El «zar fronterizo» enviado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump se comprometió este jueves a «reinstaurar la ley y el orden» en Minneapolis, sacudida desde principios de enero por la muerte a manos de agentes federales de dos ciudadanos estadounidenses.
«La seguridad de la población es primordial», señaló Tom Homan en una rueda de prensa, en su primera intervención pública desde que fue enviado al estado de Minnesota por el presidente estadounidense a comienzos de esta semana, para apaciguar las tensiones mientras prosigue su política antiinmigración.
Homan deslizó que el gobierno podría reducir el número de agentes migratorios en Minnesota, pero solo si hay «cooperación» de las autoridades estatales. El presidente Trump mantiene un fuerte enfrentamiento con el gobernador demócrata Tim Walz y con el alcalde de Minneapolis Jacob Frey.
El «zar de la frontera» afirmó este jueves en Mineápolis que no «renunciará» a la misión migratoria del presidente Trump y defendió que, en sus primeros cuatro días al frente de las operaciones en la ciudad, se han logrado «avances importantes».
El funcionario remarcó que Trump quiere que la situación en Minneapolis «se arregle», pero reconoció que «ciertas mejoras» son necesarias para llevar a cabo las operaciones contra la inmigración.
«El presiente Trump y yo, junto con otras personas en el gobierno, hemos reconocido que se necesita realizar ciertas mejoras, y se harán. De eso se trata exactamente lo que estoy haciendo aquí», aseguró Homan.
El enviado de la Casa Blanca dijo que los agentes federales procuran actuar de manera profesional, pero advirtió que aquellos que no lo hagan serán sancionados. «Tenemos protocolos de conducta», afirmó.
Estados Unidos se ha visto conmocionado por las muertes de Renee Good y de Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses de 37 años, en medio de las protestas en contra de las redadas antiinmigración.
Good, madre de tres hijos, murió baleada dentro de su automóvil el 7 de enero, y Pretti, un enfermero, falleció el 24 de enero también a tiros.
El Zar fronterizo agregó que durante sus cuatro días en el terreno se ha reunido con las principales autoridades locales como el gobernador Walz y el alcalde Frey, y aseguró que ya tienen acuerdos para la redistribución de los más de 3.000 gentes que fueron desplegados en el terreno pero que durante las siguientes jornadas deben «discutir sobre como implementarlos».
Al ser cuestionado por las acciones de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), antes de su llegada a la ciudad, Homan defendió las operaciones de la agencia y aseguró que cada una de sus actividades en Mineápolis han estado bajo el orden de la ley y que antes de actuar saben «exactamente a quién buscan, cual es su historial criminal y su estatus migratorio», lo que según él hace que todo sea «más seguro».
Finalmente, Homan insistió en que la retirada de agentes dependerá de la «cooperación» y aunque dijo respetar el derecho a la manifestación señaló que no permitirán que existan intentos de residentes de la ciudad por «impedir» la labor de ICE y otras agencias en el lugar.
Esta fue la primera intervención pública de Homan desde su llegada a la ciudad y luego de la conferencia afirmó que se reunirá con lideres comunitarios, religiosos y jefes policiales para buscar concretar más acuerdos.
Mientras tanto, en la ciudad persiste un ambiente de tensión con vigilias constantes en los memoriales instalados en los espacios donde murieron a tiros por agentes federales Nicole Good y Alex Pretti.
Para este viernes diferentes organizaciones sociales han convocado a un «día nacional sin clases, sin trabajo y sin compras», para protestar contra la ofensiva migratoria de Trump en Mineápolis.



