Acaba de comenzar enero y lo de “año nuevo, vida nueva” parecería que no le va a funcionar al presidente Pedro Sánchez, que cerró el 2025 desgastado y casi sin aliento luego de los casos judiciales que involucran a su esposa y a su hermano y las denuncias de corrupción y agresiones sexuales dentro del PSOE, el partido que él dirige.
La tragedia ferroviaria en Andalucía del domingo, el peor accidente en la red de trenes de alta velocidad en España, es una estocada más a la bipolaridad de su gobierno, una gestión que salta, sin escalas, de la euforia por el buen rumbo económico al subsuelo de la crisis política de un líder que está dispuesto a resistir.
Frente al choque de trenes del domingo en el que contabilizan -hasta ahora- 43 muertos, Sánchez tuvo reflejos y asistió a la zona pocas horas después. Desde allí, prometió: “Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta y cuando se conozca el origen y la causa, con absoluta transparencia lo pondremos en conocimiento de la opinión pública”.
“A los ciudadanos y ciudadanas, si quieren informarse, lo hagan por medios contrastados y también por los mecanismos oficiales que la administración general del Estado y el resto de instituciones estamos dando para conocer hasta el último detalle de esta tragedia”, advirtió.
Y abrió el paraguas ante la posibilidad de que circulen noticias falsas: “Desgraciadamente los bulos (mentiras), la desinformación también se extiende. Genera mucha zozobra, genera mucha incertidumbre y mucho dolor”.
La oposición no tardó en hacerlo blanco de las críticas y apuntó a su responsabilidad por la tragedia.
“Nos dirigimos por carta al ministro de Transportes para trasladarle la preocupación por la gestión de las infraestructuras en nuestro país, y por la forma en que el gobierno está atendiendo la emergencia”, dijo este miércoles Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda del Partido Popular, la fuerza que lidera la oposición al gobierno de coalición progresista de Sánchez.
“La falta de transparencia está añadiendo gravedad a los accidentes en estas horas y se está agravando la sensación de los ciudadanos de desprotección, de inseguridad y de desconfianza -subrayó-. Por eso pedimos al gobierno que dé toda la información.”
“Sólo desde la noche ayer (martes) y dos días después del accidente de Córdoba, hemos conocido una colisión con una víctima mortal en la Rodalies (trenes regionales) de Cataluña, con decenas de heridos, y otro descarrilamiento, la suspensión del servicio, cambios en la velocidad, con urgencia y sin previo aviso, de 300 (kilómetros por hora) a 160; al poco tiempo lo volvían a cambiar a 230, después lo vuelven a poner a 160. Eso no genera seguridad, no genera certidumbre. Y también hemos conocido una huelga general convocada por los maquinistas que sienten que se juegan la vida en su trabajo”, enumeró Bravo.
Desde Vox, fueron aún más críticos: “Viajar en España ya no es seguro y el deterioro es cada vez mayor”, dijo Pepa Millán, vocera parlamentaria del partido.
El líder de Vox, Santiago Abascal, agregó: “Nos gobierna el crimen, la mentira y la traición a los intereses del pueblo. El colapso de un gobierno mafioso está amenazando de colapso a todo el Estado tanto a nivel nacional como internacional”.
Sin recoger el guante, Sánchez aprovechó su presencia en Adamuz, el pueblo andaluz en el que ocurrió la tragedia, para hacer ver a su candidata a las próximas elecciones regionales, que se celebrarán este año. María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Economía, encabezará la lista socialista para presidir la comunidad autónoma que hoy gobierna el Partido Popular.
Montero estuvo junto al presidente Sánchez en su visita a la zona del accidente el lunes y, al día siguiente, acompañó a los reyes en su recorrida por el lugar.



