Sabor agridulce para Franco Colapinto en el sábado de Suzuka. Empezó muy atrás, progresó en la prueba de clasificación y consiguió el 15º cajón de la grilla de largada, pero luego su compañero, Pierre Gasly, también con el modelo A526 de Alpine, obtuvo el 7º puesto y quedó como “el mejor del resto”, o sea, el piloto mejor ubicado fuera del grupo que componen los tres equipos más poderosos del presente: Mercedes, McLaren y Ferrari.
El Gran Premio de Japón de Fórmula 1 tendrá su partida a las 2 de la madrugada de este domingo para Argentina (televisarán Fox Sports y Disney+), y en la mejor posición de salida estará el italiano Kimi Antonelli, que viene de imponerse en la carrera principal de China. Inmediatamente detrás se encontrará su compañero, George Russell, y después se alternarán los McLaren y los Ferrari: Oscar Piastri, Charles Leclerc, Lando Norris y Lewis Hamilton. Y entonces, entre los “comunes”, aparecerá primero Gasly con su Alpine.
El francés fue el único del “resto” que no quedó a más de un segundo de Antonelli. Viene de capturar una 6ª posición en Shanghái y evidencia que, en efecto, la escudería de Enstone está mejor que el año pasado. Para Colapinto, en cambio, ese progreso es pequeño por ahora. El 15º lugar del bonaerense supone haber superado a dos marcas que están muy rezagadas en desarrollo, Cadillac y Aston Martin, y a Williams, que padece el sobrepeso y otros defectos de su modelo FW48. Sus seis pilotos quedaron detrás del argentino, como también, inesperadamente, Oliver Bearman, que con un Haas venía impresionando como uno de los destacados de la incipiente temporada.
En la Q1, lo mejor de su parte, Colapinto superó por 157 milésimas (derrotó a Alexander Albon en su último paso por la meta) el límite de clasificación y no anduvo demasiado distante de Gasly, a 347/1000. Pero en la Q2, la brecha se amplió demasiado para el argentino: el francés resultó 753 milésimas más rápido, con un auto igual al suyo. Y Franco quedó anímicamente abatido.
“Ojalá el ritmo de carrera sea un poco mejor. En la qualy este fin de semana no estuvimos bien. Ayer nos costó por un tema que teníamos adelante [subvirancia] y hoy mejoró eso, pero sigo estando lejos. La Q1 fue buena; la Q2… faltó mucho. Hay que entender por qué y laburar para mañana. Ojalá tengamos buen ritmo y vayamos para adelante. En general, el ritmo en carrera es mejor que el de qualy, así que intentaremos tener una buena carrera. Una buena largada, y después ir para adelante”, comentó el muchacho de Pilar, más optimista en las palabras que en el tono de voz. Alpine logró poner un auto delante de todos los otros “mortales”, pero el segundo coche está bastante atrás. En posición y en tiempo de vuelta. Aun en su primera experiencia conductiva en Japón, Franco necesita ponerse a la altura de su compañero y primer rival, o al menos estar mucho más cerca.
Luego de los seis autos más fuertes y de Gasly, se colocaron tres jóvenes: Isack Hadjar, del declinante Red Bull; Gabriel Bortoleto, del ascendente Audi, y el promisorio Arvid Lindblad, único novato de la temporada y conductor de un competitivo Racing Bulls. E inmediatamente detrás, un peso pesado, inhabituado a no participar en la Q3 aunque el año pasado le tocó quedarse al margen más de una vez: Max Verstappen tuvo otro movito para enojarse con su Red Bull y con los cambios reglamentarios. Para el neerlandés, ser 1,2 segundos más lento que el primero es demasiado. Sus declaraciones y sus formas –llegó a expulsar de una conferencia de prensa a un periodista esta semana– delatan el enfado.
Compacto de la prueba de clasificación de Japón
Por lo demás, la prueba de clasificación de Japón ratificó un mapa de situación: Mercedes, McLaren y Ferrari en el lote de punta; Red Bull, Haas, Racing Bulls, Audi, Alpine y Williams, en el intermedio, y Cadillac y Aston Martin, en el de retaguardia, y bien lejos. En principio, Colapinto posee un instrumento como para estar siempre delante de los dos equipos de cola y de Williams (el retraso de Bearman en Suzuka fue excepcional). Como mínimo, debe tener por detrás a esos seis coches. Después, estar cerca de Gasly. Y dentro de las propópitos factibles, obtener puntos. El argentino está por arriba de su piso, pero por ahora tiene pendiente el resto.



