Si hay un mediador y negociador de la paz discreto, original, silencioso y astuto, el es el británico Jonathan Powell, uno de los padres de los acuerdos de paz en Irlanda del Norte y hoy con un rol fundamental en las negociaciones de los europeos con la administración Donald Trump y sus dolorosas secuelas de la guerra en Medio Oriente y en la OTAN.
Es tan secreto que solo se enteraron de que el jefe de seguridad del gobierno británico de Sir Keir Starmer estaba en China cuando Beijing publicó un informe sobre su visita este miércoles.
Downing Street fue «más hermético que China» sobre el viaje del asesor de seguridad. El tema fue una “asociación estratégica integral” entre ambos países. Pero el punto principal fue la necesidad de frenar la guerra en Irán, y en el Líbano y abrir el estrecho de Ormuz para evitar una crisis enérgetica y alimentaria aun mayor.Una negociación con China para influir sobre Irán y el fin del conflicto.
Beijing urge a Teherán a negociar
China está encabezando ahora serías conversaciones con Irán, advirtiéndole que debe negociar el fin de la guerra. Pakistán, que supuestamente lleva adelante las negociaciones con Estados Unidos e Irán, es un aliado de China en Asia. Los dos son potencias nucleares, con enormes ejércitos y negocios comunes, incluida la salida china al Oceáno Indico en la conflictiva Baluchistán, en Gwadar, un puerto paquistaní.
China instó el jueves a las partes en conflicto en Oriente Medio a «crear las condiciones para iniciar conversaciones de paz, verdaderamente significativas y sinceras».
«La prioridad apremiante es promover activamente las conversaciones de paz, aprovechar la oportunidad de la paz y promover el cese de la guerra», declaró Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, en una rueda de prensa habitual, al ser preguntado si Beijing tenía conocimiento de alguna negociación en curso entre Irán y Estados Unidos.
Donald Trump dijo que negocia con Irán para terminar la guerra. Foto: AP Sus declaraciones se producen después de que el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, dijera el miércoles que veía «un rayo de esperanza para la paz», tras las señales de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Fue después que Jonathan Powell regresó ,tan silenciosamente como había llegado, a Londres.
China, negociador vital y discreto
A principios de semana, Irán negó haber participado en negociaciones con Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump aplazara una amenaza de bombardear la red eléctrica iraní, citando lo que describió como conversaciones productivas con funcionarios iraníes no identificados. China le compra el petróleo a Irán y atraviesa el Estrecho de Ormuz actualmente.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China no reveló si tenía conocimiento de alguna negociación entre Washington y Teherán. Pero Wang expresó un cauto optimismo, en una llamada telefónica con su par egipcio el miércoles. China, Turquía y Egipto son los que realmente están presionado a Teherán.
«La situación en Oriente Medio está cambiando rápidamente. Tanto Estados Unidos como Irán están dando señales de negociaciones, ofreciendo un atisbo de esperanza para la paz», dijo Wang, según un resumen de la conversación publicado por su ministerio.
«Mientras comiencen las conversaciones, hay esperanza de paz», añadió.
En una llamada aparte con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, el martes, Wang instó a todas las partes a «aprovechar cada oportunidad y ventana para la paz, e iniciar el proceso de conversaciones de paz lo antes posible», informó el ministerio chino.
Probablemente Araqchi le agradeció que le salvó la vida. Cuando Israel decidió esta semana que iba a eliminar al canciller iraní Abbas Araghchi y al titular del Parlamento, Mohammad Baghuer Ghalibaf y conocían sus coordenadas, Pakistán los convenció de no hacerlo porque se quedaría sin interlocutores. Exigencia China, cuando Donald Trump debe llegar a Beijing el 14 de mayo para entrevistarse con Xi Jinping y quieren finalizar la guerra. No se pueden quedar sin interlocutores iranies.
Métodos y objetivos
El diplomático Jonathan Powell se reunió con Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores de China, para tratar asuntos de seguridad y las guerras en Irán y Ucrania. El viaje salió a la luz solo después de que China emitiera un comunicado de prensa, confirmando que las conversaciones se habían celebrado el lunes.
Donald Trump con el presidente de China, Xi Jinping, en la Cumbre de la APEC en Busan, Corea del Sur, en octubre de 2025. Foto: The New York TimesSin embargo, Downing Street se ha negado a dar detalles de las conversaciones, ni siquiera a confirmar que se hayan celebrado. El portavoz oficial del primer ministro declaró el miércoles: «Por norma general, no comentamos las reuniones del asesor de seguridad nacional. Es una postura que mantenemos desde hace tiempo».
