El cielo de Teherán se tiñó de naranja durante la noche y luego de negro bajo una intensa nube espesa y aceitosa por unos arrasadores bombardeos a depósitos de petróleo este domingo, la misma jornada que con ese trasfondo dramático los clérigos shiítas eligieron al nuevo líder supremo, el cargo más relevante del poder en la teocracia. En las mismas horas, Israel reveló que la guerra “puede durar mucho tiempo”. El elegido, Mojtaba Khamenei, según adelantó la agencia Reuter, sucede a su padre, Alí, asesinado en el bombardeo el sábado 28 de febrero cuando se inició esta nueva guerra de destino imprevisible en Oriente Medio.
El escenario de la novedad era pasmoso. “Parecía que llueve gasolina”, dijeron testigos por la contaminación que provenía de enormes depósitos de crudo. Irán es el cuarto productor mundial de petróleo. El ministro norteamericano de Energía, Chris Wright, rechazó que el sistema enérgetico este en sus planes. Israel admitió luego su responsabilidad.
La elección del nuevo líder supremo con la escalada del conflicto, expone un esfuerzo de la teocracia para proyectar estabilidad. En esa línea y mientras se intensificaban los ataques, la televisión estatal iraní anunció este domingo desde temprano que los principales clérigos del país estaban a punto de nombrar al sucesor del ayatollah Alí Khamenei.
Posteriormente trascendió el nombre del elegido. Irán no aclaró las versiones originadas en Israel que indicaron que Mojtaba Khameni habría sufrido heridas en un ataque. El gobierno israelí prometió que mataría a cualquier que cubra la sucesión. El presidente Donald Trump, cuyo gobierno informó hoy que sufrió la séptima baja militar en la guerra, indicó que el próximo líder no durará mucho sin su autorización. Ya había descalificado al hijo de Khamenei amparado por los halcones de la Guardia Revolucionaria, como un “peso ligero” y mediocre.
El incendio de los depósitos de combustible busca multiplicar el daño a la potencia persa, que la Casa Blanca esperaba que cayera rápidamente. Se consolida, sin embargo, la noción inversa. El jefe del Estado Mayor de Israel, el teniente general Eyal Zamir, reconoció este domingo que la guerra puede durar “mucho tiempo”. Israel, dijo, está en estado de emergencia desde hace dos años “hay que esperar que esto lleve todavía mucho tiempo, debemos tener paciencia”.
Un anuncio preocupante para Trump, que confronta un fuerte rechazo interno al conflicto que amenaza con una disparada inflacionaria en un año electoral. En estas horas, el mandatario buscó restar importancia al aumento constante del combustible en su país y lo calificó como “un pequeño fallo. Sabía exactamente lo que iba a suceder”.
El ejército israelí afirmó que había atacado los depósitos de combustible porque estaban siendo utilizados por el ejército iraní. En un discurso pronunciado el sábado por la noche, Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, afirmó que Israel tenía muchos objetivos en Irán para desestabilizar al régimen.
Lo cierto es que más de una semana después del inicio de la guerra, no había indicios de una salida para los combates. En cambio, ambos bandos intensificaron los ataques. Irán rechazó la exigencia de Trump de una rendición incondicional.
Estados Unidos golpeo este domingo la sede del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, las defensas aéreas y los misiles, según un reporte oficial. Irán respondió con descargas a través del Golfo Pérsico e Israel, algunos de los cuales impactaron en la infraestructura civil. Este domingo sonó con frecuencia la sirena en Tel Aviv y Jerusalén.
En Bahrein, las autoridades anunciaron que una planta desalinizadora resultó dañada en un ataque iraní. Los países del Golfo dependen de ese proceso para obtener agua potable. Los ataques a todo el universo árabe y más allá procuran generar un caos que multiplique la presión sobre Washington para cesar la guerra. Por ahora no es claro que eso este sucediendo. Por el contrario Emiratos disparó por primera vez contra objetivos secundarios de Irán en lo que se interpretó como una advertencia a Teherán para que cese los bombardeos. El líder de la Liga Arabe, el diplomático egipcio Ahmde Abul Gheit, calificó este domingo de irresponsable” el accionar iraní contra sus vecinos.
Kuwait informó de una oleada de drones que dañó tanques de combustible en el aeropuerto internacional de Kuwait. Dos guardias fronterizos murieron en el país, lo que elevó la cifra de muertos en el Golfo a al menos 14.
Los planes de Trump para la siguiente fase de la guerra seguían siendo inciertos, ya que la administración cambia de postura. El sábado, Trump declaró a los periodistas a bordo del Air Force One que había descartado involucrar a las fuerzas kurdas, ya que eso complicaría el conflicto. Hace dos días, afirmó estar totalmente comprometido con una ofensiva kurda en Irán.
El líder republicano, también giro alrededor de los objetivos de la guerra. Primero respaldó un cambio de gobierno, luego aclaró que se limitaría a destruir el poderío militar iraní. Después, y con insistencia dijo que designaría a las próximas autoridades de la potencia persa, incluso al líder supremo. También culpó a Irán por un ataque aéreo que impactó una escuela primaria en Irán el 28 de febrero, matando a decenas de niños.
Una investigación visual del New York Times y de la BBC con apoyo de imágenes satelitales determinó que el edificio sufrió fuego directo estadounidense que atacaban un cuartel militar cercano. Trump reiteró la posibilidad de enviar tropas al terreno para fortalecer la ofensiva occidental. “Sería algo grandioso, pero ahora mismo solo los estamos diezmando”, sostuvo.
Fuente: AFP, AP, EFE y Clarín



