El primer ministro de Francia convocó una reunión de crisis el jueves y canceló los viajes de los ministros para centrarse en la propagación de protestas estudiantiles en medio del malestar por la falta de recursos, jornadas largas y otras quejas.
Las manifestaciones estallaron la semana pasada en centros escolares de la región de París y se han multiplicado, con la policía realizando cientos de detenciones en enfrentamientos con los jóvenes manifestantes. Las autoridades han informado de varias decenas de heridos, incluidos por objetos arrojados pero también al parecer por proyectiles disparados por la policía.
Ante un panorama que se deteriora, el premier Sébastien Lecornu llamó a una reunión de urgencia para analizar posibles soluciones, mientras el gobierno presentó un presupuesto para el próximo año que prevé un fuerte ajuste fiscal y podría alimentar aún más el malestar.
Las protestas se están convirtiendo rápidamente en un tema candente en la campaña electoral para reemplazar al presidente Emmanuel Macron el próximo mayo, quien tiene prohibido por la Constitución postularse a un tercer mandato consecutivo. También están aumentando la presión sobre el gobierno, que además enfrenta problemas financieros. El episodio además ha eclipsado la publicación el jueves de la propuesta del gobierno sobre recortes de gastos para 2027.
En una escuela secundaria de París donde los estudiantes atrincheraron una entrada, Salama Gargouri, de 18 años, declaró que las denuncias incluyen “horarios sobrecargados, el sistema, los profesores, la gente que no nos escucha, el proceso de solicitud universitaria”.
Los estudiantes de secundaria en Francia a menudo comienzan las clases a las 8 de la mañana y permanecen en la escuela hasta última hora de la tarde.
Incendios provocados, proyectiles arrojados y otra violencia en los márgenes de algunas protestas han causado un aumento de heridos y recriminaciones. El ministro del Interior ha emitido órdenes para que la policía desmantele los bloqueos que impiden que los alumnos asistan a clases y para poner fin a la violencia y el vandalismo.
El ministro de Educación, Edouard Geffray, informó que la violencia del jueves incluyó una escuela incendiada y personal rociado con gasolina. Dijo que dio instrucciones para que las clases se impartan a distancia cuando los bloqueos o los daños a las escuelas pongan a los estudiantes en riesgo.
“La violencia no privará a nuestros estudiantes de su derecho fundamental a la educación”, manifestó Geffray en X.
El candidato presidencial de izquierda Jean-Luc Mélenchon ha denunciado la respuesta del gobierno a las protestas por considerarla represiva. Sus críticos han acusado al partido de Mélenchon de intentar politizar los disturbios.
La oficina del primer ministro Sébastien Lecornu indicó que pidió a los ministros cancelar cualquier viaje oficial previsto en los próximos días, para permitir que las autoridades y la policía se concentren en gestionar las manifestaciones.
Acorralado por una deuda pública récord, el gobierno francés presentó este jueves un proyecto de presupuesto para 2027 que contempla un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros.
Las finanzas públicas de Francia, con un nivel de deuda récord y un déficit por encima de los límites marcados por la Unión Europea, son un tema central de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
El gobierno enfrenta el desafío de lograr la aprobación de las cuentas para 2027 en un contexto de creciente malestar social por el aumento del costo de vida, mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán impulsa al alza los precios de los combustibles.
El plan, que comenzará a ser examinado en el Parlamento este jueves, contempla reducir el creciente déficit público al 5% del PIB en 2027 con un ajuste fiscal total de 54.000 millones de euros (unos 61.000 millones de dólares), según el proyecto de presupuesto obtenido por la AFP.
A siete meses de las elecciones presidenciales que buscarán un sucesor a Emmanuel Macron, con la ultraderecha como favorita en los sondeos, los debates sobre el presupuesto se anuncian tensos.
La oposición ya comenzó a atacar el proyecto. Los socialistas lo calificaron de «injusto» y «recesivo», mientras aumenta el riesgo de una moción de censura contra el gobierno durante la tramitación parlamentaria.
El Parlamento ya tumbó a dos predecesores de Lecornu por sus intentos de ajustar el gasto público y el riesgo de una moción de censura contra el primer ministro aumenta.


