Venezuela ya empezó «una verdadera transición hacia la democracia» con la ayuda de Donald Trump, que es quien da las «órdenes» a la presidenta interina Delcy Rodríguez, declaró este viernes la líder opositora María Corina Machado, un día después de su reunión en la Casa Blanca con el mandatario republicano.
La prioridad en este «proceso complejo» es la liberación de los presos políticos, dijo Machado en una rueda de prensa. Luego de haber entregado su medalla del Premio Nobel de la Paz a Trump, Machado se esforzó en dar imagen de interlocutora directa con el mandatario, a pesar de que el inquilino de la Casa Blanca claramente apuesta por la estabilidad en el país sudamericano, y por el control del petróleo.
El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con Delcy Rodríguez, la heredera provisional del depuesto presidente Nicolás Maduro, el jueves, para «mejorar las relaciones de trabajo».
Machado aseguró alegrarse de ese tipo de reuniones. La ex vicepresidenta y ahora presidenta interina «sin duda tiene información que le debe ser de altísimo valor al director de la CIA», señaló la líder de la oposición.
«Ella no está cómoda. Ella está cumpliendo órdenes porque al final si algo demostró el 3 de enero es que tenía que haber una amenaza real», declaró Machado, en alusión al ataque con el que Estados Unidos derrocó al presidente Nicolás Maduro, ahora encarcelado en Nueva York.
«Delcy Rodríguez es ideológicamente comunista y dirigió centros de tortura», remarcó Machado, y dijo que la actual presidenta interina no representa al pueblo venezolano.
«Nos libraremos de Maduro, eso seguro. La pregunta es qué país vendrá después», declaró la Nobel de la Pazen Washington, en la sede de la Fundación Heritage, un influyente think tank conservador.
Machado le dio su medalla del Nobel de la Paz a Trump. Foto: Casa Blanca«Quiero garantizar al pueblo venezolano que Venezuela será libre, y que eso será logrado con el apoyo de Estados Unidos y el presidente Donald Trump», enfatizó.
Trump dijo luego que planea seguir en contacto con la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, y dijo que es una mujer a la que «respeta mucho».
«Ayer tuve una reunión estupenda con una persona a la que respeto mucho, y ella, obviamente, también me respeta a mí y a nuestro país, y me regaló su Premio Nobel. Nunca la había conocido antes, y quedé muy impresionado. Es una gran mujer», declaró el presidente a la prensa al salir de la Casa Blanca.
En cuanto a la medalla del Premio Nobel con la que la propia Machado obsequió al presidente el jueves como muestra de «gratitud», Trump dijo que fue un «gesto muy amable».
«Me dijo (citando a la líder opositora): ‘Usted ha puesto fin a ocho guerras, y nadie en la historia merece este premio más que usted’. Y me pareció un gesto muy bonito. Creo que es una gran mujer y volveremos a hablar», agregó Trump.
El republicano ha mostrado interés en numerosas ocasiones sobre el Premio Nobel de la Paz y suele insistir en que ha puesto fin a varios conflictos internacionales y en que este galardón debería concederse según el número de guerras resueltas.
Venezolanos residentes en Washington se acercaron el jueves al Capitolio, durante la visita de María Corina Machado a la capital de EE.UU. Foto: REUTERS Trump y Machado almorzaron el jueves por primera vez en la Casa Blanca después de la operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
No han trascendido detalles de la conversación entre ambos, pero la líder opositora ha afirmado que el mandatario estadounidense está comprometido con su causa.
Hasta ahora, la Administración estadounidense ha excluido a Machado del proceso de transición en Venezuela, al considerar que por el momento no tiene suficientes apoyos para asumir el poder y ha optado por trabajar con el gobierno de Delcy Rodríguez, que según Trump está bajo su tutela y ha cumplido con «todas sus exigencias»
«Creo que es una mujer, y continuaremos hablando», dijo a reporteros.
Paralelamente, un nuevo vuelo con 231 venezolanos deportados por Estados Unidos arribó el viernes al aeropuerto que sirve a Caracas, el primero tras la incursión militar estadounidense.
«Volveré a Venezuela lo antes posible»
«El régimen está obligado a desmantelarse a sí mismo, y eso requiere que los prisioneros políticos sean liberados», explicó Machado.
La suerte de esos opositores, que salieron a la calle masivamente en 2024 para protestar por las elecciones que el gobierno declaró legítimas, es la principal preocupación, confesó la ganadora del Nobel, y aseguró que tras meses de clandestinidad, aprecia ahora especialmente «dormir, poder abrir una ventana».
«Volveré a Venezuela lo antes posible», prometió. «Pero no soy solo yo, son millones de venezolanos», añadió.
Trump ha revivido la denominada «Doctrina Monroe», en alusión a las pretensiones de Estados Unidos de controlar estrechamente los destinos de América Latina y el Caribe, tanto de injerencias «externas», como de la creciente presencia china o los movimientos de Irán o Rusia en la región, como lo que considera falta de colaboración de algunos países para su lucha contra la inmigración ilegal o el narcotráfico.
Machado recordó que su país ya contaba con presencia de Rusia, de militares cubanos o de Irán desde hacía años.
La opositora indicó que sintió de parte de Trump «un enorme respeto hacia el pueblo de Venezuela».
«Sentí que pasaba el tiempo, que podíamos conversar de todos los temas con absoluta honestidad, crudeza», agregó.



