La justicia italiana ha logrado una histórica victoria contra la Cosa Nostra, la mafia siciliana. Una victoria post mortem, porque tras la captura del legendario boss Matteo Messina Denaro en una clínica en Palermo y su muerte debido a un cáncer de colon, se buscaba el tesoro que había acumulado en treinta años de invicta actividad como capomafioso.
El monto es impresionante: más de 200 millones de dólares, sobre todo provenientes del narcotráfico. Es mucho, pero los investigadores creen que no es todo.
Las incautaciones incluyeron más de 12 kilogramos en lingotes de oro, millones en efectivo, relojes de alta gama y unas 20 propiedades de lujo, dijeron los investigadores en una conferencia de prensa.
Su captura representa el último gran símbolo de la era de los estragos mafiosos de los años noventa. La mafia, además, no dependía solo de él, sino de una red radicada en el territorio y en la economía.
La actividad investigativa, coordinada por el procurador Maurizio De Lucía, ha durado años, y la investigación, además de en Italia, se desarrolló en Andorra, Gibraltar, las Islas Caimán, Luxemburgo, Suiza, el Líbano, el Principado de Mónaco y en varias ciudades españolas, en estrecha colaboración con los órganos judiciales y de la policía local.
«Ha sido casi un bien logrado milagro», declaró el magistrado Vito Di Giorgio, que participó durante años en las complicadas investigaciones.
Se anunció que tres personas involucradas han sido arrestadas.
Messina Denaro ha sido uno de los personajes míticos en su vida de prófugo inalcanzable, sucesor de grandes capos mafiosos sicilianos como Salvatore Riina y Bernardo Provenzano.
Provenía de una familia insertada en las cumbres del ambiente mafioso. Su padre, Francesco, llamado Don Ciccio, era el capomafia de Castelvetrano.
Desde joven, Matteo fue protagonista de los circuitos de Cosa Nostra, y en los años ochenta fue uno de los hombres de mayor confianza del clan de los Corleoneses, que controlaban la Mafia, guiados por el legendario capo de los capos, Salvatore Riina.
Numerosos mafiosos arrepentidos lo señalaron, vinculándolo con homicidios, estragos y tráfico internacional de droga. Le atribuyeron numerosas muertes.
Su nombre está asociado a la era más sanguinaria de la mafia siciliana. Fue condenado por su participación en los atentados de 1992, en los que murieron los magistrados antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, venerados hasta hoy por su lucha impar contra la Cosa Nostra.
En 1993 se convirtió oficialmente en un prófugo, y durante casi 30 años fue vinculado a atentados mafiosos perpetrados en Florencia, Milán y Roma. Los investigadores lo consideran uno de los estrategas de la nueva mafia: menos visible, más vinculada a los negocios y a las finanzas, pero capaz de utilizar la violencia extrema.
Messina Denaro cultivaba una imagen distinta: usaba ropa de firma y muy cara, relojes costosos, autos deportivos y un estilo de vida de playboy.
El 16 de enero de 2023 fue arrestado por los carabineros de Palermo en la clínica privada «La Maddalena», donde se trataba su cáncer de colon con el falso nombre de Andrea Bonafede.
Mantuvo varias relaciones con mujeres, que lo ayudaron a esconderse. Además, su hermana Rosalía lo ayudó en la gestión de sus finanzas y de sus mensajes. En 2024 fue condenada por asociación mafiosa.




