No es la primera vez que Williams se ausentó de un test de pretemporada en la Fórmula 1. En 2019, año en el que la situación económica-financiera era crítica, no se presentó en los dos primeros ejercicios y más tarde se comprobó que varias piezas del FW42 también eran ilegales; cinco años después, el FW46 llegó tarde y con los cambios en el proceso de diseño y construcción revelaba estar muy por sobre el peso que estipulaba el reglamento. En el nuevo calendario, el equipo de Grove fue el único equipo de los 11 que le dan forma a la grilla que no ensayó en el circuito de Montmeló y en el paddock se encendieron las alarmas.
Lejos de sobresaltarse y entrar en pánico, James Vowles desestimó que el faltazo resulte gravitante para el modelo FW48 en la nueva era del Gran Circo, con un radical cambio en el reglamento técnico y de motores. La preocupación del jefe del garaje, en cambio, se ata al aprendizaje de los pilotos a los nuevos sistemas que se emplearán, con la gestión de la energía del motor eléctrico y la adaptación a la aerodinámica activa.
“Hubiera preferido estar presente, pero lo que hicimos en términos de una semana de pruebas de VTT [Virtual Track Test, pruebas de pista virtual] fue un éxito y lo que estamos haciendo con Carlos [Sainz] y Alex [Albon] con el simulador mientras el resto estaba en Barcelona es satisfactorio”, suavizó Vowles, que corre con una ventaja: el FW48 presentará motor y caja de velocidades de Mercedes, y como el equipo con sede en Brackley además abastece a McLaren y a Alpine, en Grove disponen de mucho material para analizar.
La situación posibilita arribar a las pruebas en Bahréin, desde el 11 al 13 de febrero, con información. “No creo que con seis días de pruebas nos quedemos relegados [en el circuito de Sakhir se desarrollará una segunda sesión entre el 18 y el 20 de este mes] y tenemos pruebas de que el motor y la unidad de potencia son fiables, la caja de cambios también y las pruebas VTT nos enseñaron a muchos de los demonios que se escondían en el coche”, apuntó el ingeniero británico, el hombre que no titubeó en montar a Franco Colapinto como piloto titular de Williams en 2024, en reemplazo de Logan Sargeant.
Alpine, que a partir de 2026 se convirtió en equipo cliente de Mercedes, exhibió un garaje optimista y ese entusiasmo en Williams proyectan que podría ser mayor con el FW48. “La curva de aprendizaje de Alpine es probablemente más pronunciada que la nuestra, porque llevamos mucho tiempo integrados a Mercedes. Tenemos que demostrarlo en Bahréin con rodaje, con un alto kilometraje”, comparó Vowles, que trazó líneas entre el potencial que brinda Mercedes y lo equiparó con otros proveedores de motores: “Son muy buenos con los cambios de normativas y en poner todo en marcha: hacer una simulación de carrera casi con un solo día de test es muy impresionante. También me impresionó Red Bull, especialmente su motor: hacer uno desde cero y que sea tan fiable es maravilloso. Y Ferrari fue muy consistente”, explicó en una charla con los medios, palabras que reprodujo Mundo Deportivo.
En las entrañas de Williams, y a pesar de todos los recaudos y las múltiples simulaciones que se ensayaron, no desconocen que los dos test de Bahréin tienen que ser exprimidos para alistar el auto para el estreno en Melbourne, que será dos semanas más tarde. “Nos falta que los pilotos tengan muchos conocimientos para perfeccionar e interpretar lo que ocurre en la pista, la relación entre la aerodinámica y la dinámica real del coche. Los datos de la pista son la única forma de establecerla. La pérdida por ausentarnos del shakedown la tenemos que solventar con los pilotos y el simulador, en el que se invirtió en tecnología de punta”, analizó el exmiembro de Mercedes, que tomó el control de Williams en 2023 y desde entonces reformuló a una escudería que estaba anclada en el pasado.
El quinto casillero en el Mundial de Constructores en 2025 igualó a la clasificación que Williams logró en 2017, año en el que comenzó la debacle en Grove. El reto de trepar un nuevo escalón es un salto complejo y Vowles reconoce que no será una tarea sencilla desbancar al póquer de escuderías que en las últimas tres temporadas se repartieron los cuatro primeros puestos. “Nadie sabe cuál es el orden jerárquico, en particular nosotros que no estuvimos en la pista. No somos ingenuos respecto al reto que tenemos por delante y el salto del quinto al cuarto puestos es, según mi experiencia, más difícil de lo que ya conseguimos [el equipo avanzó del 10mo al 5to casillero de 2024 a 2025], pero la única manera de lograrlo frente a equipos que se esfuerzan y avanzan es superando los límites y siendo valientes con las decisiones que tomamos. Contamos con Carlos y Alex, que son una pareja fantástica, y eso incluso es más importante que el nuevo reglamento: este año el piloto tendrá una carga mayor, se necesita de experiencia, habilidad e inteligencia en el coche”, observó Vowles, que con sus dos nombres suma 427 grandes premios en el Gran Circo.
El último pasajero salió a la pista y se completaron los 11 casilleros. Bahréin será el próximo examen, el penúltimo antes del comienzo de un calendario que promete ser atrapante. Williams arrancó en desventaja, aunque en Grove prometen recuperar el tiempo perdido por la ausencia en Barcelona. “Es el reto más grande al que se enfrentaron los equipos en los últimos 20 o 30 años y este equipo es capaz de aprovechar este nuevo reglamento”, se entusiasma Sainz.



