China, que confirmó haber sido invitada por Donald Trump a sumarse al Consejo de Paz que impulsa, criticó en el Foro de Davos «la ley de la selva» que parece imponerse en el escenario internacional.
«Unos pocos países selectos no deberían tener privilegios basados en el interés propio y el mundo no puede volver a la ley de la selva donde los fuertes se aprovechan de los débiles», dijo, sin nombrar a ningún país, el vicepremier He Lifeng.
En un discurso pronunciado mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, impulsa su cada vez más firme agenda de «Estados Unidos Primero», y exige a Dinamarca, aliado de la OTAN, que le ceda Groenlandia, Lifeng declaró: «Todos los países tienen derecho a proteger sus legítimos intereses».
En una referencia velada a las volubles políticas comerciales de Trump, el vicepremier chino criticó duramente las acciones y acuerdos comerciales «unilaterales» de «algunos países», que, según él, violan las normas de la Organización Mundial del Comercio.
El año pasado, Beijing y Washington se vieron envueltos en una feroz guerra comercial que impuso aranceles recíprocos a los productos del otro.
«El actual sistema multilateral de comercio se enfrenta a graves desafíos sin precedentes«, declaró. «Debemos defender firmemente el multilateralismo y promover la mejora de un orden económico y comercial internacional más justo y equitativo».
Desde Beijing, el gobierno chino confirmó haber recibido del presidente estadounidense la propuesta de ingresar al Consejo de Paz.
China «recibió la invitación de Estados Unidos», dijo el vocero de la cancillería, Guo Jiakun, sin especificar si la había aceptado.
Las relaciones chino-estadounidenses «han experimentado altibajos, pero han mantenido una estabilidad dinámica general», señaló el portavoz, señalando que la cooperación entre Beijing y Washington «beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación las perjudica».



