La administración Trump expuso una visión ambiciosa y altamente especulativa sobre el futuro de la Franja de Gaza en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el jueves, mientras Washington intenta avanzar en el espinoso alto el fuego entre Israel y Hamás.
La presentación de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, incluyó diapositivas que mostraban relucientes rascacielos que se alzan en la costa de Gaza y la construcción de ciudades completamente nuevas.
El plan requeriría una inversión de al menos 25 000 millones de dólares en el devastado enclave palestino, según la propuesta.
Gaza se reconstruiría por fases, dijo, comenzando por el sur.
La ciudad sureña de Rafah —que Israel arrasó en gran medida durante su guerra contra Hamás— se reconstruiría en dos o tres años, añadió.
Sin embargo, en este momento esas ideas existen en su mayoría en el papel.
Hamás no ha accedido a deponer las armas ni a disolver sus batallones de combatientes. Estados Unidos ha tenido dificultades para persuadir a los países a que aporten soldados a la fuerza de mantenimiento de la paz propuesta para Gaza.
Y no está nada claro quién aportaría los miles de millones que requerirían los ambiciosos planes de la administración Trump.
Kushner describió la propuesta durante una reunión en una sala de conferencias de Davos para inaugurar formalmente la “Junta de Paz” de Trump, que el presidente dijo el año pasado que ayudaría a supervisar la tregua entre Israel y Hamás y la reconstrucción de Gaza.
En la ceremonia, Ali Shaath, presidente de un comité palestino de tecnócratas que la junta supervisaría, anunció que el cruce fronterizo de Rafah con Egipto está previsto para reabrirse la próxima semana.
Sin embargo, Israel no lo ha confirmado.
Las autoridades israelíes habian prometido mantener la frontera cerrada hasta que Hamás devuelva el cuerpo de Ran Gvili, el último cautivo israelí cuyos restos aún se encuentran en Gaza.
Un portavoz del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo esta semana que Israel se uniría a la junta, aunque el país ha expresado reservas sobre la composición de uno de los comités clave de la junta.
Entre los líderes mundiales que se unieron oficialmente a la junta en la reunión de Davos el jueves se encontraban populistas de derecha como el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro húngaro Viktor Orbán.
Aliados árabes cercanos de Estados Unidos, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar, también enviaron representantes para unirse.
c.2026 The New York Times Company



