El Departamento de Hidráulica avanza con el reacondicionamiento de defensas aluvionales en distintos puntos de la provincia, con el objetivo de que, ante la ocurrencia de lluvias intensas, las crecientes puedan desbordar de manera controlada y sin generar daños aguas abajo.
El mantenimiento periódico de estas defensas es una tarea estratégica y preventiva, fundamental para resguardar el sistema de riego, proteger áreas productivas y reducir la velocidad y el poder destructivo del agua.
En Pocito, los trabajos se concentran en la falda del cerro Carmelo, donde se refuerzan las defensas mediante tareas de encauzamiento y limpieza de las bajadas de crecientes de calle 13, calle 14, calle Nueva y calle 15. Asimismo, se realiza el mantenimiento del dren Pocito Viejo, receptor del caudal y del material de arrastre que desciende desde el cerro durante los eventos de lluvia.
Las tareas se ejecutan con una topadora y una excavadora, que permiten allanar el terreno y retirar sedimentos, piedras y residuos que dificultan el correcto escurrimiento del agua, asegurando así el funcionamiento eficiente de las defensas.
En el departamento Zonda, las máquinas trabajan en la limpieza del Puente Blanco, un nexo estratégico entre el Valle de Tulum y el Valle de Zonda, bajo el cual circula la creciente de la quebrada de Maradona durante episodios de lluvias intensas. Este encauzamiento, -que también se limpió en octubre pasado- demostró un buen desempeño a comienzos de diciembre, cuando se registraron precipitaciones en la zona de crecidas, lo que reafirma la importancia de su mantenimiento periódico para conservar su capacidad hidráulica.
El acondicionamiento continuo de las defensas aluvionales permite trabajar en armonía con la dinámica natural de las crecientes, reduciendo riesgos y protegiendo la infraestructura hídrica. Se trata de una política preventiva que prioriza la seguridad, la producción y el uso eficiente del recurso hídrico.





