En la tercera semana de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Donald Trump no consigue aliados listos para participar en su conflicto o ayudarle a abrir el estrecho de Ormuz. Esa línea de agua de 38 millas, que Irán ha minado y cerrado, impide el paso de barcos petroleros y graneros, lo que ha disparado el precio del crudo astronómicamente. Gran Bretaña, su privilegiado exaliado transatlántico, fue el primero en decirle que no.
El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, declaró este lunes que «Gran Bretaña no se verá envuelta en una guerra a gran escala con Irán».
El primer ministro británico, Sir Keir Starmer. Foto: ReutersEl primer ministro afirmó, en una conferencia al mediodía en Downing Street, que deseaba que el conflicto de Oriente Medio terminara «lo antes posible». «Cuanto más se prolongue, más peligrosa se volverá», precisó.
También se comprometió a mantenerse firme ante la presión para participar en la campaña militar estadounidense-israelí contra Teherán, después de que Donald Trump lo criticara por negarse a unirse a los ataques.
Las amenazas de Trump
En declaraciones ayer en el avión que lo traía de Mar-a-Lago a Washington, Trump le advirtió a la OTAN «un muy mal futuro» si los aliados fallaban en ayudar a Estados Unidos en Irán.
Sir Keir declaró: «Si bien tomaremos las medidas necesarias para defendernos a nosotros mismos y a nuestros aliados, no nos veremos involucrados en una guerra a gran escala«.
Hasta el momento, el primer ministro se ha resistido a las exigencias del presidente estadounidense de que envíe buques de guerra para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial que Irán ha bloqueado de facto.
Trump pidió a Gran Bretaña, Francia, Corea del Sur y China ayuda en la apertura del estrecho de Ormuz.
«No lo he decidido»
«No he decidido si enviaré buques de guerra al estrecho de Ormuz», dijo Starmer.
Sir Keir Starmer declaró haber mantenido «conversaciones constructivas con Donald Trump» sobre cómo reabrir la ruta marítima clave, que ha estado bloqueada durante la guerra en Irán.
El primer ministro británico declaró en una rueda de prensa: «Es un tema de debate. Todavía no hemos tomado decisiones. Obviamente, es una pregunta difícil, en lo que respecta a la protección del tráfico marítimo».
«Pero estamos discutiendo esto con Estados Unidos, con nuestros socios del Golfo y con los europeos«, aseguró.
Al preguntársele qué tan buena era la relación entre ambos países en una escala del 1 al 10, Sir Keir respondió: «Es una buena relación. Ayer tuvimos una buena conversación sobre el estrecho, como era de esperar».
«Somos aliados fuertes, lo hemos sido durante décadas. Pero me corresponde actuar en lo que considero que son los mejores intereses de Gran Bretaña, y debo tener eso siempre presente», aclaró Starmer.
Es la primera vez que un pedido de Estados Unidos está siendo cuestionado por sus aliados de la OTAN. Una resultante de la ambigua relación y las exigencias monetarias a su presupuesto que Trump reclama a los 27 miembros.
Alemania: «No es nuestra guerra»
Alemania fue terminante: «Esta no es nuestra guerra, nosotros no la hemos empezado«.
«¿Qué espera Donald Trump que hagan un puñado o dos de fragatas europeas en el estrecho de Ormuz que la poderosa Armada estadounidense no pueda hacer?», dijo este lunes el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius.
Pistorius intentó restar importancia a las advertencias de Trump de que tal postura perjudicaría a la OTAN, afirmando que no se desintegraría por estas diferencias.
El precio del petróleo
Entramos en la tercera semana de la guerra con Irán y el impacto en el costo de vida no es alentador. El precio del petróleo se ha mantenido por encima de los 100 dólares por barril, un hito importante. Antes del estallido de esta guerra, no se alcanzaban esos niveles desde 2022.
Los máximos niveles alcanzados hace casi cuatro años contribuyeron a la escalada inflacionaria que desencadenó la crisis del costo de vida, de la que aún Europa se está recuperando.
Un barril de crudo Brent, el de referencia, cuesta ahora 103 dólares, por debajo de su máximo de 118 dólares durante este conflicto.
Que el petróleo se mantenga por encima de los 100 dólares será un indicador clave de los futuros impactos inflacionarios.
Ayudas para calefacción
El temor es el precio del combustible para las familias más vulnerables. Sir Keir Starmer anunció este lunes que su gobierno proporcionará 53 millones de libras esterlinas en ayudas a quienes utilizan gasoil para calefacción. Esto se produce después de que los precios casi se duplicaran desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
El primer ministro afirmó: «Anuncio hoy ayudas inmediatas para los clientes vulnerables de gasoil para calefacción, destinando 53 millones de libras esterlinas a los hogares más expuestos».
Añadió que también se emprenderán acciones legales contra las compañías petroleras si se comprueba que han infringido la ley.



