El partido ultraderechista Vox presentará en la semana al Congreso de los Diputados una proposición de ley orgánica para la prohibición en toda España del uso en los espacios públicos del burka y el niqab, dos prendas tradicionales del vestuario de las mujeres musulmanas, una iniciativa que podría ser aprobada por el apoyo del Partido Popular.
Vox llevará este martes al Congreso de los Diputados la proposición, que incluye a los “lugares privados con proyección a un espacio o uso público”, y la portavoz del PP en la Cámara Baja, Ester Muñoz, confirmó este domingo que su formación votará a favor de la iniciativa.
El partido que lidera Santiago Abascal argumenta en la presentación de su propuesta que busca “la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público”, y plantea que ante la llegada masiva de inmigrantes de países con fuerte influencia islamista los poderes públicos deben preguntarse cómo actuar frente a quienes “pretenden imponer las costumbres islamistas en el espacio público”.
“Una falsa noción de tolerancia podría conducir a permitir la progresiva normalización de hábitos como la circulación masiva de personas con el rostro cubierto, pero ello supondría admitir como corriente una costumbre que es sencillamente incompatible con el modo de vida de nuestra civilización, además de entrañar graves peligros para la seguridad ciudadana”, se alega.
Tanto Vox como el Partido Popular son fuertes opositores al PSOE, el partido del presidente del gobierno Pedro Sánchez.
El burka y el niqab son dos atuendos femeninos originarios de Afganistán y el golfo Pérsico que en el primer caso oculta todo el cuerpo de la mujer y en el segundo solo deja al descubierto los ojos. La medida no afecta al hiyab o velo islámico, una prenda de vestir y seña de identidad religiosa que solo cubre el pelo y el cuello.
El proyecto propone penas de prisión de un año y seis meses a tres años para quienes impongan “mediante violencia, intimidación o cualquier forma de coacción, el uso de los velos denominados niqab y burka”. Y añade que si “la víctima” se encuentra “en una situación de especial vulnerabilidad” por enfermedad, discapacidad o ser menor de edad, el responsable será castigado con una pena de cárcel de dos años y seis meses a cuatro años.
En línea con la propuesta de Vox, el PP ya había adelantado en los lineamientos políticos enunciados en su último Congreso Nacional (julio de 2025) su rechazo al burka y el niqab.
“Ninguna tradición ni creencia puede justificar prácticas que invisibilizan u oprimen a la mujer. El uso del burka o el niqab suponen una negación simbólica y práctica de su libertad y colisionan con principios superiores como la seguridad», señala el documento partidario.
El uso del burka ya ha sido prohibido en países europeos como Francia, Bélgica y Austria. En diciembre último, el Gobierno de Dinamarca anunció que prevé ampliar la prohibición del uso del velo integral en los espacios públicos a las escuelas y universidades del país.
Dinamarca sigue desde hace varios años una línea dura en materia de inmigración e integración. En agosto de 2018 entró en vigor en el país una ley que prohíbe ocultar el rostro en el espacio público, y cualquier persona que lleve una prenda que le cubra la cara se expone a una multa.



