Un ataque con drones rusos contra un micro en la región de Dnipropetrovsk (centro-este), en Ucrania, mató a por lo menos 15 personas. Además, siete resultaron heridas, según informaron los rescatistas y las autoridades locales.
«El dron enemigo impactó cerca de un autobús (…) en el distrito de Pavlograd. De forma preliminar 12 personas murieron y siete más resultaron heridas«, afirmó el jefe de la administración militar regional, Oleksandr Ganzha, en una publicación hecha este domingo en Telegram. Más tarde, los servicios de emergencias subieron a 15 la cantidad de víctimas fatales.
Los socorristas publicaron en la misma red social una fotografía en la que se ve un autobús dañado frente al cual yacen los cuerpos borrosos.
El ataque se produjo en la ciudad minera de Ternivka, situada cerca de Pavlograd, a unos 70 km en línea recta del frente, informó la policía nacional.
El grupo energético DTEK confirmó que empleados de una de sus minas fueron blanco de este ataque, después de terminar su jornada laboral.
La noticia se produce en medio de la tregua parcial contra objetivos del sistema energético debido al frío extremo que fue acordada con mediación de Estados Unidos entre Rusia y Ucrania y que según el Kremlin debería durar al menos hasta este domingo.
Desde el jueves no se han registrado ataques contra el sistema energético, pero los impactos de drones contra otros objetivos han continuado y la pasada noche ya habían muerto dos civiles en la misma región de Dnipropetrovsk.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó este domingo de la conquista de dos nuevas localidades en el este de Ucrania. Se trata de Zelene en la región de Járkov y Sukhetske, en Donetsk.
Zelene es una pequeña localidad a 110 kilómetros de la capital regional, mientras que Sukhetske se encuentra a 10 kilómetros de Pokrovsk y Mirnograd.
La víspera, Moscú informó de la toma de otras dos localidades, una en Donetsk y otra en Zaporiyia, a lo largo de las últimas 24 horas.
Además, un balance publicado la semana pasada indicaba que el conflicto entre Rusia y Ucrania se encaminaba a los 2 millones de muertos, el número más alto desde la Segunda Guerra Mundial. Se estima que Rusia perdió 1,2 millones de soldados, mientras que en las filas Ucrania hay unas 600 mil víctimas fatales.
Con información de agencias



