MONZA, Italia (enviado especial).- Un inicio de jornada con buenas y malas noticias para Alpine. Las primeras tienen que ver con el funcionamiento de sus dos monoplazas. Franco Colapinto recibió las actualizaciones que ya había disfrutado Pierre Gasly en Zandvoort y parecieron rendirle frutos. El argentino finalizó noveno en la primera práctica libre del Gran Premio de Italia, un paso por delante de Paul Aron, el piloto de reserva que se sentó en la butaca del francés. Las Ferrari dominaron en su tierra: Charles Leclerc y Lewis Hamilton marcaron el 1-2 en Monza.
Las malas noticias para Alpine llegaron comenzada la práctica, pero por cuestiones extradeportivas. La FIA dio marcha atrás a una decisión que había tomado con respecto al Gran Premio de Mónaco: le quitó el tercer lugar a Gasly y confirmó la penalización que le había dado tras la carrera por excederse en la velocidad en los pitlane. Una decisión controvertida, ya que la misma FIA había dado lugar a una apelación posterior de Alpine y le había concedido a Gasly el lugar en el podio. La escudería francesa emitió un comunicado en el que declara su “frustración y decepción” con la marcha atrás de FIA, que le quita 9 puntos vitales en la lucha por la Copa de Constructores.
La práctica no tuvo casi contratiempos. El único lo protagonizó Colton Herta, piloto de reserva de Cadillac, que utilizó el auto de Sergio Checho Pérez. El norteamericano tuvo fallas en el monoplaza y recibió la orden de detenerse en plena pista: bandera roja y necesidad de una grúa para remover el vehículo.
Los Mercedes no pudieron superar a las Ferrari, pese a sus grandes esfuerzos. Sobre todo el de George Russell, que lo intentó hasta el final, pero quedó tercero. Tampoco Kimi Antonelli, el puntero del campeonato, que este fin de semana vivirá una circunstancia curiosa: por una sanción deberá largar desde el último lugar.


