%- y tiene avanzada su vuelta a Gimnasia.
En cuanto a incorporaciones, por ahora no hay novedades concretas. Mientras se liman diferencias por el arribo de Marino Hinestroza, extremo de Atlético Nacional de Medellín, Boca continúa en la búsqueda de un marcador central, con charlas iniciadas por Gastón Hernández, de San Lorenzo, un volante ofensivo y un delantero con gol (¿Alexis Cuello?). Desde el cuerpo técnico esperan que la dirigencia acelere las gestiones antes del debut ante Deportivo Riestra, en la Bombonera, el domingo 25 de enero, aunque el mercado permanecerá abierto hasta el 10 de marzo y los clubes que transfieran o cedan jugadores al exterior dispondrán de tres semanas adicionales. En ese tramo del calendario también se sorteará la fase de grupos de la Copa Libertadores, en la que Boca será cabeza de serie y comenzará a competir la semana del martes 7 de abril, cuando el torneo Apertura ya lleve disputadas 13 fechas y resten solo tres para el cierre de la etapa regular.
Con Leandro Paredes como emblema, quien solo fue suplente en dos partidos de la Libertadores 2013, ante Toluca y Barcelona, ambos con triunfo 2 a 1 del equipo dirigido por Carlos Bianchi, el plantel se reencontró por la tarde en el predio de Ezeiza, realizó los estudios médicos de rutina y luego llevó adelante movimientos livianos con pelota. La actividad continuará este sábado con trabajos en doble turno, seguirá el domingo por la mañana y, desde el lunes, el grupo quedará concentrado hasta el sábado siguiente, con tareas físicas en horario matutino y ensayos futbolísticos en la segunda parte de la jornada.
Los 20 futbolistas que regresaron de sus préstamos no entran en los planes del entrenador y trabajan aparte, bajo la supervisión del preparador físico Mirco Salsa. Entre ellos figuran Juan Ramírez (Lanús), Norberto Briasco (Gimnasia), Nicolás Orsini (Platense), Marcelo Weigandt (Inter Miami), Bruno Valdez (Cerro Porteño), Jabes Saralegui (Tigre), Gonzalo Maroni (Newell’s), Gonzalo Morales (Barracas), Agustín Obando (Banfield) y Renzo Giampaoli (Quilmes). Además, Ubeda sumará a cinco juveniles al trabajo con la Primera: el lateral derecho Dylan Gorosito, el izquierdo Santiago Zampieri, el arquero Sebastián Díaz Robles, el enganche Tomás Aranda y el delantero Leonel Flores, todos campeones con la Reserva de Mariano Herrón y, en el caso de Gorosito, subcampeón sudamericano y mundial con la Sub 20 dirigida por Diego Placente. También dijo presente Ander Herrera, quien en estas horas firmará la renovación de su vínculo por una temporada más.
Aunque Boca no levanta un título desde marzo de 2023, cuando obtuvo la Supercopa Argentina ante Patronato, con triplete de Darío Benedetto, el gran objetivo del año vuelve a ser la Copa Libertadores, que no conquista desde 2007, con Miguel Ángel Russo como entrenador y Juan Román Riquelme como figura central. En el medio, no participó del certamen en 2010, 2011, 2014, 2017, 2024 y 2025, aunque siempre tuvo entre sus filas a al menos un campeón continental, situación que se corta por primera vez tras la salida de Marcos Rojo en agosto último, luego del Mundial de Clubes.
Desde el Apertura 1995, previo a la llegada de José Basualdo desde Mandiyú, Boca no afrontaba una temporada sin futbolistas campeones de la Copa Libertadores. Pepe, que había ganado el torneo con Vélez en 1994, fue parte del equipo que alzó la Libertadores 2000 ante Palmeiras y dio inicio a una etapa en la que, con idas y vueltas, distintos futbolistas de aquella generación fueron sosteniendo ese hilo conductor. Roberto Abbondanzieri, parte de esa camada, permaneció en el club hasta mediados de los años 2000, y luego referentes como Juan Román Riquelme y Martín Palermo le dieron continuidad a esa condición durante varias temporadas. Tras la salida del 10 en 2014, Daniel Díaz quedó como el único que mantenía ese antecedente hasta la llegada de Carlos Tevez, en 2015, quien se marchó a China un año más tarde. En 2017 integró el plantel Sebastián Pérez, campeón de la Libertadores 2016 con Atlético Nacional. Carlitos se despidió definitivamente en 2022, cuando ya se encontraba Marcos Rojo, el último campeón de América que tuvo Boca antes de su salida del club.
En ese mismo período, por la Ribera también desfilaron entrenadores que levantaron la Copa, ya sea como jugadores o como técnicos: Héctor Veira (River 1986), Carlos Bianchi (Vélez 1994), Claudio Borghi (Argentinos Juniors 1985), Rodolfo Arruabarrena (Boca 2000) y Guillermo Barros Schelotto, Sebastián Battaglia y Hugo Ibarra, campeones con el Xeneize en 2000, 2001, 2003 y 2007.
Del plantel actual, incluso, casi no quedan protagonistas de la final de 2023: solo Javier García -firmó por un año más-, Luis Advíncula, Nicolás Figal, Miguel Merentiel y Edinson Cavani. Lucas Janson, que no sumó minutos frente a Fluminense, es uno de los jugadores que deberá acercar ofertas, junto con Agustín Martegani y Lucas Blondel, cuya llegada a Argentinos Juniors se frenó ante la posible cesión del peruano a Alianza Lima.
Faltan más de tres meses para que el sueño vuelva a ponerse en marcha. Mientras tanto, Boca ya puso primera con la ilusión de un final de año distinto, en el que todos sepan cuánto pesa la Copa.

