Ante el recrudecimiento de los ataques cruzados entre Irán e Israel en el día 22 de la nueva guerra en Medio Oriente, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, tuvo que salir este sábado a realizar duras advertencias a esos países y les pidió «la máxima moderación militar» ante los últimos impactos de misiles que se dieron cerca de instalaciones nucleares.
El argentino Grossi hizo públicos sus dos llamados de atención por las redes sociales en un lapso de diez horas, dado que por la mañana se refirió al reporte elevado por Irán tras el ataque isrealí contra su instalación nuclear de Natanz y posteriormente se refirió a la represalia iraní contra la localidad de Dimona, en el centro sur de Israel, también cerca de objetivos atómicos.
Los mensajes, difundidos en las cuentas oficiales de la red X, circularon en forma paralela a las investigaciones que el organismo realizaba en conjunto con las autoridades de ambos países para controlar los niveles de radiación en los alrededores de las centrales nucleares donde cayeron los misiles.
En su primera comunicación, alrededor de las 7 de este sábado, la agencia de Energía Atómica señalaba que «Irán ha informado al OIEA de que la instalación nuclear de Natanz fue atacada hoy» Y, precisó que si bien «no se ha registrado ningún aumento en los niveles de radiación fuera de la instalación. El OIEA está investigando el informe».
The IAEA is aware of reports of an incident in the city of Dimona, Israel, involving a missile impact and has not received any indication of damage to the nuclear research center Negev.
Information from regional States indicates that no abnormal radiation levels have been… pic.twitter.com/vJ6AlNHGmO
— IAEA – International Atomic Energy Agency ⚛️ (@iaeaorg) March 21, 2026
En ese marco, Grossi reiteró «su llamamiento a la moderación militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear».
Por la tarde, cerca de las 17, el OIEA volvió a reportar en las redes una notificación tras recibir «informes sobre un incidente en la ciudad de Dimona, Israel, relacionado con el impacto de un misil, y no ha recibido ninguna indicación de daños en el centro de investigación nuclear Negev».
«La información procedente de los estados de la región indica que no se han detectado niveles anormales de radiación», aclaró el organismo.
Tras seguir de cerca la situación, el director general Rafael Grossi recalcó que «debe observarse la máxima moderación militar, en particular en las proximidades de las instalaciones nucleares».
El OIEA es el centro mundial de cooperación en el ámbito nuclear, tiene por objeto promover la utilización de las tecnologías nucleares con fines pacíficos y en condiciones de seguridad tecnológica y física.
El ataque a Dimona, según lo reportado por los medios israelíes, dejó al menos 51 personas heridas entre ellas un niño de once años en estado grave. El impacto generó también gran revuelo en Israel porque evidenció una falla gravísima en el sistema de defensa antimisiles.
En ese marco, el Ejército de Israel sostuvo que «el régimen terrorista iraní lanzó por primera vez desde el inicio de la Operación León Rugiente un misil de largo alcance que podría alcanzar una distancia de aproximadamente 4.000 kilómetros».
En medio, se supo que Irán apuntó, sin éxito, hacia la base británico-estadounidense Diego García, en medio del océano Índico, en el archipiélago que estuvo ocupado por Gran Bretaña. Según fuentes del Reino Unido y el diario Wall Street Journal, Teherán había lanzado dos misiles balísticos hacia allí.
Más temprano, Irán había denunciado un ataque estadounidense-israelí contra «el complejo de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan de Natanz».



