El jefe de gabinete del primer ministro británico, Keir Starmer, renunció este domingo debido al escándalo que se generó luego de haber nombrado a Peter Mandelson como embajador de Reino Unido en Estados Unidos pese a sus vínculos con Jeffrey Epstein.
«La decisión de nombrar a Peter Mandelson (en febrero de 2025) fue equivocada. Ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma«, dijo McSweeney, hasta ahora jefe de personal en Downing Street y principal asesor del primer ministro.
En el comunicado, McSweeney -considerado el artífice de la victoria electoral de Starmer en las elecciones generales de 2024- asumió «toda la responsabilidad» por haber aconsejado a Starmer el nombramiento de Mandelson, destituido el pasado septiembre por sus vínculos con el financiero estadounidense y pederasta convicto Epstein.
El ahora exasesor, cuya dimisión reclamaron en los últimos días incluso algunos de sus correligionarios, dijo que continúa apoyando al primer ministro y que «trabaja cada día para reconstruir la confianza, restaurar los estándares públicos y servir al Reino Unido».
La Policía investiga actualmente al también ex comisario europeo de Comercio para determinar si delinquió al filtrar a Epstein en 2009 información confidencial del Gobierno del entonces primer ministro laborista Gordon Brown.
Starmer está bajo fuerte presión de las propias filas del laborismo porque cuando nombró a Mandelson como embajador ya eran conocidos los vínculos que había mantenido con Epstein.
El independentista Partido Nacional Escocés (SNP) y el Partido Verde, así como políticos de todas las formaciones, han pedido además la dimisión de Starmer, quien el viernes aseguró que se mantendrá en el puesto para cumplir su mandato.
El jueves, Starmer se disculpó ante las víctimas del «caso Epstein» por haber nombrado al exministro Mandelson como embajador en Estados Unidos a pesar de conocerse su vínculo con el magnate pedófilo estadounidense.
«Lamento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado» embajador en EE.UU., dijo el líder laborista, que vive sus horas más bajas, con su popularidad por los suelos.
«Las víctimas de Epstein han vivido un trauma que la mayoría de nosotros apenas podemos comprender, y han tenido que revivirlo una y otra vez», agregó Starmer, en referencia a que la rendición de cuentas de los culpables se les ha negado hasta ahora.
La popularidad del laborismo está en niveles muy bajos. Un último sondeo sobre intención de voto de la firma YouGov otorga a la formación en el poder un 19% de apoyo, frente al 18% de los conservadores, el 14% de los liberal demócratas y el 26% de Reform UK.
El mandato de Starmer -desde mayo de 2024- está marcado por medidas controvertidas como los recortes en los subsidios energéticos para pensionistas y por el aumento de impuestos en las transacciones de las tierras familiares, principalmente agrícolas-ganaderas.



