Se acabó el sueño de Roland Garros para Marco Trungelliti. Jugó un partidazo en la segunda ronda del segundo Grand Slam de la temporada, pero no le alcanzó para vencer a Karen Khachanov. En esa batalla de cuatro sets, el santiagueño fue protagonista de un gran momento en el que generó empatía con el público y despertó risas y aplausos.
Trungelliti venía de ganarle en su debut al francés Kyrian Jacquet el último domingo en tres sets y ya en su segundo compromiso se topó con el ruso, 15° del ranking mundial. Se sabía: era un escollo por demás complicado ante un habitual verdugo de los argentinos. Luchó durante todo el partido, pero quedó en evidencia cómo fue sintiendo el cansancio que, junto con el juego agresivo del ruso, lo llevó a caer 7-6 (5), 5-7, 6-1 y 7-6 (4). Aunque hizo padecer a Khachanov, en varios tramos frustrados por no poder cerrar el encuentro y pasándola mal en algún momento del tie break final.
En este contexto, quedó una imagen que generó las risas en el público que se presentó en el Court Suzanne Lenglen de París. Cuando transcurría el cuarto set, con el triunfo parcial del ruso por 5 a 4 y el servicio en su poder, el argentino tuvo una gran devolución del saque, pero en el intento de su segundo golpe le erró en el swing.
Lejos de enojarse, puso sus brazos en jarra, se lamentó y buscó consuelo con un abrazo a uno de los jueces de línea que estaba detrás. Algo así como “el abrazo del alma”. Incluso llegó a apoyar la cabeza en el hombro y ambos se dieron palmadas en la espalda. La gente aplaudió la actitud del tenista de 36 años, que luego simuló dispararse en la garganta.
Trungelliti no se rindió hasta el final y pudo llevar el quinto set a tie breack, pero finalmente perdió y se quedó en el camino de Roland Garros. Una vez que terminó el partido, todo el público aplaudió a los dos tenistas y entre el ruso y argentino se vio muy buena onda con un abrazo, algunas palabras, las palmadas en el pecho de su rival y mucho respeto por el gran partido que jugaron.
Con la victoria, Karen Khachanov se medirá en la tercera ronda ante el neerlandés Jesper de Jong. Para Marco Trungelliti, todo continúa. Atrás quedó aquella angustia de la caída en lo que fue su debut en la Copa Davis en febrero contra Corea del Sur. Aquella noche de febrero sintió que les había fallado a sus compañeros del equipo. Angustiado y aturdido, se planteó la opción de dejar el tenis: “No jugaba más. Ese era el principio del final”, había dicho.
Pero hubo, sobre todo, unas palabras de Javier Saviola, uno de los mejores amigos que se hizo desde que vive en Andorra (donde también se radicó el exfutbolista con su familia), que lo calmaron y le permitieron empezar a ver la foto completa.
Más adelante llegó a disputar la final del ATP 250 de Marrakech. A pesar de que cayó en la final ante el español Rafael Jodar y alcanzó el puesto número 81 del ranking ATP. de ese modo se convirtió debutante en el top 100 de mayor edad desde 1975.
Por estos resultados se aseguró un lugar en el cuadro principal de Roland Garros, luego de jugarlo únicamente desde la qualy en doce oportunidades. Pudo superar la primera ronda con un gran triunfo ante Kyrian Jacquet, pero a pesar de que quedó eliminado en la segunda ronda este miércoles. Por este presente se aseguró escalar al puesto 76 del ranking ATP y probablemente, forme parte del cuadro principal de Wimbledon, todo un premio deportivo y, también, económico.




