Luego de un fin de semana de extrema tensión, con amenazas cruzadas de destrucción de infraestructura crucial para Oriente Medio, el presidente Donald Trump anunció ayer que Estados Unidos está negociando con Irán para poner fin a la guerra que ya lleva más de tres semanas y declaró que ambas partes mantuvieron dos días de “conversaciones muy buenas y productivas” que continuarán durante toda esta semana.
El anuncio de Trump, emitido justo antes de la apertura de los mercados, llevó inmediatamente un alivio a las plazas financieras y al petróleo, cuando se esperaba que el precio del barril se disparara hasta límites insospechados por la volatilidad de la situación y el riesgo de destrucción de infraestructura crítica.
Sin embargo, la situación es bien confusa. Los funcionarios iraníes negaron cualquier conversación directa con Estados Unidos, aunque señalaron que terceros países han intercambiado mensajes entre ambas partes. Sobre quién está al otro lado de la mesa negociadora, Trump no quiso concretar: “Es una figura de alto nivel, pero no el Guía Supremo, Mojtaba Khamenei”, se limitó a decir.
Como mediadores -según informó Axios– actuarían Egipto, Pakistán y Turquía, que estarían tratando de organizar antes de que termine la semana un encuentro en Islamabad entre una delegación iraní encabezada por el jefe del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y una estadounidense con Steve Witkoff, Jared Kushner y posiblemente también el vicepresidente JD Vance.
Precisamente el segundo de Trump se habría puesto en contacto con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para hablar del intento de entablar negociaciones con Irán y discutir las condiciones de un posible acuerdo para poner fin al conflicto.
El iraní Ghalibaf afirmó en redes sociales que “no se han mantenido negociaciones con Estados Unidos”. Y añadió que los comentarios de Trump fueron un intento de “escapar del pantano en el que están atrapados Estados Unidos e Israel”. El portavoz del ministro de Relaciones Exteriores, Esmaeli Baghaei, dijo que “se utilizan noticias falsas para manipular los mercados” y aseguró que la postura de Irán sobre el estrecho de Ormuz y las condiciones para poner fin a la guerra no han cambiado.
El presidente Donald Trump baja las escaleras del Air Force One a su llegada a la Base Conjunta Andrews, Maryland, el lunes 23 de marzo de 2026. Foto APMás allá de las palabras, la guerra continuó ayer en múltiples frentes. Los ejércitos estadounidenses e israelíes dijeron que habían lanzado nuevas oleadas de ataques contra Irán, e Israel continuó su ofensiva en Líbano. Irán dijo que había atacado contra territorio de Israel, Arabia Saudita y una base estadounidense en Siria, aunque no está claro si alguno de ellos penetró las defensas aéreas.
De ser ciertas, el anuncio de las conversaciones sería el primer indicio de un posible entendimiento desde que Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear a Irán el 28 de febrero, matando al ayatollah Ali Khamenei y a altos funcionarios del régimen, creando al mismo tiempo una escasez de combustible que impacta en los mercados globales.
Trump busca así una vía para reabrir el Estrecho de Ormuz, por donde transita un quinto del petróleo mundial, que Irán ha cerrado interrumpiendo con ataques a barcos petroleros. El estrangulamiento del estrecho le ha dado a Teherán una ventaja significativa, que a pesar de ser obvia el jefe de la Casa Blanca no sopesó en toda su dimensión antes de lanzar la ofensiva.
“Hemos tenido conversaciones muy, muy intensas. Veremos a dónde nos llevan. Tenemos puntos clave de acuerdo”, dijo Trump a los periodistas ayer y agregó que habían producido “muchos, como 15 puntos” de acuerdo. “Diría que fueron perfectos. Diría que si siguen adelante con eso, pondrán fin a ese problema, a ese conflicto.”, dijo Trump.
Video
Irán amenaza con un cierre total del Estrecho de Ormuz
Temprano por la mañana había posteado que Irán y Estados Unidos han estado negociando una “RESOLUCIÓN COMPLETA Y TOTAL DE NUESTRAS HOSTILIDADES EN ORIENTE MEDIO” y agregó que había ordenado al ejército estadounidense que pospusiera los ataques contra la infraestructura energética iraní durante cinco días, “SUJETO AL ÉXITO DE LAS REUNIONES Y DISCUSIONES EN CURSO.”
Trump no especificó con qué líderes iraníes hablaba la administración. Dijo a los periodistas que no fue el nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, con quien afirmó que Estados Unidos no ha tenido contacto. “Estamos tratando con el hombre que, creo, es el más respetado y el líder. Es un poco difícil. Hemos aniquilado a todos”, dijo, y agregó que su enviado especial, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, volvían a liderar las conversaciones con los iraníes. Ambos negociaban con la cúpula iraní antes del ataque de Estados Unidos e Israel el mes pasado.
Trump afirmó que las conversaciones iban más allá de la reapertura del estrecho y que también estaban discutiendo el arsenal y el programa nuclear de Irán. “No queremos ver ninguna bomba nuclear, ni un arma nuclear, ni siquiera cercana”, dijo Trump a los periodistas. “Queremos el polvo nuclear. … Creo que lo vamos a conseguir.”
La agencia semioficial Tasnim News Agency de Irán presentó su anuncio Truth Social como una retirada, escribiendo en X: “Trump se echa atrás”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní rechazó la caracterización de Trump sobre las conversaciones. “Las declaraciones del presidente estadounidense están dentro del marco de los esfuerzos para reducir los precios de la energía y ganar tiempo para implementar sus planes militares”, informó la agencia semioficial Mehr News Agency en un comunicado.
Preguntado por los periodistas por qué Irán negaba que las conversaciones estuvieran teniendo lugar, Trump dijo que, debido a los intensos ataques, el gobierno iraní podría estar teniendo dificultades con las comunicaciones internas.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, dijo ayer que el país mantiene los mismos requisitos para poner fin a la guerra que antes, según un informe difundido en los medios estatales.
Funcionarios han exigido anteriormente que EE.UU. e Israel cesen sus ataques antes de que comiencen las negociaciones. Los funcionarios también han pedido que Washington se comprometa a no volver a atacar a Irán y acepte pagar una compensación por los daños y la pérdida de vidas relacionados con la guerra. Trump busca poner fin a esta guerra que se extiende y lo complica mucho más de lo que pensaba, con drásticos aumentos de combustible en un año electoral.



