La detención del ex príncipe Andrés, hermano menor de Carlos III, este jueves -en el marco del caso Epstein- marca la mayor crisis en la realeza británica desde la abdicación de 1936.
No hay antecedentes de un arresto semejante. Y el propio Carlos III podría verse involucrado en la investigación policial si su hermano caído en desgracia declara que el monarca estaba al tanto de sus desvíos en el caso Epstein. El príncipe William, el heredero, aprovechará la crisis para reestructurar completamente la Corona. El gran interrogante es si podrá hacerlo antes o después de la muerte de su padre, enfermo de cáncer.
Mientras la Policía de Thames Valley evalúa las acusaciones de tráfico de mujeres a la Royal Lodge, existe la clara posibilidad de que se descubra que el rey Charles conocía bastante bien la larga y sórdida relación del príncipe Andrew con Jeffrey Epstein. Eso dejará a la fiscalía o procuración de la corona en una posición muy incómoda.
El reinado de Charles podría quedar totalmente comprometido por este escándalo cada vez más profundo.
Existen acusaciones muy reales de una red de tráfico sexual centrada en un príncipe, que sigue siendo financiado por su hermano, el rey. Un hermano que intentó rehabilitarlo, tras la muerte de su madre y que autorizó un pago de 14 millones de dólares a Virginia Giuffre para silenciarlo, cuando la reina Isabel II estaba gravemente enferma.
En 1936, la monarquía se enfrentó a la destrucción porque un rey prefirió sus deseos personales al deber institucional. La solución fue rápida y brutal. Eduardo VIII se fue, quedó totalmente a la deriva y la Corona sobrevivió.
Andrew Mountbatten-Windsor, en cambio, permanece en el patrimonio real.
William, quien comprende la amenaza estructural que Andrew representa para la monarquía, no permitirá que esta situación se prolongue mientras sea rey.
Por lo tanto, tendría sentido que el rey, quien ha gestionado con dificultades el caso Andrew, con enfrentamientos con William y pedidos de clemencia de sus hermanos, los príncipes Anne y Edward con su hermano, lo resolviera ahora. Podría decirle a Andrés que busque su propio lugar donde vivir. Puede usar la excusa de que surge nueva información para modificar el acuerdo de ser alojado en Sandringham.
Es probable que el rey despoje a Andrew de su octavo lugar en la línea de sucesión, que tiene por ser hijo de la reina Isabel. Es posible que sus hijas, las princesas Beatrice y Eugenie tambien pierdan sus títulos. Eso es lo que quiere William, que desea desintoxicar la Casa Real del Caso Andrew.
El futuro ya ha llegado para la Casa de Windsor. Esta crisis podría provocar la abdicación del rey Charles, si se descubre que él sabe más de lo que admite sobre el caso Epstein.
El príncipe Wiliam y Kate podrían ser reyes antes de lo previsto, cuando el rey continúa con su tratamiento contra el cáncer.



