«Aún no hemos terminado», advirtió el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre la ofensiva militar de Israel contra Irán, asegurando que la operación estaba debilitando al liderazgo clerical iraní.
«Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía; en última instancia, depende de ellos. Pero no hay duda de que, con las medidas tomadas hasta ahora, les estamos rompiendo los huesos y aún no hemos terminado«, declaró Netanyahu durante una visita al Centro Nacional de Mando Sanitario el lunes por la noche, según un comunicado publicado el martes.
«Ya estamos logrando un cambio serio en el estatus de Israel» en la región, continuó el mandatario.
Israel defiende desde el inicio de su ofensiva junto a EE.UU. contra Irán que desmantelar el régimen de los ayatollah es uno de sus objetivos, junto a minar las capacidades de misiles balísticos y nucleares iraníes.
La oleada inicial de bombardeos de la guerra causó la muerte del líder supremo de Irán, Alí Khameneí, recientemente sustituido por su hijo Mojtaba en el cargo.
El portavoz del Ejército de Israel, Effie Defrin, aseguró el domingo los bombardeos conjuntos con EE.UU. han matado a 1.900 soldados y comandantes del régimen iraní, mientras que la ONG con sede en Estados Unidos HRANA cifra en más de 1.100 los civiles muertos desde el 28 de febrero, día del inicio de la escalada.
Con información de agencias



