¿Puede un 32vos de final de Copa Argentina ser una instancia determinante en el segundo mes de temporada? Parece surrealista, pero para el presente del River de Marcelo Gallardo, sí. Lo es. Este martes en Villa Mercedes, San Luis, se enfrentará a Ciudad de Bolívar en uno de esos partidos tramposos, engañosos: ganar es un deber absoluto; perder es una bomba de tiempo. Tras dos lacerantes derrotas en fila ante Tigre y Argentinos, el equipo tiene el deber de reaccionar futbolística y anímicamente para ahuyentar viejos espíritus negativos de un triste 2025 que todavía lo acecha. Y para encontrarse con las buenas sensaciones el entrenador deberá salir del laberinto en el que él mismo se metió.
Minutos después de la caída por 1-4 con Tigre en el Monumental, el Muñeco dijo: “¿Te pegan una piña? Hay que levantarse. Fue impensada, veníamos evolucionando como equipo. No tuvimos la continuidad en la mejora que mostramos en las primeras tres fechas, fue una muy mala noche”. Pero tan sólo cuatro días después, en La Paternal, modificó cuatro apellidos -uno obligado-, el esquema y la forma de jugar para visitar a Argentinos Juniors: entró Marcos Acuña por Matías Viña y puso a Kevin Castaño por el suspendido Fausto Vera, pero también sacó a los delanteros Facundo Colidio y Maximiliano Salas en plena sequía goleadora y metió a Giuliano Galoppo y a Agustín Ruberto. Pasó del habitual 4-3-1-2 que se vuelve 4-3-3 a un marcado 4-1-4-1 con cinco mediocampistas. No funcionó: volvió a ser superado, se mostró desconcertado y arrebatado y pudo ser goleado.
Por eso el panorama ahora tiene una doble cuota de incertidumbre. Porque no sólo acumuló dos caídas al hilo, sino que Gallardo tiene que definir qué hacer en el Estadio Parque La Pedrera: volver al plan inicial que se vio entre la pretemporada y las tres primeras fechas o sostener el cambio que buscó frente a Argentinos Juniors. Ese es el enredo. Dentro de esa decisión, lo más sustancial pasa en materia ofensiva: ¿vuelve el ataque habitual o sigue el joven Ruberto? Es que Colidio no sumó minutos el jueves y no hace un gol desde hace 22 partidos -el último fue el 19 de julio pasado ante Instituto-, mientras que Salas lleva 12 encuentros sin marcar, siendo el último delantero millonario en convertir en aquel 1-0 a Racing por Copa Argentina del 2 de octubre. En tanto, Sebastián Driussi aún no tiene el alta médica por su desgarro en el isquiotibial izquierdo y regresaría el domingo ante Vélez en Liniers.
En un contexto más ameno, quizá este cruce de Copa Argentina era la parada perfecta del calendario para rotar y darle rodaje a las alternativas, pero hoy las exigencias están a tope. Y es importante cortar la sangría, frenar el ruido externo de cuestionamientos y fortalecerse puertas adentro. Por eso, los cambios apuntan a ser puntuales en cada línea para empezar a recomponer niveles individuales y colectivos. Y así, los otros dos nombres que están bajo la lupa son los de Castaño y Galoppo, tras una muy floja tarea ante Argentinos. Con el regreso de Vera tras su expulsión y la chance de regresar a los dos delanteros –deberá definir entre Salas, Colidio y Ruberto-, ambos podrían volver a perder el lugar en el once inicial.
Además, todavía no reaparecerá Franco Armani, quien lleva 44 días de recuperación entre el desgarro en el gemelo derecho y la inflamación en el tendón del pie derecho. Sin tener el alta médica definitiva, aún no fue exigido en una práctica de fútbol, le darán esta semana completa de entrenamientos y continuaría Santiago Beltrán en el arco millonario. ¿Y en la defensa? El único que parece esperar para conocer si puede ganar un lugar es Paulo Díaz por Lautaro Rivero.
La buena noticia pasa por la recuperación de Aníbal Moreno, quien sufrió una fuerte contractura el jueves, pero está recuperado y a disposición del DT para ser de la partida en San Luis. Una pieza clave del equipo, sobre todo luego de la confirmación de la grave lesión de Juan Carlos Portillo, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior derecho y distensión del ligamento colateral medial y tendrá unos ocho meses de recuperación.
En principio, de acuerdo a lo que pudo consultar LA NACION, no se pedirá el cupo extraordinario de días para incorporar un futbolista. Además, en Núñez se rechazó una propuesta de Atlanta United de la MLS por Matías Galarza Fonda. Se trató de un préstamo con opción de compra, con un monto que se consideró insuficiente y un contrato bajo también para el futbolista.
MARCOS BRINDICCI
River viaja a Villa Mercedes, San Luis, con una valija cargada de obligaciones. Necesita imperiosamente ganar aire, respirar profundo y no perder de vista un camino que se oscureció demasiado temprano. Ni el cuerpo técnico ni la comisión directiva descreen del proyecto futbolístico. Hoy no quieren hablar de plazos ni de créditos. Pero todos coinciden en la trascendencia de los próximos dos partidos: Ciudad de Bolívar y Vélez, antes de regresar a un Monumental que ya se hizo escuchar.



