Cuando la Asamblea Nacional francesa recordará el crimen de Quentin Deranque en Lyon con un minuto de silencio este martes, la policía informó que ha identificado a cinco de los seis atacantes, que lo mataron a golpes y a patadas, en un verdadero linchamiento. Algunos de ellos tienen vínculos con la extrema izquierda.
Los sospechosos “no figuran en la lista S (una lista de personas consideradas una amenaza para la seguridad nacional)”, precisó esta fuente judicial.
La Jeune Garde (La Joven Guardia) es un grupo de autodefensa antifascista, surgido en Lyon en 2018 y disuelto en junio de 2025, que ahora es aliado de La Francia Insumisa (LFI). En junio de 2024, Jean-Luc Mélénchon incorporó a su líder, Raphaël Arnault, a sus filas, apoyándolo como candidato principal para las elecciones legislativas de Vaucluse y hoy está en la Asamblea Nacional.
El lunes, durante una conferencia de prensa, el fiscal de Lyon, Thierry Dran, declaró que Quentin, de 23 años, había sido «arrojado y golpeado repetidamente en el suelo» por al menos seis individuos, enmascarados y encapuchados.
Las circunstancias que rodearon la muerte de Quentin Deranque siguen sin esclarecerse. Agredido el jueves por la noche en Lyon, este estudiante era, según el grupo identitario Némésis, responsable de la seguridad de varios de sus miembros, que acudieron a manifestarse contra una conferencia de la eurodiputada pro palestina de La Francia Insumisa, Rima Hassan, en Sciences Po Lyon.
Un cartel reclama justicia por Quentin, el joven asesinado en Lyon, frente a la placa de la Sorbona, en París, este domingo. Foto: REUTERS Enfrentamiento entre ultras
El asesinato de Quentin en Lyon muestra la escalada definitiva de una guerra de guerrillas ideológica entre «identitarios» (nacionalistas de ultraderecha) y «antifa»(antifascistas) en Francia.
Némesis, un grupo feminista de ultraderecha, afirmó que Quentin fue atacado por activistas antifascistas, algunos de los cuales pertenecían a La Jeune Garde, organización fundada en 2018 por Raphaël Arnault.
Mientras el gobierno señalaba a «La Jeune Garde» como responsable, el fiscal de Lyon, Thierry Dran, se negó a dar más detalles sobre los perfiles de los atacantes durante su rueda de prensa.
«Cuando hayamos arrestado a los individuos, les daremos más información sobre sus afiliaciones», dijo con evasivas, afirmando que quería basar sus declaraciones «no en rumores, sino en pruebas» de la investigación.
El ataque
El colectivo Némésis se enteró de la visita de la diputada europea pro palestina Rima Hassan a Lyon. Quería organizar una «acción de choque» o un «happening» el jueves pasado.
«La idea era aparecer con una pancarta y un megáfono», explica Louise (un nombre ficticio), una de las siete integrantes presentes ese día. Como medida de precaución, las jóvenes habían llamado a unos quince «amigos», entre ellos Quentin Deranque.
«Les pedimos que vinieran por si acaso. Su única misión era evacuarnos si la situación se descontrolaba. Para todo lo demás, contábamos con la policía», continúa Louise.
Un ramo de flores recuerda al joven de extrema derecha Quentin Deranque, de 23 años, en el lugar donde fue atacado a golpes, en Lyon, Francia. Foto: EFE «Es algo que hacemos muy pocas veces. Pero ocurre, sobre todo durante las campañas de reparto de folletos en las universidades o cuando colocamos carteles por la noche», explicó Mélanie, quien también estuvo en Lyon el jueves pasado.
Por eso llegó Quentin y sus amigos al lugar. Allí se enfrentaron con jóvenes con sus cabezas cubiertas, que los enfrentaron a golpes de puño y patadas.
Quentin logró escapar, tras rescatado por sus amigos, luego de ser brutalmente agredido. Su estado se degradó en una parada de ómnibus, cuando se dirigía a su casa. Llegó al hospital con una lesión cerebral traumática importante y una fractura temporal derecha. Murió el sábado, como consecuencia de sus heridas.
Manifestación nazi en París
La tensión por la muerte de Quentin se extiende a toda Francia. El domingo a la noche, una cincuentena de manifestantes pro nazis desfilaron con sus caras cubiertas en el boulevard Menilmontant, en el barrio XII de Paris, a pocas cuadras de la plaza de la Bastilla, con saludos nazis. Una marcha improvisada.
Se reunieron en el boulevard y gritaban «Justicia por Quentin», en otra batalla entre la extrema derecha y la extrema izquierda en las calles francesas.
Alertada por los vecinos, la policía actuó rápidamente y los manifestantes huyeron por las calles laterales.
Al mismo tiempo, una llamada anónima avisó a la policía que estaban en marcha “ratoneras”, es decir violencia ejercida contra una minoría étnica, en este caso las personas de origen árabe, en diferentes calles de Paris. En la mañana del domingo habían aparecido cruces nazis y gestos antisemitas en el monumento en la plaza de la República, en plena capital.
El ministro de la enseñanza pública francesa prohibió los encuentros en las universidades. Quentin murió cuando una diputada europea pro palestina se presentaba en la universidad de Lyon y el protegía a un grupo de mujeres integristas católicas de ultraderecha.



