El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que habrá represalias contra Irán por haber derribado anoche un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz, a pesar de que el ataque no dejó víctimas.
«Acabo de ser informado por nuestras Fuerzas Armadas de que anoche los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache de última generación mientras patrullaba sobre el estrecho de Ormuz. Los dos pilotos que iban a bordo se encuentran a salvo y ilesos. No obstante, Estados Unidos debe, por necesidad, responder a este ataque», declaró el republicano en su red social Truth.
El mensaje de Trump llegó a partir de la caída de un helicóptero de ataque Apache del ejército de Estados Unidos, el cual se estrelló en la madrugada de este martes cerca del estrecho de Ormuz, la estratégica vía marítima que fue cerrada por Irán desde que comenzó la guerra en Medio Oriente.
El derribo, que en un primer momento fue comunicado por Washington como un accidente, ocurrió durante la madrugada de este martes frente a la costa de Omán mientras realizaba un patrullaje. La tripulación fue rescatada en un plazo de dos horas y se encontraba estable, según informó en un comunicado el Comando Central del ejército estadounidense.
«Los pilotos están bien. Nadie herido», había enfatizado anoche el presidente Trump, antes de partir de Nueva York, donde asistió a un partido de las Finales de la NBA. Además, indicó que los tripulantes se encuentran en «buen» estado y que en las próximas horas van a «emitir un informe» sobre el incidente.
Los helicópteros Apache han sido un recurso clave para las fuerzas estadounidenses en su aplicación del bloqueo a los envíos de crudo y los petroleros iraníes, con el que se busca presionar a Teherán para que alcance un acuerdo. Los helicópteros también han sido utilizados por Emiratos Árabes Unidos para derribar drones iraníes durante la guerra con Irán.
El incidente se produjo tras varios días en los que las hostilidades en la región se intensificaron. De hecho, Israel e Irán se atacaron este lunes por primera vez desde el alto al fuego en la guerra de Oriente Medio implementado hace dos meses, a pesar de los llamados a la moderación de Trump.
Después de semanas de negociaciones para intentar poner fin al conflicto, la región se incendió nuevamente a raíz de un bombardeo israelí sobre los suburbios de Beirut el domingo, al que Irán respondió con una salva de misiles. Haciendo caso omiso a la petición de Trump de frenar la escalada, el ejército israelí reivindicó bombardeos contra los sistemas de defensa iraníes y contra un complejo petroquímico.
En ese marco, Trump dijo que sus negociadores están en la «fase final» de las conversaciones para un acuerdo de paz en Medio Oriente, luego de que Irán e Israel detuvieron los ataques mutuos que amenazaron con reiniciar las hostilidades.
«Estamos en la fase final de lo que será un acuerdo muy, muy bueno», declaró el mandatario norteamericano, y adelantó que podría estar concluido en «dos o tres días».
Según detalló la agencia AP, Trump afirmó que están «muy cerca de tener un acuerdo muy, muy bueno, sólido y poderoso». En esa línea, detalló: «Si vamos y bombardeamos —algo que podríamos hacer muy fácilmente si queremos, y pasamos otras dos o tres semanas bombardeando—, no les quedará absolutamente nada. Pero no tendrán el estrecho abierto durante meses».
Y concluyó: «Si llevamos a cabo el bombardeo, ya saben, mucha gente va a morir. ¿Quién quiere hacer eso? Yo no». Los mediadores, encabezados principalmente por Pakistán, intentaron durante semanas cerrar un acuerdo, pero tanto Irán como Estados Unidos adoptaron posturas férreas.
Washington quiere que Teherán renuncie a su reserva de uranio altamente enriquecido, que se cree que sigue sepultada en el país tras los ataques aéreos estadounidenses en la guerra de 12 días en 2025. En tanto, la República Islámica se niega y exige el alivio de las sanciones. También quiere que se liberen activos congelados incluso antes de que exista un acuerdo definitivo, algo que Trump rechazó.




