Miles de seguidores del expresidente boliviano Evo Morales marchaban este lunes hacia el centro de La Paz, donde chocaron con la policia, en una manifestación para exigir la renuncia del actual mandatario Rodrigo Paz en la tercera semana de protestas con cortes de rutas.
“Pueden marchar si es pacífica, tomaremos acciones si cometen delitos”, advirtió el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes. El gobierno ha rechazado negociar con los seguidores de Morales, dijo el vocero presidencial José Luis Gálvez.
Las protestas están lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB) y el mayor sindicato de campesinos aliados de Morales (2006-2019) y del expresidente Luis Arce (2020-2025).
Los manifestantes gritaban “¡Patria o muerte, venceremos!” mientras se dirigían al centro de la ciudad desde la vecina El Alto. A su paso, habitantes de esa ciudad vociferaban “¡Que renuncie!”, en alusión a Paz, y se unían a la marcha.
Otras dos marchas, de juntas vecinales de El Alto y de campesinos, también iban hacia La Paz, cuyo centro —donde se ubica el Palacio de Gobierno— era custodiado por policías y militares con carros antidisturbios.
“El gobierno debe escuchar y trabajar con los sindicatos y organizaciones sociales”, dijo el dirigente campesino Javier Santalla mientras resguardaba un punto de bloqueo en el sur de La Paz.
La ciudad fue escenario la semana pasada de duros enfrentamientos entre los mineros y la policía.
Los cortes en los accesos —que ya llevan 16 días— han dejado mercados desabastecidos, escaso combustible y hospitales sin suministro en la ciudad.
La marcha de afines al expresidente Evo Morales llegó este domingo cerca de La Paz, tras seis días de caminata, para sumarse a los sectores que mantienen desde hace 12 días bloqueos de caminos y protestas contra Rodrigo Paz.
La movilización recorrió el domingo un tramo de unos 40 kilómetros, desde la localidad de Calamarca hasta El Alto, desde donde este lunes está previsto que avance hacia la plaza Murillo, en La Paz, sede de los órganos Ejecutivo y Legislativo, que permanece bajo resguardo del Ejército y la Policía.
«Vamos a llegar hasta el kilómetro cero (como se conoce a la plaza Murillo) para sumarnos a la movilización hasta la renuncia de este presidente incapaz, fascista«, dijo a los medios locales el dirigente sindical Juan Yupari.
La ‘Marcha por la Vida para salvar Bolivia’ aglutina a sectores campesinos, indígenas y obreros leales al exmandatario, que se oponen a las medidas económicas que planea implementar Paz.
Los marchistas buscan sumarse desde el lunes a la Federación de Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’, la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones que mantienen protestas y bloqueos de caminos desde la pasada semana.
La estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó este domingo 22 puntos de bloqueo, la mayoría en La Paz, lo que impide el paso de alimentos, combustibles y medicamentos.
El sábado, las Fuerzas Armadas y la Policía realizaron una acción conjunta para desbloquear las vías que unen a La Paz y El Alto con el resto del país y habilitar un «corredor humanitario» para el paso de camiones con combustible y oxígeno medicinal, además de vehículos particulares que permanecían varados en las rutas.
El gobierno de Paz ordenó el repliegue de ambas fuerzas para evitar más enfrentamientos con los manifestantes y convocó para este domingo a un diálogo con representantes campesinos, la organización de mujeres ‘Bartolina Sisa’ y dirigentes de juntas vecinales de El Alto.
Sin embargo, la reunión convocada por el Gobierno, que comenzó alrededor de las 10:00 hora local se instaló sin la participación del principal sector campesino.
Para el lunes también está prevista la concentración en las afueras de La Paz de los ‘ponchos rojos’, un grupo de choque campesino originario de la provincia Omasuyos, conocido por sus posiciones radicales.
El Gobierno sostiene que estas protestas buscan romper el «orden constitucional» y que son impulsadas por Morales con financiamiento del «narcotráfico», algo que el exmandatario ha negado.
Con información de EFE y AP



