El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo conversaciones bilaterales el domingo con su homólogo indio, Subrahmanyam Jaishankar, mientras ambos países intentan estabilizar unos vínculos que han caído a su punto más bajo en más de dos décadas.
Rubio efectuó su visita en medio de un deterioro de las relaciones económicas y diplomáticas entre Washington y Nueva Delhi, tensionadas en gran medida por las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, que elevaron los gravámenes sobre varias exportaciones indias.
Rubio tiene previsto reunirse el martes en Nueva Delhi con sus homólogos de India, Australia y Japón, que son miembros de la alianza estratégica del Indo-Pacífico conocida como el Quad.
India es un socio estratégico de Estados Unidos
Tras la ronda inicial de conversaciones el domingo, Rubio y Jaishankar ofrecieron una conferencia de prensa conjunta en la que reiteraron su objetivo de profundizar la asociación estratégica entre sus países. al tiempo que procuran sus respectivos intereses nacionales.
El secretario dijo que India es uno de los socios estratégicos más importantes de Estados Unidos en el mundo, y expresó optimismo sobre la posibilidad de finalizar pronto un acuerdo comercial bilateral. “No considero que nuestra relación con ningún país del mundo sea a expensas de nuestra alianza estratégica con India”, afirmó, y añadió que esperaba que las relaciones entre Nueva Delhi y Washington salgan mucho más fortalecidas en los próximos años.
Rubio subrayó que las decisiones comerciales del gobierno de Trump se tomaron desde una perspectiva global para servir a la economía estadounidense, en lugar de estar dirigidas al gobierno indio. “Prácticamente no hay ningún país del mundo al que yo pudiera viajar que no vaya a plantear el tema del comercio, porque hicimos esto desde una perspectiva global”, señaló.
Jaishankar indicó que la asociación estratégica entre Estados Unidos e India existe debido a una “convergencia de intereses nacionales” en muchos ámbitos.
El primer ministro de la India, Narendra Modi, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio (izquierda), en Nueva Delhi, India. Foto AP“El gobierno de Trump ha sido muy directo al plantear su visión de política exterior como la de ‘Estados Unidos primero’… Nosotros tenemos una visión en la que India va primero. Por lo tanto, es evidente que ambos nos guiamos por nuestros respectivos intereses nacionales”, expresó.
El ministro indio de Relaciones Exteriores también dijo que su país busca fuentes de energía confiables, múltiples y baratas para sus 1.400 millones de habitantes.
“Estados Unidos cumple con esos requisitos en muchos aspectos. También lo hacen algunos otros países. Así que seguiremos diversificando y manteniendo múltiples fuentes de suministro al costo más razonable”, manifestó Jaishankar.
Recientemente India ha realizado un cambio notable al concretar una serie de acuerdos comerciales: tres en 2025 con Omán, Nueva Zelanda y el Reino Unido. A esto le siguió un acuerdo con la Unión Europea en enero, que representa un tercio del comercio mundial.
Con respecto a las tensiones en el estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán que desencadenaron una guerra en la región, disparando los precios del petróleo y alterando las cadenas de suministro, Jaishankar dijo que Nueva Delhi y Washington están interesados en mantener el comercio marítimo mundial seguro e ininterrumpido, al tiempo que se garantiza que el combustible siga siendo asequible y esté ampliamente disponible.
Dijo que el enfoque de India es diversificar sus fuentes de energía para que los mercados energéticos permanezcan abiertos y sin restricciones, con precios bajos para apoyar el crecimiento económico mundial.
La visita de cuatro días de Rubio incluirá una gira por varias ciudades y una recepción de gala en Nueva Delhi para conmemorar el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
India y EEUU tienen prioridades distintas, pero preocupaciones compartidas
“En el último año, las declaraciones y la retórica procedentes de Washington sobre algunas de las preocupaciones de seguridad y asuntos comerciales más sensibles de India no han sido útiles y han creado un déficit de confianza”, indicó Ashok Malik, exasesor de políticas del ministerio indio de Relaciones Exteriores.
