Con los focos del tenis puestos en el Australian Open, un episodio de racismo desvió la mirada por un rato al Challenger de Itajaí, que se desarrolla en Brasil, y derivó en detenciones a dos jugadores sudamericanos. El venezolano Luis David Martínez y el colombiano Cristian Rodríguez fueron arrestados por la Policía Militar de Santa Catalina luego de ser denunciados por gestos e insultos racistas al finalizar su partido de cuartos de final del cuadro de dobles. Ambos afrontan cargos judiciales, bajo una legislación que contempla penas de prisión efectiva.
El hecho se produjo en Itamirim Clube de Campo. Martínez y Rodríguez, máximos preclasificados de la competencia por parejas, acababan de perder un partido muy intenso frente a los brasileños Eduardo Ribeiro e Igor Marcondes, que se impusieron por 6-7 (4-7), 7-6 (8-6) y 10-2. Al finalizar el encuentro, según informaron fuentes oficiales y se puede apreciar en los videos, Martínez imitó con las manos un movimiento de mono, en un gesto aparentemente dirigido a los rivales, mientras que Rodríguez insultó a un alcanzapelota llamándolo “macaco”.
La denuncia fue realizada por espectadores y personal del torneo, y parte del episodio quedó registrada por las cámaras de la transmisión televisiva. Las imágenes fueron incluidas como respaldo en la causa.

La organización del certamen solicitó la intervención de las autoridades. Una patrulla localizó en primer término a Martínez en el hotel donde se alojaba y lo detuvo. Más tarde, el trabajador agredido y un testigo se presentaron en una comisaría para ampliar la denuncia. A partir de ese testimonio, se procedió también al arresto a Rodríguez, que había acudido al lugar para informarse sobre la situación de su compañero y fue reconocido por los denunciantes.
La ley brasileña considera la injuria racial como un delito imprescriptible y no excarcelable mediante fianza, equiparándolo legalmente con el racismo desde su reforma, sucedida en 2023. La pena prevista es de entre dos y cinco años de prisión y una multa. Según indicaron fuentes de la Policía Militar a la agencia EFE, los jugadores fueron trasladados a una prisión de la zona, donde permanecían este viernes a la espera de una audiencia de custodia.
No obstante, en antecedentes que involucraron a ciudadanos extranjeros, la justicia brasileña ha concedido la libertad provisional para permitir que los acusados afrontaran en libertad el proceso. Esa posibilidad será evaluada en las próximas horas, una vez celebrada la audiencia.
La organización del certamen emitió un comunicado en el que condenó de forma enérgica lo sucedido, según recogió Globo Esporte: “El incidente ocurrido durante el partido de dobles de hoy en el Abierto de Itajaí provocó la intervención inmediata de la Policía Militar, que estuvo presente y tomó las medidas necesarias conforme la legislación brasileña. El Abierto de Itajaí condena vehementemente el racismo y la discriminación de cualquier tipo”.
Tanto Martínez, de 36 años, como Rodríguez, de 35, tienen trayectorias consolidadas en el circuito de dobles, aunque sin trofeos de ATP. El colombiano fue 362° del ranking mundial en singles en 2018 y suma 34 títulos de campeón en dobles en torneos de ITF. El venezolano, en tanto, alcanzó el puesto 390° en individuales en 2014 y ganó 39 certámenes de ITF en parejas, incluidos dos con Rodríguez.
En Itajaí ambos partían como favoritos y habían vencido en el estreno a la pareja compuesta por el nacionalizado canadiense Juan Carlos Aguilar y el boliviano Federico Zeballos por 4-6, 7-6 y 10-6. La eliminación en los cuartos de final quedó eclipsada por un episodio que ahora puede tener consecuencias penales, deportivas y profesionales.
La ATP y la ITF no emitieron hasta el momento pronunciamientos oficiales sobre el caso. Sin embargo, se cree que intervendrán en las próximas semanas, especialmente si la investigación judicial avanza y son confirmadas las conductas denunciadas.
El torneo de Itajaí, que nació este año, pertenece a la categoría Challenger 75, un nivel intermedio del circuito profesional, por debajo de los torneos ATP 250, 500, Masters 1000 y Grand Slam. Reparte 107.000 dólares en premios, de los cuales 4980 son destinados a los campeones en dobles, 2880 a los subcampeones, 1730 para los que caen en semifinales y 1010 para las duplas eliminadas en los cuartos de final.
El caso refuerza la determinación de las autoridades brasileñas de combatir el racismo en el deporte. La legislación actual, aplicada con firmeza en este tipo de episodios, procura enviar un mensaje claro frente a toda forma de discriminación, incluso cuando se trata de deportistas internacionales.



