Tras las explosiones registradas en distintos puntos de Venezuela, Nicolás Maduro acusó directamente a Estados Unidos de haber lanzado una “agresión militar”, anunció una serie de medidas excepcionales, entre ellas la declaración del estado de «conmoción exterior» en todo el país.
En un duro comunicado oficial, la administración chavista denunció ataques en zonas civiles y militares de Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira, y sostuvo que se trata de una violación “flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas. Según el texto, la supuesta ofensiva pone en riesgo la paz regional y la vida de millones de personas en América Latina y el Caribe.
El régimen venezolano afirmó que el objetivo de la agresión sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente el petróleo y los minerales, y forzar un cambio de régimen. “No lo lograrán”, advirtió el comunicado, que reivindica más de dos siglos de independencia y acusa a Washington de impulsar una “guerra colonial” con apoyo de sectores opositores, a los que califica como una “oligarquía fascista”.
En ese contexto, Maduro llamó a la movilización popular y ordenó el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana junto a cuerpos policiales, en lo que definió como una “fusión popular-militar-policial” para garantizar la soberanía y el orden interno. También instruyó a la diplomacia venezolana a presentar denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general del organismo, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados.
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Los videos de las fuertes explosiones en Venezuela
El comunicado confirma además que Maduro firmó un decreto para declarar el estado de «conmoción exterior» en todo el territorio nacional, con el objetivo —según detalla— de proteger a la población, asegurar el funcionamiento de las instituciones y activar los planes de defensa nacional previstos por la Constitución y las leyes de seguridad.
Asimismo, se ordenó el despliegue inmediato del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los órganos de dirección en estados y municipios. Caracas también invocó el artículo 51 de la Carta de la ONU para reservarse el derecho a la legítima defensa y convocó a gobiernos y pueblos de la región a manifestar su “solidaridad activa”.
El mensaje cierra con una cita de Hugo Chávez y refuerza el discurso de confrontación, en un escenario de máxima tensión política y militar.
Según relataron vecinos y usuarios en redes sociales, las explosiones se escucharon desde las 2 de la madrugada —las 3 en la Argentina— en distintos puntos de la capital venezolana, mientras aeronaves militares sobrevolaban la ciudad durante varios minutos.
En plataformas digitales comenzaron a circular imágenes y videos que muestran destellos y columnas de humo, así como escenas de alarma entre residentes que salieron a la calle ante el estruendo.
Algunos reportes indicaron que las detonaciones se produjeron cerca de instalaciones militares estratégicas. Entre ellas, el principal fuerte del país, Fuerte Tiuna, ubicado al oeste de Caracas, y la base aérea de La Carlota. «Fuerte Tiuna está explotando», se escucha decir a personas que grababan los hechos desde sus viviendas, mientras los aviones continuaban sobrevolando la ciudad
Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no había respondido a las denuncias formuladas por Caracas, mientras persistía la incertidumbre sobre el alcance real de los hechos ocurridos durante la madrugada y su impacto en la región. Sin embargo, CBS News citó a funcionarios estadounidenses al informar que Trump ha ordenado los ataques en territorio venezolano.
La televisora estatal venezolana, en tanto, no interrumpió su programación y emitía un reportaje sobre música y arte venezolano.
La escalada se produce en un contexto de fuertes acusaciones cruzadas entre Caracas y Washington. En las últimas semanas, el régimen chavista había denunciado «amenazas» por parte de la administración de Trump, tras el despliegue militar de EE.UU. en el mar Caribe y advertencias sobre posibles ataques terrestres.

