El Departamento de Justicia de Estados Unidos está buscando reclutar a unos 400 abogados para revisar aproximadamente 5,2 millones de páginas de documentos de los archivos de Epstein, un esfuerzo que está involucrando a fiscales que trabajan en casos penales y de seguridad nacional, así como en las oficinas de los fiscales federales en Nueva York y Florida, según personas familiarizadas con el asunto.
La cifra representa un número más preciso, y potencialmente mucho mayor, que las estimaciones previas proporcionadas por el departamento.
El Congreso exigió al Departamento de Justicia que publicara sus archivos relacionados con las investigaciones del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein antes del 19 de diciembre. El departamento publicó unas 100.000 páginas en esa fecha, y dijo en los días siguientes que todavía quedaban por revisar al menos un millón de documentos más.
Desde finales de noviembre, el departamento ha asignado a casi 200 abogados de la división de seguridad nacional para revisar los documentos y eliminar cualquier información sobre las víctimas, o cualquier cosa que pudiera comprometer las investigaciones en curso o la seguridad nacional. Ahora, los funcionarios del Departamento de Justicia han dicho a los empleados que necesitan más ayuda para cumplir con la tarea.
Se espera que la revisión de los documentos tome al menos hasta el 20 de enero, según una persona familiarizada con el asunto. El gobierno de Trump ya se había ganado la ira de los demócratas y de algunos republicanos en el Congreso por parecer haber incumplido la ley que establecía la fecha límite para publicar los documentos.
El Departamento de Justicia ha defendido su gestión del asunto. “Tenemos abogados trabajando las veinticuatro horas del día para revisar y realizar las tachaduras legalmente requeridas para proteger a las víctimas, y publicaremos los documentos lo antes posible”, afirmó el departamento en las redes sociales.
Pero la revelación de que solo se ha publicado una fracción de los documentos no ha hecho más que agravar los problemas que rodean la difusión del material. Tras la publicación inicial el 19 de diciembre, algunas fotografías fueron retiradas de la colección en línea debido a lo que el departamento describió como preocupaciones sobre la posibilidad de que contuvieran información sobre las víctimas.
Una imagen mostraba un aparador con un cajón abierto que contenía otras fotos, incluida al menos una de Donald Trump. Todd Blanche, el fiscal general adjunto, dijo que la imagen fue retirada no para proteger al presidente, sino por la preocupación de si esa imagen contenía a alguna víctima. La imagen fue restaurada posteriormente a la colección.
c.2025 The New York Times Company

