MONTREAL, Canadá (enviado especial).- El circuito Gilles Villeneuve, situado en la Isla de Nuestra Señora (Île Notre-Dame), en las afueras de Montreal, es ya uno de los clásicos del campeonato de la Fórmula 1. Los canadienses, mexicanos y estadounidenses llenan año a año sus tribunas desde 1978. Se tardaba dos horas este año en llegar desde el centro hasta entrar en la isla-parque. Este jueves era un día fresco pero soleado, y con vientos moderados, 16ºC y 13 km/h, con escasa humedad. Este viernes comenzará la actividad, con la única práctica (a las 13.30 de nuestro país) y con la clasificación para la sprint (a las 17.30). Y el sábado, será un día de pura tensión, con la carrera sprint (a las 13) y la qualy (a las 17) para el Gran Premio que se correrá el domingo, desde las 17.
En este ambiente rodeado de agua y vegetación resistente al frío corrieron, al final de los años setenta y comienzo de los ochenta, los argentinos Ricardo Zunino y Carlos Reutemann. Zunino era piloto reserva de Brabham en 1979, cuando Niki Lauda dejó plantado a Bernie Ecclestone, su patrón, y Zunino salió corriendo a buscar casco y buzo porque ni se imaginaba que iba a debutar de esa manera. Y Carlos Reutemann, en 1980, acabó segundo de su compañero en Williams, Alan Jones, cuando este, en esa carrera, se coronó campeón.
Cuando Franco Colapinto atravesó los molinetes a media mañana para comenzar su trabajo de fin de semana había todavía pocos periodistas. Eso sí, algunos comentaban en voz baja embriones de noticias (tradúzcase, rumores), en torno a la propiedad del equipo Alpine.
Los chismes por el paddock corren acaso con más velocidad que la del viento que se embolsa por detrás de los hospitalities, situados muy cerca de la pista recta de remo que se utilizó en los juegos olímpicos de 1976 y que es una vista casi siempre obligada de la TV en todos los Grandes Premios.
Hay pendiente una oferta de Toto Wolff, el jefe de Mercedes, que ha sido protestada ante la FIA por Zack Brown, de McLaren. Christian Horner, el exjefe de Red Bull, está operando como asesor del grupo inversor deportivo Oakey. Horner ha mantenido reuniones con la constructora china BYD, que ya manifestó oficialmente que quiere entrar en la F1. Podría ser como 12º equipo, pero habría menos turbulencias políticas si convenciera a Renault para vender.
Con ello, la posición de Franco podría verse afectada si Flavio Briatore cesara en sus funciones. El italiano tiene interés en que a Colapinto le vaya bien, no solo por ser él quien lo eligió, sino porque tiene interés económico en su evolución como piloto profesional.
Ante una inminente nueva situación, en defensa de sus intereses y aún con poder, Briatore podría firmarle a Franco la continuidad en Alpine para el año próximo, mucho antes de lo acostumbrado. Con Franco clasificando y corriendo al nivel de Pierre Gasly en las próximas tres o cuatro carreras, sería algo lógico.
Escuchándolo a Franco, es evidente que ha recuperado la confianza y que ahora sabe adónde va y qué hacer con el A526, más dócil y rendidor. Pocas veces se lo había visto tan positivo y optimista. Enfocado, tranquilo, sonriente y más específico que de costumbre.
Llegó junto al jefe de prensa de Alpine, Sam Mallinson a la mesa rectangular, sencilla de madera clara, rodeada por sillas de plástico. En las terrazas que discurren a lo largo del frente de los hospitalities en la Ile de Notre Dame, se practica la austeridad. Se sentó más o menos en el medio con Mallinson a su izquierda y habló con los medios presentes, entre ellos LA NACION. Desde Miami era otro Colapinto, porque es otro su Alpine A526 con el que, por fin, puede dialogar.
-¿Cómo sentís el auto con las últimas modificaciones introducidas en Miami?