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino publicó un comunicado de 300 palabras, con una foto de Powell acompañado de otros cinco funcionarios. Al parecer, se reunieron con sus pares chinos en el Salón Hebei del Gran Salón del Pueblo, con un cuadro titulado «Gran Muralla en otoño» de fondo.
Según la versión de Pekín sobre la conversación, Wang elogió la «histórica y exitosa visita de Sir Keir Starmer a China» a finales de enero. La primera de un primer ministro británico al país desde 2018.
El comunicado decía: «Jonathan Powell afirmó que el Reino Unido está dispuesto a trabajar con China para implementar los resultados de la visita del primer ministro Keir Starmer, fortalecer la comunicación y la cooperación, y desarrollar conjuntamente una asociación estratégica integral, estable y a largo plazo».
«Ambas partes deben implementar los acuerdos alcanzados por los líderes de ambos países, realizar intercambios a diversos niveles, profundizar la cooperación en todos los ámbitos, gestionar eficazmente las diferencias y trabajar por el crecimiento constante de las relaciones entre China y el Reino Unido» sostuvieron.
Segundo viaje secreto
Esta es la segunda vez que Powell viaja en secreto a China. En noviembre, Beijing emitió un comunicado similar confirmando una reunión entre él y Wang en la capital china. Una fuente de Whitehall comentó sobre la decisión de no confirmar el viaje de Powell: «Da una imagen pésima y socava por completo muchos de nuestros objetivos bilaterales con China».
Alicia Kearns, ministra de Asuntos Exteriores en la sombra, afirmó: «El hombre de Starmer está llevando a cabo más misiones secretas a China. No deberíamos tener que enterarnos de los viajes del asesor de seguridad nacional a través del Partido Comunista Chino».
La visita del primer ministro Keir Starmer a Beijing y Shanghái este año se interpretó como prueba de lo que él denominó un enfoque pragmático hacia China. A pesar de la presión para que enfriara las relaciones debido a las preocupaciones sobre espionaje y violaciones de los derechos humanos, el primer ministro afirmó que, «nos guste o no, China es importante para el Reino Unido».
¿Y si interviene el vicepresidente JD Vance?
El presidente estadounidense Donald Trump busca poner fin al conflicto con Irán en cuestión de semanas, según informó The Wall Street Journal. Trump quiere terminar los combates antes del 14 de mayo, fecha en la que tiene previsto reunirse con Xi Jinping en China para las conversaciones que se pospusieron debido al conflicto, según fuentes de la Casa Blanca citadas en el informe.
El presidente ha afirmado con frecuencia que la campaña conjunta de bombardeos entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, que comenzó el mes pasado, está cerca de alcanzar sus objetivos.
Sus opositores argumentan que su administración no ha aclarado dichos objetivos ni cómo planea Estados Unidos lograrlos.
Irán ha negado la afirmación de Trump de que están negociando el fin de la guerra, declarando que los mensajes «transmitidos a través de países amigos» no constituyen «ni diálogo ni negociación, ni nada por el estilo».El miércoles se burló del acuerdo de paz propuesto por la Casa Blanca, afirmando que pondría fin a la guerra en sus propios términos.
JD Vance se ha convertido en una figura clave para la resolución de la guerra con Irán, al sopesar la posibilidad de viajar a Oriente Medio para entablar conversaciones de paz.Figuras de Teherán han comunicado a Estados Unidos su desconfianza hacia los negociadores del presidente Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff y Jared Kushner. Pero que considerarían hablar con el vicepresidente debido a su postura pacifista. Irán ha negado cualquier implicación en las negociaciones que Trump insiste en que están en curso.
Vance, de 41 años, quien ascendió en las filas republicanas gracias a su rechazo a los conflictos estadounidenses en Irak y Afganistán, ha manifestado discretamente su oposición al ataque estadounidense-israelí contra Irán. Los iraníes consideran que tanto Witkoff como Kushner están demasiado cerca de Israel, mientras que Vance es visto como más imparcial, tras haberse pronunciado el año pasado en contra de las ambiciones israelíes de apoderarse de más territorio en Cisjordania.
Trump declaró el martes que su equipo principal, incluido Marco Rubio, secretario de Estado, participaba en las negociaciones de paz sobre Irán.
Estados Unidos sigue agotando rápidamente sus reservas de misiles. Lo que se disparó en cuestión de semanas tardará años en reponerse. Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, ha solicitado al Congreso 200.000 millones de dólares adicionales para financiar la guerra.
Sin embargo, esto no puede acelerar la producción de armamento complejo, sobre todo teniendo en cuenta que China controla gran parte de los minerales de tierras raras, necesarios para reabastecer el arsenal estadounidense.Hasta ahora, en estas dos guerras paralelas, China puede el gran triunfador de la contienda por la supremacía global.



