Un histórico político de Francia quedó en el centro de la polémica en Francia luego de que su nombre apareciera en los documentos sobre el caso Epstein. Se trata de Jack Lang, exministro de Cultura y de Educación, que tuvo que renunciar a la presidencia del Instituto del Mundo Árabe (IMA) en París. Si bien niega las acusaciones, se abrió una investigación judicial por sus supuestos vínculos con el financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein. Desde el Gobierno de Emmanuel Macron dijeron que la situación era «insostenible».
Lang, de 86 años, es una personalidad muy fuerte de la cultura de Francia y una de las personalidades de más alto perfil que aparecen en los documentos publicados por la justicia de Estados Unidos sobre Epstein.
El reconocido financiero neoyorquino fue condenado en 2008 por solicitar prostitución a una menor de edad. Lo encontraron muerto en prisión en 2019, cuando iba a ser juzgado por explotación sexual de mujeres, incluidas menores.
El Gobierno de Francia aceptó la renuncia de Lang y celebró la dimisión. «Ha tomado la única decisión posible, la única decisión deseable en esta situación. La situación era, a mi juicio, insostenible«, afirmó la portavoz, Maud Bregeon, en la emisora France Info.
El Instituto del Mundo Árabe, una institución cultural que también tiene un papel diplomático, está bajo la tutela del Ministerio de Exteriores.
Lang, que ocupaba la presidencia del IMA desde 2013, es una figura histórica del Partido Socialista francés, conocido por su labor como ministro de Cultura durante la presidencia de François Mitterrand en los años ochenta y noventa. Pero, desde la publicación de los documentos quedó bajo la mira, aunque él insiste en que es inocente de cualquier delito.
Su abogado, Laurent Merlet, declaró a la cadena BFM TV que su cliente estaba «muy triste» por dejar el IMA pero que «no permitirá que las calumnias ganen terreno».
El viernes, la Fiscalía francesa anunció la apertura de una investigación preliminar contra él y su hija, Caroline Lang, por «blanqueo de capitales procedentes de fraude fiscal agravado» debido a sus presuntos vínculos financieros con Epstein.
Previo a la dimisión, Jack Lang se defendió públicamente: «Acusaciones infundadas»
Antes de darse a conocer su renuncia, Lang había declarado a la agencia AFP que las acusaciones en su contra eran «infundadas» y se mostró favorable a la investigación de la Justicia.
«Aportará mucha luz sobre las acusaciones que cuestionan mi probidad y mi honor», afirmó Lang, cuyo nombre aparece al menos 673 veces en los documentos que fueron publicados recientemente.
El ahora exfuncionario negó cualquier irregularidad y asegura que solo recurrió a Epstein en su condición de filántropo.
El pasado lunes había sido su hija Caroline la que había renunciado a la presidencia de un sindicato de productores de cine, tras las revelaciones sobre una sociedad offshore que había fundado en 2016 junto con el propio Epstein.
Caroline Lang también estaba apuntada por la justicia ya que figuraba en el testamento de Epstein como beneficiaria de cinco millones de dólares, según el medio de investigación, Mediapart.
Sin embargo, la mera mención de Lang dentro de los archivos no implica irregularidad alguna. Según el diario Le Monde y Mediapart ningún documento publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sugiere que Lang o su hija estuvieran implicados en los delitos sexuales en los que era investigado Epstein.
Jack Lang es muy recordado en Francia por impulsar la Fiesta de la Música («Fête de la Musique»), una gran celebración en la calle que persiste hasta hoy y que otros países copiaron.
También supervisó grandes proyectos de arquitectura moderna, como la construcción de la Pirámide del Louvre y la Ópera de la Bastilla.
Tras la desclasificación de los documentos Epstein, la presión pública sobre Lang aumentó a lo largo de la semana pese a su insistencia en que «no había cometido ninguna falta y en que desconocía el comportamiento delictivo de Epstein».



