El senador brasileño Flávio Bolsonaro difundió en sus redes sociales un video con un mensaje donde ofreció disculpas a su madrastra, la ex primera dama Michelle Bolsonaro, luego de un enfrentamiento que se coló en la campaña electoral, y lanzó un llamado a la unidad de la militancia conservadora, justo antes de lanzar oficialmente su candidatura a la presidencia de Brasil.
La crisis en la familia Bolsonaro se desató a fines de junio, cuando la esposa del ex presidente Jair Bolsonaro declaró que su hijastro la «humilló» y «maltrató», y deslizó su intención de no apoyarlo en las elecciones.
Flavio perdió el apoyo de parte del electorado femenino evangélico, donde Michelle tiene alta aprobación. El encontronazo entre el senador, de 45 años y su madrastra, de 44, agudizó las divisiones en la derecha brasileña, cuando los sondeos de intención de voto muestran un repunte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien buscará su reelección.
En el video publicado el jueves, el hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro arremetió contra Lula da Silva, que irá tras su cuarto mandato no consecutivo. Aseguró que Brasil «no soporta cuatro años más» de alguien que ya tuvo «tres mandatos para hacer, y no hizo».
Y afirmó que, para «liberar» y «llevar prosperidad» a Brasil, necesita que «todos entren en campo» y lo «ayuden».
En ese sentido, Flávio destacó públicamente la trayectoria de Michelle al frente de la sección femenina del Partido Liberal y valoró su labor en diversas causas sociales.
A la vez, enfatizó el papel crucial de la ex primera dama en el cuidado de Jair Bolsonaro debido a diversos problemas de salud, y quien cumple en prisión domiciliaria su condena a 27 años por intento de golpe de Estado.
«Yo no soy perfecto y una vez más pido disculpas por algunos momentos que causaron incomodidad. Como somos personas públicas, esto acaba siendo explotado por nuestros opositores. Nunca fue mi intención faltarle el respeto a nadie, y menos a la esposa de mi padre», afirmó el senador.
Asimismo, instó a los seguidores del movimiento bolsonarista a dejar de lado los conflictos y concentrarse en el «objetivo principal, que es rescatar a Brasil».
En ese sentido, invitó a Michelle Bolsonaro a trabajar en conjunto para construir un proyecto político orientado hacia un país «más seguro, próspero y lleno de esperanza» y a evitar que los desacuerdos familiares se conviertan en insumos para ataques de los sectores opositores.
La ex primera dama aceptó las disculpas. «Te perdono. Vamos a sentarnos, conversar, ajustar los detalles y, juntos, reunir un gran ejército de personas de bien para rescatar a nuestro Brasil. Hagámoslo por nuestro mayor líder, Jair Bolsonaro», afirmó Michelle en la noche de este jueves.
La esposa del ex presidente señaló que es necesario actuar con el «corazón limpio y libre» para cumplir grandes misiones y «construir nuevas historias, basadas en la verdad, el respeto y la esperanza».
El mes pasado Michelle, una importante líder del movimiento evangélico, acusó a su hijastro de ser agresivo con ella y por ese motivo expresaba su intención de no apoyarlo en su campaña.
La inhabilitación política y el encarcelamiento de Jair Bolsonaro han provocado una profunda fragmentación en la derecha brasileña de cara a las elecciones presidenciales.
Sin la figura unificadora del ex mandatario para imponer un único sucesor, el espectro conservador llega al proceso electoral atomizado en cuatro frentes encabezados por el senador Flávio Bolsonaro, el ex gobernador agrario Ronaldo Caiado, el liberal Romeu Zema y el emergente antisistema Renan Santos.
Mientras la izquierda concentra toda su fuerza en torno a la candidatura de Lula, la primera vuelta presidencial en el país se perfila para la derecha como una contienda interna abierta.
A pesar de que Flávio Bolsonaro encabeza las encuestas del bloque conservador con cerca del 30% de las preferencias, la presencia de estos competidores representa un obstáculo clave para unificar el voto frente al oficialismo.
Candidatos como Caiado, Zema y Santos, cuyos respaldos se sitúan por debajo del 5% pero resultan determinantes para un balotaje, han endurecido sus críticas hacia el hijo mayor del ex presidente.
Esta erosión mutua y los duros cuestionamientos dirigidos a Flávio Bolsonaro por sus presuntos vínculos financieros han agudizado las fracturas internas, alejando la posibilidad de articular un frente derechista sólido de cara a una eventual segunda vuelta.