-Definitivamente es mucho mejor; hicimos muchas mejoras y fuimos muy fuertes en el último Gran Premio, en Miami. No solo en una sesión, sino en la calidad del fin de semana desde que empezó. Eso demuestra que lo que realizamos dio sus frutos. En general, ha sido parte de un buen fin de semana porque sumamos puntos con ambos autos. Resultó un fin de semana mucho mejor por lo fuertes que fuimos. Sin duda, esto nos da más confianza de cara a lo que ocurra acá en Canadá.
-¿Cuál es tu panorama para este fin de semana?
-Todo el paquete viene siendo mejor. Se hicieron algunas pequeñas actualizaciones, lo cual también es bueno. Tenemos ese enfoque en las áreas correctas que hemos estado intentando encontrar desde hace un par de semanas. Y ahora sentimos que las apuntalamos bien; por supuesto, es algo bueno. Además, es el primer circuito del año que ya conozco. De aquí en adelante, son pistas en las que ya he estado, lo cual también es muy positivo. Estamos en un lugar mucho más feliz; es un buen comienzo. Y definitivamente, me siento con más confianza de cara a esta carrera.
-¿Qué marcó la diferencia para ese cambio de ritmo? ¿Hay algo que se traslade automáticamente aquí?
-Los cambios que trasladamos al coche y esas cosas definitivamente han ayudado. Es difícil saber exactamente qué fue lo que mejoró. Pero creo que muchas cosas del paquete colaboraron. El equipo estuvo presionando muy duro en la fábrica para traer las piezas a los coches, para traer los alerones aquí para ambos monoplazas. El fondo, el chasis… eso también fue de gran ayuda. Ya ocurrió en Miami y aquí en Canadá, lo cual es muy positivo. Así que sí, con muchas ganas de que empiece este fin de semana.
-Hubo una brecha bastante grande entre ustedes y el resto de la zona media. Al menos viendo lo apretada que suele estar. ¿Qué parte de eso creés que fue específica del circuito y cuál es simplemente el estado actual del equipo?
-El circuito nos favorece un poco más que las pistas de alta velocidad, pero también siento que hemos dado un paso adelante. El gran problema y la gran incógnita es que cada fin de semana, los equipos traen piezas nuevas y muchas mejoras. No podés relajarte y sentir que estás al frente de la zona media, porque algún equipo puede traer una gran actualización y te quedás atrás otra vez. Esa carrera de actualizaciones y de desarrollo ya está en marcha. Creo que es la parte del año que más va a cambiar, hasta que se estabilice un poco más hacia el final del año. Necesitamos mantenernos muy concentrados y muy atentos para mejorar el coche, y no limitarnos a estar contentos por los puntos que sumamos. Aunque está rápido y es una muy buena señal, todavía tenemos muchas cosas que mejorar en el Alpine. No debemos relajarnos con el rendimiento de la última carrera.
-¿Qué es lo principal que te falta según tus sensaciones?
-La alta velocidad es principalmente en lo que más tenemos que trabajar. Por supuesto, Miami era más bien de baja velocidad, pero las curvas de alta velocidad en Miami también mejoraron en comparación con las carreras anteriores, lo cual ha ido en la dirección correcta. Tenemos que seguir trabajando en ellas. La de Canadá también es una pista de velocidad bastante baja, con cambios de dirección, así que va a seguir siendo un buen circuito para nuestro coche.
-El progreso que estás haciendo también es un reflejo de que estuviste en el auto desde los test…
-Es mucho mejor. Este año, en general, me he sentido mucho más cómodo en el auto desde que empezó la temporada. Parte de la preocupación en las dos primeras carreras estaba relacionada con el rendimiento o de dónde venía la falta de ritmo. Eso nos llevó un poco de tiempo, pero fue un descanso muy bueno antes de Miami para entender eso. Más allá de Canadá, que ya conozco, ahora empezarán a venir a todos estos circuitos en Europa donde ya competí y me hará sentir más cómodo, así que tengo muchas ganas de que lleguen.
