Bajo presión de sus aliados y con su relación especial con Estados Unidos en crisis por la guerra contra Irán y acusaciones de lentitud, el primer ministro británico sir Keir Starmer decidió hablar el jueves al país y ofrecer una conferencia de prensa para defenderse. Quiso justificar por qué ha adoptado las decisiones que ha tomado y por qué va a mantenerlas.
Reconfirmó su decisión de no sumarse a los ataques ofensivos contra Irán, a pesar de las críticas de Donald Trump y cómo esto ha afectado su relación especial con Estados Unidos.
Starmer mantuvo que la decisión de no participar en la guerra es porque la «postura británica, desde hace tiempo, es que la mejor manera de avanzar para el régimen y el mundo es un acuerdo negociado con Irán, en el que renuncien a sus ambiciones nucleares”.
«Por eso tomé la decisión de que el Reino Unido no se uniera a los ataques iniciales contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel”, dijo. «Esa decisión fue deliberada. Fue en interés nacional, y la mantengo«, aclaró.
Sir Keir Starmer añadió que se mantendrá firme en los valores y principios británicos, «sin importar la presión para hacer lo contrario».
El Reino Unido enviará cuatro aviones Typhoon adicionales a Qatar, así como helicópteros Wildcat con capacidad antidrones a Chipre, según Starmer. Es una respuesta a las quejas de los aliados que tienen acuerdos de defensa con el reino y no se sienten protegidos.
Sir Keir Starmer afirmó que esto forma parte de la respuesta del gobierno a las solicitudes de «más ayuda» de los aliados en el Golfo. Este despliegue tiene como objetivo «reforzar nuestras operaciones defensivas en Qatar y en toda la región», declaró en una conferencia de prensa en Downing Street.
El gobierno desplegó inicialmente el 12.º Escuadrón de la RAF en Qatar en enero «por invitación del gobierno qatarí». Afirmó que Estados Unidos ha recibido autorización para utilizar bases británicas para llevar a cabo “misiones defensivas” y que el HMS Dragon se dirige al Mediterráneo.
La seguridad de los 400.000 británicos varados en el Golfo es su prioridad. Más de 4.000 personas han regresado al Reino Unido en vuelos comerciales. Se espera que otros siete vuelos arriben este jueves, pero describió a la operación de evacuación como una de las mayores de la historia.
El primer vuelo chárter desde Omán despegó «hace unos minutos», añadió el primer ministro. “Quiero ser muy claro: se trata de una tarea enorme. Es una de las operaciones más grandes de este tipo, muchas veces mayor que la evacuación de Afganistán. No sucederá de la noche a la mañana, pero no nos detendremos hasta que nuestra gente esté a salvo”, dijo.
Keir Starmer se defendió de las acusaciones de vacilación en la respuesta a la crisis, afirmando que el Reino Unido comenzó a desplegar recursos en la región desde enero. “Se ha invertido mucha planificación previa en esto, mucho despliegue previo. Estoy satisfecho de que podamos mantener a nuestra gente a salvo”, aclaró.
El primer ministro afirmó que, mientras otros intentan utilizar el conflicto «para dividirnos», Gran Bretaña debería unirse en este momento.
“Como nación, debemos unirnos en este momento. Los ciudadanos que se encuentran varados en la región, asustados y necesitados de ayuda, provienen de todos los orígenes. Las fuerzas armadas que los protegen también provienen de todos los orígenes. Nos une nuestra humanidad común y nuestro amor por este país”, dijo.
Advirtió que el conflicto podría prolongarse durante un tiempo. Afirmó que el gobierno del Reino Unido se muestra «firme en su respuesta, tanto a nivel nacional como internacional».



