El presidente estadounidense Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva a través de la cual Estados Unidos podría imponer aranceles por un monto no especificado a aquellos países que le vendan petróleo a Cuba, tras considerar que las políticas, prácticas y acciones del gobierno cubano «constituyen una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional y la política exterior de su país. Además, declaró la emergencia nacional al respecto.
Según sostiene el documento, «el régimen se alinea con —y les brinda apoyo— numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos«, entre los que incluye a Rusia, la República Popular China, el Gobierno de Irán, Hamás y Hezbolá.
«Por ejemplo, Cuba alberga descaradamente a peligrosos adversarios de Estados Unidos, invitándolos a establecer en Cuba sofisticadas capacidades militares y de inteligencia que amenazan directamente la seguridad nacional de Estados Unidos», sostiene la orden ejecutiva.
En ese sentido, el documento determina «que es necesario y apropiado establecer un sistema arancelario», bajo el que «se podrá imponer un arancel ad valorem adicional a las importaciones de bienes provenientes de un país extranjero que, directa o indirectamente, venda o suministre petróleo a Cuba«.
En ese sentido, Trump sostuvo que, a su juicio, el sistema arancelario es «necesario y apropiado para hacer frente a la emergencia nacional declarada».
En el documento, también se señala a Cuba como responsable de apoyar el terrorismo y «desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia», y de difundir «sus ideas, políticas y prácticas comunistas por todo el hemisferio occidental».
Sobre la presión sobre Cuba, Trump no dejó lugar a matices al ser consultado por la prensa durante la presentación del documental de la primera dama estadounidense, Melania Trump. Allí se refirió a la orden ejecutiva que firmó para imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba. “Parece que no podrá sobrevivir. Cuba no podrá sobrevivir”, advirtió.
Al mandatario republicano le preguntaron también si su estrategia apunta a “ahogar” a Cuba. Respondió que esa palabra es “muy dura”, aunque definió al país caribeño como “una nación fallida”.
“Hay que sentirse mal por Cuba, porque han tratado muy mal a su gente. Tenemos muchos cubanoestadounidenses que fueron tratados de manera injusta y que sueñan con volver”, afirmó.
Trump ya había advertido recientemente a La Habana acerca de que no habría «más petróleo» para Cuba sin un acuerdo con las autoridades.
Tras la incursión militar en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense tomó bajo su control el sector petrolero de ese país, que desde la década del 2000 había sido el principal proveedor de petróleo de Cuba.
La nueva amenaza llega en medio de una situación energética ya precaria en la isla, que registra desde hace tres años una escasez de combustible que repercute directamente en su producción eléctrica.
En ese clima de máxima tensión, embajadas y empresas internacionales en Cuba ya comenzaron a revisar sus planes de contingencia y evacuación.
Cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos reconocieron a la agencia EFE -a cambio de no difundir sus nombres- que están actualizando sus planes de evacuación y los listados de nacionales residentes en Cuba, en algunos casos contactando uno por uno a sus ciudadanos para verificar datos y disponibilidad.
Otras sedes diplomáticas avanzaron incluso en la logística para resistir largos períodos sin suministro eléctrico, combustibles y agua potable, eventualidades que consideran posibles ante la combinación de una crisis estructural en la isla y la creciente presión ejercida por Washington.
En el sector privado, varias filiales de empresas internacionales admiten en reserva que la incertidumbre geopolítica las llevó a replantear su continuidad operativa en Cuba junto a sus casas matrices.
Con información de agencias



