Donald Trump anunció que volvió a extender el ultimátum al gobierno de Irán y aseguró que las negociaciones «están yendo bien» en busca de un final para la guerra en Medio Oriente. Es una nueva prolongación del plazo que había lanzado el sábado por la noche, cuando advirtió que, si en 48 horas Teherán no liberaba el estrecho de Ormuz, EE.UU. destruiría el sistema eléctrico iraní.
Este jueves, el presidente republicano sostuvo que la extensión responde a un pedido del régimen de Irán.
«A petición del gobierno iraní, por favor, dejemos que esta declaración sirva para informar que suspendo el período de destrucción de la planta de energía por 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026«, escribió en su cuenta de Truth.
«Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario de los medios de comunicación que difunden noticias falsas y otros, están progresando muy bien», agregó Trump en su comunicado.
El presidente estadounidense había formulado el ultimátum el sábado a la noche, tras una tensa jornada en Medio Oriente, que incluyó el bombardeó a centros nucleares en Irán e Israel.
En ese primer mensaje, el plazo era de 48 horas. Sin embargo, poco antes de que se cumpliera ese lapso, alegó -como este jueves- que habían entablado «conversaciones productivas» con Irán.
El régimen de Teherán negó avances en las negociaciones, pero el presidente estadounidense aprovechó su mensaje de optimismo para demorar hasta este viernes la amenaza de bombardear las instalaciones eléctricas. Con el nuevo replanteo, el lapso vencerá el 6 de abril.
Sin embargo, más temprano este jueves desde la Casa Blanca Trump había asegurado ante la prensa que «no está desesperado» por poner un punto final al conflicto. «Hoy leí una noticia que decía que estoy desesperado por lograr un acuerdo. Es todo lo contrario: no me importa«.
«Son pésimos combatientes, pero son grandes negociadores y están suplicando un acuerdo, quieren lograr un acuerdo. La razón por la que quieren lograr un acuerdo es que han quedado hechos mierda«, aseguró respecto de la cúpula del régimen iraní.
Y aseguró, rodeado de altos funcionarios de su gabinete, como el secretario de Estado Marco Rubio y el jefe del Pentágono Pete Hegseth: «Calculamos que nos tomaría aproximadamente de cuatro a seis semanas cumplir nuestra misión. A los veintiséis días, estamos extremadamente, realmente, muy avanzados», agregó, días después de presentar un listado de quince puntos para cerrar el conflicto.
Por su parte, el régimen de Teherán instó a que se cumplan cinco condiciones para aceptar un alto al fuego: el fin de la «agresión»; el establecimiento de un mecanismo que garantice que ni Israel ni Estados Unidos reanudarán la guerra; una compensación financiera; el fin de las hostilidades en todos los frentes, que implicaría que Israel deje de luchar contra Hezbolá en el Líbano y, posiblemente, contra Hamás en Gaza; y que sea reconocida de forma irrevocable y como derecho natural su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.



