El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, prometió este martes una «resistencia inexpugnable» ante las amenazas del mandatario estadounidense Donald Trump de tomar la isla.
«Ante el peor escenario, a #Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable», escribió en X Díaz-Canel.
El lunes, Trump dijo que para él sería “un honor tomar la isla”. “Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada en estos momentos”, sostuvo el jefe de la Casa Blanca en declaraciones a la prensa.
En ese contexto, Díaz-Canel destacó que Estados Unidos «amenaza públicamente a Cuba, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional”.
“Usa un indignante pretexto: las duras limitaciones de la debilitada economía que ellos han agredido y pretendido aislar hace más de seis décadas», agregó el mandatario cubano, en referencia al embargo de Washington vigente desde 1962.
El gobierno de Donald Trump ejerce máxima presión sobre la isla al impedir cualquier envío de petróleo hacia Cuba. «Pretenden y anuncian planes para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos», señaló Díaz-Canel.
En aquellas mismas declaraciones, el líder republicano repitió que su administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas y describió a la isla cómo «una nación fracasada” porque “no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada».
En las últimas semanas, Trump había amenazado con tomar el control del país centroamericano, ya de sea de forma «amistosa» u hostil. También había dicho que el Gobierno de La Habana caería “muy pronto» porque «está en ruinas».
Por su parte, Díaz-Canel confirmó la semana pasada a medios locales que hubo contactos con EE.UU. para «buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos gobiernos», una situación que el mandatario estadounidense había adelantado, pero que la isla había negado.
Este martes, después de soportar el sexto apagón total en algo más de un año durante la noche anterior, Cuba despertó en la madrugada con un terremoto de magnitud 6, percibido en las provincias de Guantánamo y de Santiago de Cuba, que coincidió con un apagón absoluto que dejó a la mayor parte de su territorio sin suministro eléctrico, telefonía e internet.



