Joe Kent, el exasesor en antiterrorismo de Donald Trump que renunció y, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, dejó la Casa Blanca advirtiendo que Irán «no representaba una amenaza inminente», estaba siendo investigado por el FBI por la presunta filtración de información confidencial, según destacaron medios estadounidenses.
Kent se desempeñaba como director del Centro Nacional Antiterrorista (NCTC, por sus siglas en inglés) hasta que renunció este martes a través de una carta en la que criticó duramente la guerra en curso contra Irán.
Según publicaron The New York Times y CBS, que citaron a fuentes anónimas conocedoras de la situación, la investigación del FBI contra Kent es anterior a su renuncia.
Una fuente declaró al sitio web de noticias Semafor que la investigación llevaba «meses». El FBI no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
En su carta de renuncia, Kent escribió, dirigiéndose a Trump, que no podía «en buena conciencia apoyar la guerra en curso en Irán».
«Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby en Estados Unidos», señaló.
En una entrevista con el presentador de derecha Tucker Carlson publicada el miércoles a la noche, Kent reafirmó su postura. «No había ningún informe de inteligencia que dijera: ‘Oye, en tal fecha… los iraníes van a lanzar este gran ataque sorpresa. Van a hacer una especie de 11 de septiembre o Pearl Harbor'», dijo quien también fuera miembro de las fuerzas especiales.
Insistió Kent que Israel «impulsó la decisión» de ir a la guerra y que Estados Unidos sabía que los iraníes tomarían represalias.
«Creo que está bien que ofrezcamos defensa a Israel. Pero cuando proporcionamos los medios para su defensa, podemos dictar nosotros los términos sobre cuándo pasan a la ofensiva», añadió.
Kent fue nombrado por Trump para dirigir el NCTC, donde trabajó en análisis y respuesta de Estados Unidos a las amenazas y se desempeñó como principal asesor de contraterrorismo del mandatario.
El martes, después de conocerse la renuncia, el Presidente lo acusó de ser «muy débil en materia de seguridad» y afirmó que «es algo muy bueno que se haya ido».
A su vez, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, rechazó los dichos de Kent y lo calificó de «afirmaciones falsas». La vocera consideró «insultante y ridícula» la sugerencia de que la decisión de ir a la guerra hay asido tomada «en función de la influencia de otros».



