Reportes en Israel afirman este domingo que el expresidente Mahmoud Ahmadinejad, conocido en la Argentina por haber sido quien firmó el controvertido memorándum de entendimiento sobre la causa Amia con Cristina Kirchner en 2013, murió en los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel desde las primeras horas del sábado.
Medios de Tel Aviv precisaron que fue alcanzado por un raid aéreo de las fuerzas israelíes. La noticia fue publicada también por la agencia semioficial Ilna, citando «fuentes bien informadas», y se propagó a través de medios iraníes, israelíes e internacionales.
Ahmadinejad fue un político conservador, que se desempeñó como presidente de Irán de 2005 a 2013, tras haber sido alcalde de Teherán por dos años. Al comienzo de su presidencia, Alí Khamenei lo respaldó fuertemente: era visto como cercano al liderazgo islamista conservador y se le permitió besar su mano y mejillas en la ceremonia de toma de posesión, un gesto de respaldo simbólico y público.
Tras las controvertidas elecciones de 2009, el también asesinado líder espiritual de la República Islámica Khamenei volvió a apoyarlo públicamente a Ahmadinejad frente a las protestas del “Movimiento Verde”, reforzando su posición como presidente frente a la oposición interna.
Fue conocido por su postura de confrontación hacia Occidente, especialmente hacia los Estados Unidos e Israel. Y como un negacionista del Holocausto contra el pueblo judío por el régimen nazi de Alemania: hizo declaraciones incendiarias sobre Israel que provocaron la condena internacional.
Ahmadinejad defendió firmemente el programa nuclear de Irán, insistiendo en que era con fines pacíficos. Y con el tiempo se acercó lentamente a la Argentina, a través de fallecido Hugo Chávez en Venezuela.
Cuando Cristina Kirchner fue reelegida en 2011, le mandó un mensaje especial: «Espero que las relaciones amistosas entre las grandes naciones de Irán y Argentina se desarrollen y expandan aún más en el camino de la prosperidad».
Fue así que el ministerio de Relaciones Exteriores iraní se fue acercando al de excanciller Héctor Timerman, en conversaciones secretas que derivaron en la firma del pacto con Irán en Etiopía en 2013.
Este controvertido acuerdo establecía una «comisión de la verdad» integrada por personalidades internacionales que iba a tomar declaración en Irán a los acusados de ese país de ser autores intelectuales del atentado terrorista contra la Amia de 1994, en el que murieron 85 personas.
El acuerdo fue rechazado tanto por la colectividad judía, la dirigencia de la misma en Argentina y por Israel, generando enorme tensión con el gobierno de Cristina.
La expresidenta evitó una foto con él cuando coincidieron en Venezuela en los funerales de Hugo Chávez, fallecido poco antes. Quien sí tuvo una foto con su par Ali Akbar Salehi fue el excanciller Héctor Timerman. Fe tomada en 2013 en la capital etíope cuando firmaban el memorándum.
El memorándum entró en una larga judicialización, por ser considerado inconstitucional y finalmente el gobierno de Mauricio Macri avaló su inconstitucionalidad y quedó en la nada. Entre tanto la expresidenta como varios de sus exfuncionarios, incluyendo al ex canciller, Timerman enfrentaron un juicio por supuesta traición a la patria.
Sin embargo, al Gobierno de Irán el acuerdo dejó de interesarle el memorándum cuando vio que le era imposible levantar en Interpol las alertas rojas de captura internacional contra los acusados por el atentado terrorista. Ese era el objetivo final de su pacto con Cristina.
A nivel internacional Ahmadinejad se enfrentó a severas sanciones internacionales, especialmente por sus actividades nucleares. A nivel interno, promovió políticas económicas redistributivas y pagos directos en efectivo a los ciudadanos. Pero su administración estuvo marcada por una alta inflación, mala gestión económica y creciente aislamiento.
En 2009, estallaron grandes protestas. Fue acusado de fraude electoral; y su gobierno respondió con represión. Tras dejar el cargo en 2013, justo el año de su pacto con Cristina, intentó regresar políticamente, pero fue descalificado para postularse en elecciones presidenciales posteriores por el Consejo de la Guardia de la Revolución.
Una curiosidad que se destacaba este domingo es que tras la invasión de Rusia, a Ucrania, se puso del lado de Kiev y no del lado de Vladimir Putin.
«Gran gente de Ucrania, presidente Zelensky. Tu noble y casi sin precedentes resistencia ha expuesto los planes satánicos de los enemigos de la humanidad. Sepa que el gran país, Irán, está con usted y admira su heroica perseverancia», escribió en marzo de 2022, casi mes después de la invasión.



