El golpazo llegó en el primer día. Una pesadilla para los Pumas 7s, acostumbrados al éxito, pero que esta vez vieron cómo llegaban los tries rivales sin reacción. Cabizbajos y desmoralizados, no se pudieron sostener en nada en una de sus peores producciones de los últimos años y cayeron goleados 59-7 ante una Francia implacable. Los 52 puntos de diferencia significan la peor derrota en la historia de los Pumas 7s en el circuito mundial. Sumado al traspié del primer turno, ante Fiji, por 26-19, los argentinos quedaron sin chances de pelear por un lugar en las semifinales del primer torneo de la temporada.
Una de esas caídas que debe afligir al equipo, que nunca se encontró y no tuvo las herramientas para bajarle el ritmo al partido. Se descompuso rápidamente y fue frágil en defensa, sin urgencia y con muchos tackles fallados. Pero la principal falencia estuvo en las salidas, una faceta fundamental en la disciplina: es la formación fija más importante y Francia las obtuvo casi todas, con prolijidad en las recibidas y mucha energía para ir a disputarle arriba a los Pumas 7s. Jordan Sepho, una de los verdugos en París 2024, fue la figura y se despachó con un hat-trick.
El segundo tiempo fue un vendaval francés. Desbordados, los Pumas 7s desperdiciaron todas sus posesiones. Fueron presos de su impotencia y también de la inexperiencia de los jugadores que están haciendo sus primeras armas en la elite. Les va a costar adaptarse, lleva su tiempo, y el novedoso formato del SVNS no da respiro; con 8 selecciones en cada torneo, la exigencia es máxima y no hay rivales accesibles. Santiago Vera Feld apoyó el único try argentino ante los últimos campeones olímpicos.
En el primer turno, los Pumas 7s perdieron 26-19 ante Fiji en un encuentro en el que también fueron ampliamente superados en las salidas: de los ocho reinicios sólo obtuvieron una posesión, algo letal ante un rival como Fiji, que con la pelota es implacable y sin ella, otro: se suele desordenar y perder la calma. Argentina se puso al frente en los primeros minutos con los tries de Santino Zangara y Marcos Moneta, ambos de buena gestación, moviendo la pelota a las puntas y generando superioridad numérica. Pero los isleños se recompusieron, con Viwa Naduvalo como hombre clave; el número 12 rompió varios tackles y abrió el marcador, luego asistió Jeremaia Matana en el segundo y fue el encargado de anotar el tercero, para irse arriba 19-12 al entretiempo.
El espectacular try de George Bose, con algunos pases al límite, estiró la diferencia en el segundo tiempo, pero los Pumas 7s reaccionaron: Sebastián Dubuc descontó en su debut (gran conversión de Santiago Vera Feld desde la bandera) y, con superioridad numérica en el tramo final, dilapidaron una chance clara con un pase errático de Moneta.
En la primera jornada de Dubái los Pumas 7s no pudieron contar con Santiago Mare, que todavía está cumpliendo una sanción de la temporada pasada, ni con Lautaro Bazán Vélez, que fue baja a último momento por un dolor en su espalda. Dos de los más experimentados en un contexto de recambio: además de Dubuc debutaron Eliseo Morales, Martiniano Arrieta, Valentín Maldonado y Juan Patricio Batac, que se incorporó a último momento por la baja de Bazán Vélez.
La diferencia de 52 puntos en contra es la mayor que sufrieron los Pumas 7s en su historia, por encima de los 50 ante Sudáfrica en Wellington 2004. Un dato contundente. Con -59 en la tabla de posiciones, la clasificación a las semifinales es una utopía. Tendrían que golear a Sudáfrica y que Francia (+49) sea goleado por Fiji. A las 13:34 los Pumas 7s cerrarán la fase de grupos ante los Blitzboks para, al menos, dar otra imagen y cambiar la cara. El camino es largo, pero exige una reacción.


