«¿Quieren que hable de Groenlandia? Lo iba a dejar afuera del discurso», sonrió con ironía el presidente Donald Trump y así comenzó a hablar del tema más controvertido en el Foro Económico de Davos, en un clima de alta tensión con los aliados europeos por la obsesión del jefe de la Casa Blanca de que esa isla en el Ártico se convierta en territorio estadounidense. «Estoy pidiendo un pedazo de hielo para la protección del mundo», dijo Trump y agregó que «ningún país está en condiciones de proteger Groenlandia, salvo Estados Unidos».
Lo que pide Trump «es algo muy pequeño comparado con todo lo que le he damos durante tantas décadas», dijo. «Pueden decir ‘sí’ y estaremos muy agradecidos, pueden decir ‘no’… y lo recordaremos«, advirtió y por primera vez aclaró que no usará la fuerza para adquirir Groenlandia.
«Probablemente no obtendremos nada a menos que decida usar fuerza y fuerza excesiva donde, francamente, seríamos imparables», dijo Trump. «Pero no lo haré. Probablemente esa sea la afirmación más importante, porque la gente pensaba que usaría la fuerza. No tengo que usar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza. Todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia.»
«Tengo absoluto respeto por el pueblo de Groenlandia y por el pueblo de Dinamarca, pero “todo aliado de la OTAN tiene la obligación de defender su propio territorio”, dijo. Y anunció: «Estoy buscando negociaciones inmediatas para adquirir Groenlandia».
«Amo a Europa, quiero verla prosperar pero no va en la dirección correcta». Foto: AP“Lo cierto es que ninguna nación ni grupo de naciones está en condiciones de proteger Groenlandia, salvo Estados Unidos«, siguió. «Somos una gran potencia, mucho mayor de lo que la gente siquiera imagina”.
Había enorme expectativa por el discurso de Trump, porque antes de partir a la ciudad en los Alpes suizos, donde se congregan estos días en el Foro los líderes políticos y económicos del mundo, había lanzado una andanada de declaraciones explosivas e imágenes con Inteligencia Artificial que mostraban a Groenlandia como territorio estadounidense.
El sábado, además, había amenazado a 8 países europeos con imponer 10% de aranceles a las importaciones en febrero y un 25% en marzo si no accedían a sus planes en Groenlandia.
Trump dijo que busca controlar Groenlandia por razones de seguridad nacional porque es un punto privilegiado para la defensa de Estados Unidos y el control del Atlántico Norte. El interés también está ligado a que, por el deshielo, el Ártico podría convertirse pronto en un corredor con nuevas rutas marítimas y mayor valor económico, incluso con minerales estratégicos y tierras raras, fundamentales para tecnología y defensa.
La isla es hoy un territorio autónomo de Dinamarca y Trump busca comprarla, a lo que Copenhague y los líderes de la OTAN se resisten. El día anterior, el presidente francés Emmanuel Macron y el premier canadiense Mark Carney habían dado fuertes discursos llamando a frenar las ambiciones de Trump.
Trump subió al escenario entre los aplausos del público y se dirigió a líderes empresariales, amigos y «algunos enemigos». Había enorme expectativa por su discurso, que se vio demorado porque el avión presidencial en el que viajaba tuvo un desperfecto y regresó a Washington por unas horas anoche.
Más allá de Groenlandia, Trump fue muy crítico con la situación europea en general. «Amo a Europa, quiero verla prosperar, pero no va en la dirección correcta», dijo. «Los lugares de donde venimos pueden mejorar mucho si siguen nuestro ejemplo, porque hay lugares en Europa que ya ni siquiera son reconocibles«.
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El jefe de la Casa Blanca, que el martes cumplió un año en el poder, también dedicó varios minutos a elogiar su gestión. «Vengo con noticias fenomenales desde Estados Unidos», empezó. Y enumeró los logros de su primer año de gestión, en un mensaje directo para el público estadounidense.
«La economía está en auge», sentenció.
«Venezuela va a tener un éxito rotundo»
Trump también se refirió a la captura de Nicolás Maduro por parte de su gobierno en Venezuela, y predije una inminente recuperación para el país gracias a la intervención estadounidense.
«Hace 20 años era un gran país y ahora tiene problemas, pero los estamos ayudando», dijo Trump.
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Donald Trump: «Venezuela va a ganar más dinero en los próximos seis meses que en los últimos veinte años»
«Venezuela va a tener un éxito rotundo», sentenció
Añadió que los nuevos líderes venezolanos han estado cooperando con Estados Unidos «una vez que terminó el ataque… y dijeron: ‘Hagamos un trato'».
«Cuando Estados Unidos sube, ustedes también»
Trump afirmó que en un año redujo drásticamente el déficit comercial mensual de Estados Unidos en un 77% sin inflación, algo que, según él, todos decían que era imposible.
«Venezuela va a tener un éxito rotundo», sentenció. Foto: ReutersAfirmó que Estados Unidos tiene plantas siderúrgicas en construcción por todo el país y ha firmado acuerdos comerciales históricos con socios que abarcan el 40% de todo el comercio estadounidense.
Esto incluye acuerdos comerciales con países de Europa, Japón y Corea del Sur, especialmente en materia de petróleo y gas.
La delegación estadounidense en primera fila. Foto: APAfirma que estos acuerdos han generado riqueza y han provocado un auge en los mercados bursátiles, no solo en Estados Unidos, sino también en otros países que los han firmado.
«Cuando Estados Unidos sube, ustedes también», añade.
Ucrania: «La OTAN tiene que terminar esa guerra»
Trump también centró su atención en la guerra en Ucrania, afirmando que la OTAN ayudará a detenerla.
“Tienen que detener esa guerra porque muere demasiada gente, muere innecesariamente”, afirmó, añadiendo que Putin y Zelenski quieren llegar a un acuerdo.
Afirmó que Estados Unidos apoyará a la OTAN al 100%, pero no está seguro de si los aliados le devolverán el favor.
Trump en Davos. Foto: ReutersLos presidentes de EE.UU. en Davos
A diferencia de otros presidentes de Estados Unidos, Trump se ha convertido en el mandatario que más veces ha ido al foro de Davos.
Bill Clinton, en 2000, fue el primer presidente en funciones en asistir. Lo hizo para defender la globalización y el libre comercio en el cierre de su mandato.
Trump llega Davos. Foto: EFE Ronald Reagan participó varias veces, pero solo mediante videoconferencia.
George H.W. Bush y George W. Bush nunca asistieron durante sus presidencias.
Barack Obama nunca fue mientras estuvo en el cargo. Solía enviar a su vicepresidente (Joe Biden) o a secretarios de Estado (como John Kerry).
Joe Biden tampoco asistió personalmente como presidente. Envió en su lugar a funcionarios de alto rango como Antony Blinken.
Históricamente, los asesores de imagen de la Casa Blanca han considerado que Davos tiene una etiqueta de «club de élite y multimillonarios» que puede desconectar al presidente de los problemas del ciudadano común. Por eso, el hecho de que Trump asista con tanta frecuencia —y con una delegación tan grande— es una ruptura total con la tradición diplomática de Washington.