“Ciertos recelos permanecerán”, apuntó Malik. La visita de Rubio se considerará un logro si las conversaciones estabilizan la relación en cierta medida y frenan un mayor deterioro, añadió.
Expertos afirman que existe fricción entre las ambiciones estratégicas globales de Estados Unidos y las prioridades de India como potencia media emergente. Nueva Delhi, históricamente cercana a Rusia, se muestra incómoda desde hace tiempo a medida que se acerca a Washington, lo que refleja la persistente desconfianza india hacia las intenciones estadounidenses, arraigada en diferencias culturales y herencias de la era de la Guerra Fría.
Aun así, los vínculos entre India y Estados Unidos se profundizaron de forma constante durante dos décadas hasta convertirse en una asociación estratégica amplia y sólida, cada vez más moldeada en los últimos años por preocupaciones compartidas sobre la creciente asertividad de China en el Indo-Pacífico y articulada diplomáticamente a través del foro del Quad.
El Quad ha acusado repetidamente a China de exhibir su poderío militar en el mar de China Meridional y de impulsar de manera agresiva sus reclamaciones territoriales marítimas. Beijing sostiene que sus fuerzas armadas son puramente defensivas para proteger lo que, según afirma, son los derechos soberanos de China, y califica al Quad como un intento de contener su crecimiento económico y su influencia.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio (izquierda), es recibido por el embajador estadounidense en la India, Sergio Gor. Foto APTras la investidura presidencial en Estados Unidos en enero de 2025, el primer acto internacional formal de Rubio fue reunirse con los ministros de Relaciones Exteriores de los países del Quad, tanto de manera conjunta como en sesiones por separado.
Tensiones sobre el conflicto con Pakistán y las adquisiciones de petróleo ruso
Pese a los estrechos vínculos y a que a menudo se les percibe como aliados ideológicos, el primer ministro indio, Narendra Modi, restó importancia al papel de Trump en la negociación de un alto el fuego tras un breve conflicto militar entre India y Pakistán, desencadenado por la masacre de abril de 2025 de turistas mayoritariamente indios en la Cachemira controlada por India. Pero Islamabad cortejó abiertamente a Trump e incluso promovió que se le otorgara el Nobel de la Paz.
Luego siguieron tensiones económicas, con la imposición de aranceles por parte del gobierno de Trump a India por sus compras con descuento de petróleo ruso, lo que tensó aún más los lazos entre ambos países.
“En India existe cierto escepticismo sobre la política de Estados Unidos y su previsibilidad”, observó Malik, quien dirige el departamento sobre India de la firma de asesoría The Asia Group en Estados Unidos. Añadió que lo ocurrido en el último año entre Nueva Delhi y Washington “no se puede olvidar ni borrar fácilmente”.
Cuando estalló la guerra con Irán en febrero, Estados Unidos intensificó su acercamiento a Pakistán, que se posicionó como mediador entre Washington y Teherán, lo que profundizó la inquietud en Nueva Delhi. La reciente visita de alto perfil de Trump a China agravó el malestar de India.
Las relaciones entre India y Estados Unidos son difíciles “debido a algunas tensiones estructurales que Trump no hizo más que sacar a la luz”, declaró Praveen Donthi, analista sénior del International Crisis Group.
“La política exterior de Nueva Delhi, cada vez más marcada por su política interna, se ha vuelto más clara y definida en la última década, como lo demuestra su profunda incomodidad con los vínculos de Estados Unidos con Pakistán y sus movimientos hacia una distensión con China”, afirmó Donthi.
Los expertos señalan que estos cambios reflejan la creciente complejidad de las relaciones entre India y Estados Unidos, basadas en intereses estratégicos compartidos, pero cada vez más moldeadas por prioridades enfrentadas y un panorama geopolítico cambiante.
“Probablemente Nueva Delhi ejercerá paciencia estratégica y aguardará a que Trump deje el cargo”, apuntó Donthi. “India esperaría que el consenso bipartidista sobre India en Estados Unidos sobreviva a su mandato y que pueda volver a construir a partir de eso”.




