Desde mucho antes de que Nicolás Maduro cayera en desgracia en las manos de un comando de Estados Unidos, el fin de semana, los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, se han perfilado como los sucesores del líder chavista y «el poder detrás del poder» en Venezuela.
Los Rodríguez han obtenido lo que buscaban: Delcy juró este lunes como presidente de Venezuela ante la Asamblea Nacional, órgano que lidera su hermano, Jorge.
Desde hace años y junto a la también detenida Cilia Flores, la primera dama, los Rodríguez han movido los hilos políticos y financieros del país.
Y ocuparon estratégicamente la presidencia de la Asamblea Nacional chavista y la vicepresidencia, convirtiéndose en los sucesores directos de Nicolás Maduro en caso de que dejara la Presidencia de la República. Lo que finalmente ocurrió.
Mientras Maduro se aferró al poder, los Rodríguez se convirtieron en el «poder en las sombras”.
Jorge Rodríguez, nacido en Barquisimeto, estado Lara, es un médico psiquiatra de 60 años y ex miembro de la Liga Socialista, una organización radical de izquierda, que siendo alcalde de Caracas, casó a Cilia y Nicolás en 2013.
Durante y después de la muerte de Hugo Chávez, ocupó altos cargos. Ha pasado de rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) a Vicepresidente de la República, a Ministro de Comunicación e Información, y a presidente de la Asamblea Nacional chavista.
Puso de moda su reluciente calvicie en el gabinete. Le gusta la buena vida llena de lujo, los restaurantes VIP y los viajes en primera clase con hospedaje en hoteles de cinco estrellas que pagó el erario público o de los contratistas amigos.
Son famosas sus escapadas a República Dominicana y sus vacaciones en México en aviones de PDVSA y «viáticos» de decenas de miles de dólares pagados por la república.
La vida ascendente de los hermanos Rodríguez ha sido tema de muchas editoriales. La escritora y reconocida periodista de investigación venezolana Ibéyise Pacheco publicó en mayo de 2020 su libro «Los hermanos siniestros: la codicia y el odio en el confort del horror».
Aunque el libro se presenta como una novela de ficción, es un secreto a voces que los protagonistas están basados en figuras reales de la política venezolana. La historia sigue a los hermanos Jaime y Betty Ramírez, quienes dentro de la trama son personajes oscuros, codiciosos y resentidos que han escalado hasta la cúpula del poder bajo el régimen de un tirano llamado Nicolás Maduro.
La portada fue diseñada por la caricaturista Rayma Suprani y refuerza visualmente la identidad de los protagonistas.
El general Manuel Ricardo Cristopher Figuera fue director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) hasta el 30 de abril de 2019 cuando participó en el levantamiento cívico militar contra calificó a Jorge Rodríguez de “genio tenebroso”, comparándolo con el personaje oscuro de Joseph Fouché.
Para Delcy Rodríguez, la vicepresidente de la República y la recuperación de la Asamblea Nacional era una venganza personal que venía añorando.
También clamó venganza por el asesinato en 1976 de su padre Jorge Rodríguez, fundador de la Liga Socialista. En aquel momento lo vincularon al secuestro del empresario norteamericano William Niehous, presidente de la Owens Illinois en Caracas que estuvo en cautiverio durante tres años y medio y por cuyo rescate se pagó 20 millones de dólares.
Los asesinos de Rodríguez padre fueron condenados por la justicia. Pero, décadas después, sus dos hijos siguieron reclamando “venganza» desde la cima del poder.
Delcy nació en Caracas hace 56 años. También ha ocupado altos cargos clave como su hermano. La abogada de profesión ha pasado de canciller a vicepresidente de la República y Ministra de Finanzas y del Tesoro Nacional.
Ha destacado por su voluntarismo e impulsos fuera de lo común. Por ejemplo, cuando fue canciller de Venezuela irrumpió de manera sorpresiva por la ventana de la sala del Mercosur en 2016 para imponer su presencia tras la suspensión de Venezuela del organismo por la violación de los derechos humanos en su país.
Otro escándalo internacional lo protagonizó en febrero de 2020 cuando tuvo una polémica cita a escondidas en el aeropuerto madrileño de Barajas con el entonces ministro de Pedro Sánchez José Luis Ábalos. La polémica reunión secreta duró más de 14 horas entre el ministro español y la vicepresidente venezolana que tenía prohibido permanecer en territorio español.
El futuro promisorio para los hermanos Rodríguez, en caso de que Maduro dejara el poder, se concretó en estos días. Pero bajo la ominosa sombra de Donald Trump.
Con información de Ludmila Vinogradoff, Caracas, especial para Clarín