-¿Cuál fue el primer momento en el que tuviste que pellizcarte o que te resultó surrealista de ser piloto de F1?
-Creo que en la primera carrera, probablemente la primera vez que entré al paddock, y luego la segunda carrera, sumando puntos, la Q3… ha sido probablemente uno de los momentos más destacados porque todo fue muy rápido. No tuve mucho tiempo para asentarme cuando llegué por primera vez con Williams, porque pasó un miércoles y el viernes ya estaba manejando el auto, así que hubo muy poco tiempo para darme cuenta de lo que estaba pasando, pero eso fue bastante surrealista…
-¿Tenés la última especificación para tu alerón este fin de semana, y ahora estará todo igualado?
-Sí, está todo igual, así que sí, como dije, es un gran reconocimiento al equipo, que desde antes de Miami ha estado presionando muchísimo para traer piezas nuevas al coche, chasis nuevo, muchas cosas que eran realmente importantes para progresar.
-¿Dónde crees que va a ser el mejor lugar para adelantar en este circuito?
-Te podés sorprender en cualquier lugar, de repente con un adelantamiento en la curva 6 o en la 7. Son curvas en las que nunca se adelanta realmente. Pero creo que con esta carrera -incluso en la curva 3, después de la 2-, se puede hacer algo. Depende mucho de la diferencia, de la estrategia y de la energía que tengan ambos coches, lo bueno es que si alguien es tan rápido como vos, o estás peleando con alguien en la carrera, no podés relajarte en ninguna curva porque te pueden sorprender, así que genera un poco más de riesgo y algo un poco más peligroso. En cuanto a la diferencia de velocidad, es un poco menor de lo que teníamos al principio del año, pero con el cambio de carrera va a ser bueno, y ojalá lo encontremos.
-Franco, hablando del Mundial, el fútbol… Argentina es el equipo que se supone que tiene que ganar otra vez, así que ¿cómo vas a ver los partidos? ¿Quizás un Brasil contra Argentina en la final?
-No, no, no. No, no voy a hablar mucho de ganar o perder…
-¿Y qué hablaste con Messi en Miami?
-Le hice algunas preguntas. La selección argentina nos dio una alegría enorme en Qatar y, sí, por supuesto es un momento muy importante, que pasa cada cuatro años y todos lo estamos esperando e intentando disfrutar tanto como disfrutamos el último Mundial. Y entiendo que va a ser muy difícil, siempre son los mejores equipos, los mejores jugadores compitiendo entre sí y preparándose durante mucho tiempo, así que va a ser duro. Pero… creo que definitivamente habrá mucho disfrute. Ojalá podamos tener muy buenos resultados.
-Tendrás que mirarlo por televisión, ¿verdad?, porque hay muchas carreras en Europa.
-Sí, desafortunadamente es el peor momento del año para nosotros, así que vi un poco y solo tengo un partido en el que estoy libre, así que podría intentar ir a ese, pero sí, va a estar complicado.
Hay una circunstancias que influye en los coches de Alpine y de los otros equipos que pueden desorientar y abrumar a los pilotos. Es una que afecta a la conducción pura y dura en los escasos momentos en que se pueden tomar curvas a fondo: la carga aerodinámica es casi 30% menor y los neumáticos son más angostos. Por lo tanto, las suspensiones son más blandas y los neumáticos avisan de manera más gradual y dominable al piloto de que va a perder la adherencia. Aquellos pilotos acostumbrados a las suspensiones duras y a movimientos muy rápidos de volante, pero con muy poco ángulo, han perdido esa ventaja que tenían con los autos de 2025.
Y entonces se recuperan y pueden ser más rápidos los que se acostumbran antes a las nuevas sensaciones, algo más predecibles y no tan bruscas. Esto podría estar beneficiando, de momento, a Colapinto.
Colaboración: Orlando Ríos



